Santiago en mí

La Batalla Naval de Santiago (II)

Al leer el Comunicado del combate naval de Santiago que Pascual Cervera cursó al General en Jefe al Ministro de Marina, firmado el 9 de julio de 1898, se puede dar un seguimiento paso a paso del combate según el punto de vista de los derrotados, aunque no es ilógico suponer que muchos de los eventos que en dicho comunicado se plantean, hayan sido exagerados por el amor propio del marino español.

Las instrucciones dadas para la salida de la bahía fueron seguidas con precisión milimétrica por los navíos españoles, de lo cual se vanagloriaba el almirante español:

“Los buques salieron del puerto con una precisión tan grande, que sorprendió a nuestros enemigos, quienes nos han hecho muchos y muy entusiastas cumplimientos sobre el particular”

Primero salió el buque insignia «Infanta María Teresa», “siguiendo sucesivamente el «Vizcaya», «Colón», «Oquendo» y destructores. (…) Al salir el «Teresa» empezaría el combate con el enemigo que estuvieran más a propósito, y los que le seguían procurarían dirigirse al oeste a toda fuerza de máquinas, tomando la cabeza el «Vizcaya». Los cazatorpederos habían de mantenerse, si podían, fuera del fuego, espiar un momento oportuno para obrar, si se presentaba, y tratar de escapar con su mayor andar, si el combate nos era desfavorable.”

Mapa de las operaciones durante la Batalla Naval de Santiago

En efecto, al salir de la bahía santiaguera, el Infanta María Teresa entabla combate con el Brooklyn del comodoro Schley, el cual responde al ataque en conjunto con otros buques de la escuadra norteña, hasta provocar serios daños al barco insignia de Cervera. Así lo narra el Vicealmirante:

“Al «Infanta María Teresa» un proyectil de los primeros le rompió un tubo de vapor auxiliar por el que se escapaba mucho, que nos hizo perder la velocidad con que se contaba; al mismo tiempo otro rompía un tubo de la red de contra incendios. El buque se defendía valientemente del nutrido y certero fuego del enemigo, y no tardó mucho en caer entre los heridos su valiente comandante, capitán de navío don Víctor M. Concas (…)”

El “Teresa” se incendia rápidamente debido a la explosión de algunos proyectiles 57 mm. La situación se hace desesperada para los marineros. Cervera dirige el barco hacia una playa cercana para evitar más pérdidas en la tripulación. El fuego continúa devorando el barco mientras sus tripulantes lo abandonan. El resultado final del combate del Infanta María Teresa lo describe el propio Pascual Cervera:

“Nada absolutamente creo que pueda salvarse del buque, y nosotros lo hemos perdido todo, llegando la inmensa mayoría absolutamente desnudos a la playa. (…) Entre los heridos están el teniente de navío don Antonio López Cerón y alférez de navío don Angel Carrasco, y faltan el capitán de Infantería de Marina don Higínio Rodríguez, al que creo mató un proyectil, el alférez de navío don Francisco Linares, el segundo médico don Julio Díaz del Río, el maquinista mayor de primera clase don Juan Montero y el de segunda don José Melgares, cuyo cadáver salió a la playa.”

Suerte similar corrió el acorazado Almirante Oquendo, cuarto de los buques de la flota en salir de la bahía, detrás del Vizcaya y el Cristóbal Colón, los cuales siguieron hacia el oeste seguidos por parte de la escuadra estadounidense. Sobre el Oquendo se concentró entonces todo el fuego norteamericano:

“(…) al poco tiempo de comenzado un proyectil enemigo entró en la torre de proa matando a todo el personal de ella, menos un artillero que quedó muy mal herido. (…) A la batería de 14 centímetros, barrida por el fuego enemigo desde el principio, sólo le quedaron dos cañones útiles, con los que continuó defendiéndose con una energía incomparable. También la torre de popa quedó sin su oficial comandante, muerto por un proyectil del enemigo que entró al abrir la puerta para poder respirar, porque se asfixiaban dentro. (…) Hubo dos incendios: el primero, que se dominó, ocurrió en el sollado de proa, y el segundo, que se inició a popa, no se pudo dominar, porque ya no daban agua las bombas (…) Cuando el valiente comandante del «Oquendo» vio que no podía dominar el incendio y no tenía ningún cañón en estado de servicio, fue cuando se decidió a embarrancar (…),”

Entre los muertos de esta embarcación se contaban los comandantes segundo y tercero; así como tres tenientes de navío. El comandante de la nave perdió la vida durante el proceso de salvamento de los supervivientes.

Los últimos en salir de la rada santiaguera fueron los destructores Furor y Plutón. De ellos el Plutón fue hundido totalmente por la artillería enemiga. Mientras que el Furor, tal y como ocurrió con los otros buques de mayor calado, fue embarrancado por sus oficiales ante la gravedad de los daños causados por los proyectiles de la escuadra enemiga. En el intercambio murió el Capitán de Navío Fernando Villamil, jefe de la escuadra de destructores. Sólo el Cristóbal Colón recibió daños insignificantes pese a lo cual, su comandante decidió hundirlo antes que cayera en manos enemigas.

Hecho prisionero por los norteamericanos y llevado al buque USS Iowa, Cervera envío un mensaje al Ministro de Marina en los siguientes términos:

“En cumplimiento de las órdenes de V. E., salí ayer mañana de Cuba con toda la Escuadra, y después de un combate desigual contra fuerzas más que triples de las mías, toda mi Escuadra quedó destruida, incendiados y embarrancados el “Teresa”, “Oquendo” y “Vizcaya”; el “Colón”, según informes de los americanos, embarrancado y rendido; los cazatorpederos a pique. Ignoro aún las pérdidas de gente, pero seguramente sumen más de 600 muertos y muchos heridos, aunque no en tan grande proporción. Los vivos somos prisioneros de los americanos. La gente toda rayando a una altura que ha merecido los plácemes más entusiastas de los enemigos. Al comandante del “Vizcaya” le dejaron su espada. Estoy muy agradecido a la generosidad e hidalguía con que nos tratan. Entre los muertos está Villaamil y creo que Lazaga; entre los heridos, Concas y Eulate. Hemos perdido todo y necesitaré fondos. – Cervera. – 4 de junio de 1898.”

Entre los prisioneros, además de Cervera, se cuentan en manos estadounidenses “hasta noventa y tres personas”, mientras que en manos mambisas “unos 200 hombres entre los que había 5 ó 6 heridos”. En total, los datos más fidedignos informan de 371 muertos (de ellos, Villaamil como el de más alta graduación), 151 heridos y 1 670 prisioneros por parte de los españoles. Los norteamericanos apenas sufrieron un muerto y dos heridos leves; mientras que sus buques casi no fueron dañados.

Como muestra de la gallardía de la soldadesca española, Cervera resume:

“(…) la jornada del 3 ha sido un desastre horroroso, como yo había previsto; el número de muertos es, sin embargo, menor del que yo temía; la Patria ha sido defendida con honor y la satisfacción del deber cumplido dejan nuestras conciencias tranquilas, con sólo la amargura de lamentar lo pérdida de nuestros queridos compañeros y las desdichas de 1a Patria.”

"la Patria ha sido defendida con honor y la satisfacción del deber cumplido dejan nuestras conciencias tranquilas"

La Batalla Naval de Santiago es recordada como uno de los episodios más tristes de la guerra en Cuba, dado el número elevado de víctimas que dejó una maniobra francamente suicida. Mucho se ha hablado sobre la superioridad de las fuerzas norteamericana sobre las naves españolas, teoría que no parece compartir Ricardo Peytaví en su artículo El desastre naval de Santiago de Cuba (3 de julio de 1898) pues, según el autor, el “Teresa”, el Vizcaya y el “Oquendo” habían entrado en servicio en 1893, sólo cinco años antes, mientras que el “Colón”, el Furor y el Plutón fueron botados el año anterior. Los barcos españoles tenían una coraza y armamento más ligeros que los norteamericanos, pero también eran más rápidos. Se trataba en ambos casos de flotas modernas aunque construidas con una concepción distinta”.

El hoy de la Batalla Naval de Santiago de Cuba

En el año 2007, en conmemoración al cercano aniversario 110 del histórico acontecimiento, un grupo de descendientes de los españoles participantes en la batalla naval, encabezados por bisnietos de Pascual Cervera, visitaron Santiago de Cuba. En ese propio año se presentó la serie documental Una isla entre dos imperios, donde se expusieron nuevas evidencias sobre los hechos acaecidos el 3 de julio de 1898.

A lo largo de todo el litoral santiaguero, y bajo las aguas caribeñas, yacen aún los restos de los buques de la armada de Cervera. La imagen del cañón oxidado del Almirante Oquendo apuntando silencioso hacia el azul del cielo santiaguero, se ha hecho costumbre para los habitantes de la ladera sur de la Sierra Maestra; como un avance del tesoro histórico que se guarda bajo la superficie. Según se asegura por quienes han llegado hasta los restos de la escuadra española, éstos han sufrido del embate climatológico de más de un siglo, aunque el peligro más grave para su conservación es la acción humana; lo que unido al diferente daño provocado en su época por los proyectiles estadounidenses, implica que su estado de conservación no sea homogéneo.

Estas piezas pueden ser vistas ahora por los amantes del buceo, gracias al proyecto que se ha dado en llamar “Una inmersión en la historia”, dirigido por la Agencia Cubatur, como parte del cual además, los visitantes podrán recibir una serie de conferencias históricas sobre los sucesos acaecidos en julio de 1898, tal y como informó, a mediados de año, la prensa nacional y extranjera. Entre los pecios que pueden observarse están los de los acorazados Cristóbal Colón, Almirante Oquendo y Vizcaya.

 

Fuente:

  1. Comunicado del combate naval de Santiago que el almirante don Pascual Cervera cursó al general en jefe y al Ministro de Marina Tomado de http://es.wikisource.org/wiki/Comunicado_del_combate_naval_de_Santiago_de_Cuba_del_almirante_don_Pascual_Cervera
  2. El desastre naval de Santiago de Cuba (3 julio 1898). Por Ricardo Peytaví. En http://www.mgar.net/cuba/santiag2.htm
  3. Batalla naval de Santiago de Cuba. Tomado de http://es.wikipedia.org/wiki/Batalla_naval_de_Santiago_de_Cuba
  4. Hundimiento de la escuadra de Cervera. Tomado de http://mgar.net/cuba/santiago.htm
  5. Restos de la Flota de Cervera: importantes testigos de una batalla naval. Por Israel Hernández Planas. Tomado de http://www.cultstgo.cult.cu/index.php?option=com_content&task=view&id=1726&Itemid=185
  6. Una isla entre dos imperios. Serie documental de Mundo Latino http://www.eldesastredel98.com/capitulos/mundo_latino1.htm
About these ads

Single Post Navigation

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 2.052 seguidores

%d personas les gusta esto: