Santiago en mí

Archive for the month “diciembre, 2010”

Fiesta de la Bandera 2009

En días pasados mencionamos la hermosa tradición que cada año, a las doce de la noche del 31 de diciembre, tiene lugar en el Parque Céspedes de esta ciudad. Hoy les dejo con un  video de esta celebración durante el último día del año 2009. Espero la disfruten.

Santiago desde las alturas (+Fotos)

La arquitectura santiaguera nunca se caracterizó por la existencia de grandes edificaciones; una muestra inequívoca de la naturaleza sísmica de su ubicación geográfica. Ver una construcción que ostentara más de tres plantas resultaba ser un verdadero espectáculo, por lo que imagino que la aparición del primer ascensor en un edificio público haya sido poco menos que una rareza. Sin embargo, en algún momento del pasado siglo, alguien tuvo la idea de alzar en medio de la urbe santiaguera, los primeros “rascacielos” que esta tierra oriental viera, y resultaron ser unos edificios rectangulares que osaron alzarse dieciocho pisos por sobre el nivel de la calle. Y como para que no dudaran de su osadía, o tal vez para afianzarse en ella, llegaron de a grupos, creando un verdadero centro urbano en medio de la ya de por sí histórica Avenida Victoriano Garzón.

"18 Plantas" de Garzón. Foto: Miguel Noa

Hoy conocidos sencillamente como los “18 Plantas”, no son los únicos que existen en la ciudad, aunque sí los que permanecen más visibles desde varios puntos de la urbe oriental, obligada referencia para no extraviar los pasos entre tantos vaivenes de las calles santiagueras. Todos llevan nombres alegóricos a las gestas libradas en las laderas del complejo montañoso Sierra Maestra que desde la distancia azulada observa benevolente a la ciudad. Aunque, quizás pocos santiagueros los sepan identificar por tales nombres, y prefieran llamarles por algún que otro apelativo que haga mención a alguna característica estructural o funcional de la edificación. Así recuerdo que los más beneficiados en este sentido, eran el “18 Plantas” del Reloj (en el cual durante mucho tiempo funcionó en lo más alto de su fachada un enorme reloj digital, ya en desuso), o el “18 Plantas” del Restaurante, gracias a la existencia en el penúltimo piso del inmueble, de un local destinado a esos menesteres.

Y precisamente en este último, en el cual permanece en funcionamiento un elegante restaurante, desde hace ya algún tiempo también se ubica, sólo que un piso más arriba, una Heladería Especializada que aporta, junto a su vecino del piso inferior, una oferta atractiva para aquellos santiagueros que apuesten por las alturas, amen del miedo natural que inunda a los de esta tierra a ser sorprendidos por un sismo a más de dos pisos sobre la seguridad del pavimento.

Ambos espacios, de relativamente reciente inauguración, ofrecen una experiencia única en Santiago, al mostrarnos una vista aérea de la ciudad casi desde su mismo centro, regalándonos imágenes maravillosas de una urbe abrazada por las cimas verde-azules de la cordillera rebelde; además de la propia exquisitez de su decoración interior y la presteza en el servicio. Tanto el Restaurante como la Heladería “Turquino” son exclusividades dentro del panorama gastronómico santiaguero y pueden resultar en muchos aspectos, una experiencia inigualable para los habitantes y visitantes de Santiago.

Les dejo hoy pues, como regalo de fin de año, algunas impresiones fotográficas de mi Santiago, desde las alturas de la Heladería “Turquino”, en plena Avenida Garzón.

Salón de la Heladería Especializada "Turquino" en el 18 Plantas de Garzón

Santiago desde las alturas

Santiago desde las alturas (I)

Santiago desde las alturas (II)

Santiago desde las alturas (III)

Nota: Pocos días después de publicada esta entrada, a la salida de mi centro laboral, cuando ya la noche se apoderaba de Santiago, pude ver desde la distancia que el reloj digital ubicado sobre uno de los edificios 18 Plantas de la Avenida Garzón, y al cual en el texto anterior se hace referencia como “en desuso”, estaba funcionando. Hoy (enero 13 de 2011) pude escuchar sus campanadas digitales a las doce pasado meridiano. Una excelente noticia para los santiagueros.

Seleccionan mejores atletas del año en Santiago de Cuba

Como cada año, en este mes de diciembre se seleccionan los mejores atletas de cada provincia en Cuba. El semanario Sierra Maestra dio a conocer los galardonados con tal distinción en el territorio santiaguero donde sobresalen en el ámbito individual la judoca Yaritza Abel  y el clavadista José Antonio Guerra como mejores atletas del año.

Igualmente, la distinción de equipo más destacado recayó en el de taekwondo femenino primera categoría, mientras que el béisbol fue el mejor en deporte colectivo y el atletismo sobresalió como disciplina deportiva en la categoría individual.

El listado completo de los atletas santiagueros más destacados en el año que está por concluir puede leerse en el vínculo que les dejo a continuación:

www.sierramaestra.cu – Seleccionan mejores atletas del año en Santiago de Cuba.

Santiago de Cuba está de fiesta

Los santiagueros han hecho de la reanimada avenida Victoriano Garzón su mejor escenario para celebrar las festividades de fin de año, aprovechando las variadas ofertas gastronómicas que se brindan en decenas de kioscos que cubren casi un kilómetro de su extensión.

Desde el tradicional puerco asado, hasta mariscos hay para disfrutar sin contar las ofertas de los mercados industriales y agropecuarios.

Todo acompañado por música en cabaret y las diferentes plazas de la ciudad, donde no faltan los piquetes soneros reviviendo nuestras más genuinas tradiciones a golpes de tambor, guitarras, maracas, marimbas y el tres.

Tomado de Radio Rebelde (Santiago de Cuba está de fiesta)

Fin de año en Santiago

Nos adentramos en días festivos. Un fin de año que siempre nos parece que nos llega a la velocidad de la luz, apenas sin percatarnos que hemos vivido trescientos sesenta y cinco días repartidos en doce meses.

El ambiente en las calles se va transformando con el transcurso de los días. Nuevos colores se adueñan de vidrieras y paredes. Incluso los temas de conversación se tiñen de festejos, y las felicitaciones se adelantan necesariamente ante la presencia de los conocidos (o no) que se cruzan a nuestros pasos, en generosa previsión de no poder brindarle los buenos deseos a las doce de la noche del 31 de diciembre.

Aunque en Santiago hay quienes se reservan las congratulaciones justamente hasta las doce campanadas de cada último día del año; momento en el cual aprovechan para, en medio del Parque Céspedes, rodeado de miles de coterráneos que tal vez jamás ha visto y no volverá a ver, esparcir sus buenos deseos entre iguales, sin mediar más presentación que el brindis por la salud y la felicidad.

Y es que como cada año, este 31 de diciembre, el Parque de Céspedes será testigo nuevamente, junto a todos los santiagueros (y visitantes de la ciudad), de una Ceremonia única que ya sobrepasa los cien años de existencia: La Fiesta de la Bandera.

Idea del santiaguero Ángel “Cheché” Moya, esta Ceremonia oficial con la cual Santiago de Cuba despide un año y recibe al próximo, tuvo lugar por primera vez el 31 de diciembre de 1902, gracias al apoyo entusiasta de Don Emilio Bacardí Moreau, quien, enamorado de la idea que le fuera presentada meses antes por Cheché, organizó todos los preparativos para tan singular evento.

Aquella primera bandera izada en 1902, fue obra de la Casa de confecciones de Filadelfia y tenía dimensiones de siete metros de largo y tres y medio de ancho. El acto estuvo presidido por Emilio Bacardí, en su condición de alcalde de la ciudad, y otros notables santiagueros, incluido el autor de la idea “Cheché” Moya, quien ayudó a Don Emilio en el acto de izar la bandera mientras la Banda Municipal de Música daba inicio a los compases del Himno Nacional. Eran las doce de la noche y nacía así una nueva tradición en Santiago de Cuba.

Cuentan las crónicas que mientras la Enseña Nacional se acercaba a lo alto del mástil ubicado en el Ayuntamiento de la ciudad (actual Poder Popular Municipal), la euforia popular se desbordó en gritos de Viva Cuba Libre; en el puerto aullaron las sirenas de los barcos, mientras trenes y fábricas le respondían desde diversos rincones de la ciudad.

Este año 2010, una vez más se repetirán escenas similares, salvando las distancias, y el Parque de Céspedes será una marea de pueblo que, a la orden de las doce campanadas, tras las notas del Himno Nacional, y bajo la imponente presencia de la Bandera cubana, recibirá en feliz jolgorio, el arribo de un nuevo año.

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