Santiago en mí

Archive for the day “abril 13, 2012”

Santiago 1915…y algo más

Al narrador oral santiaguero José Antonio Tejera lo escuché por primera vez en el Café Concert (Peña Mambisa), del guitarrista concertista Aquiles Jorge. Desde entonces me cautivó su naturalidad para narrar la historia.

Durante la más reciente edición de la Peña Mambisa, que se celebra cada último viernes de mes, me acerqué a Tejera y le propuse que colaborara con Santiago en mi, escribiendo algunas de sus crónicas.

Apenas unos segundos mediaron entre la propuesta y la aceptación; y llega hoy a mi buzón de correos, la primera de sus colaboraciones, la cual he decidido llamarle: Santiago 1915… y algo más.

Espero que disfruten de la singular manera de contar de este extraordinario santiaguero que es José Antonio Tejera

Santiago 1915…y algo más

Por: José Antonio Tejera. Narrado oral santiaguero

Mil novecientos quince fue un año de muchos acontecimientos en esta ciudad. Un ejemplo de ello es la aparición de la primera manicura, si mal no recuerdo, la señorita Manuela González, quien ofrecía sus servicios a damas y caballeros y más de uno de estos últimos se buscó problemas con la esposa o novia por sus frecuentes visitas a tal lugar. Entonces en su memoria debe registrar también la aparición, una semana después, de su competidora, ¡Demetrio Arismendi! No, no hay confusión. A pesar del nombre, era una señorita. Pero, otras muchas cosas sucedieron en ese año en esta ciudad y lo interesante es que muchos de ellos, o sus consecuencias, han llegado hasta estos tiempos.

Sucede que como quiera que Santiago es una ciudad relativamente joven, comparada con las milenarias ciudades europeas, no es extraño encontrarnos con huellas de sucesos que ocurrieron hace menos de una centuria. Un comentario de aquel año era el relacionado con lo que había quehacer para llegar de los muelles a la Plaza de Dolores. Tal vez usted no le vea grandes dificultades. Sin embargos las personas que venían en sus coches tenían que doblar a coger Enramadas para llegar a la Plaza de Dolores, el hoy Parque Aguilera. Pero, ya en esa fecha comenzaba la solución a tal problema. Y es que existía un muro que cerraba Marina con San Félix. Y ya habían comenzado a demolerlo. En ese mismo lugar existió un castillo, un baluarte. Cuando andaban en eso de la demolición, encontraron una lápida antigua, se buscó al director del Museo, una persona inteligente y estudiosa, quien pudo descubrir un texto en la piedra: “Gobernando el coronel don Pedro Ignacio Jiménez, se reedificó este castillo y el baluarte de San Pedro”. Y una fecha: mil setecientos treinta y dos. ¡No hay dudas de que existió! Y Junto a él, el Convento de San Francisco que también estaba colindante con el baluarte y que durante años generó toda una serie de comentarios. Resulta que los monjes y los soldados…

Bueno, ese no es nuestro tema de hoy de modo que mejor tratamos de actualizar la información. Seguramente muchos de ustedes piensan que esta calle, hoy Aguilera, quizás la más extensa de la ciudad, siempre ha tenido la misma dimensión, el mismo largo. Pero, no es así y espero que usted no lo haya descubierto ahora, porque, ya lo he dicho: justo en la esquina noreste de la actual Aguilera, en su intersección con Hartman, hay una placa alegórica a la apertura del tramo. Y el Ayuntamiento, siempre tan diligente acordó que a esa porción de calle recién abierta, entre San Félix y Carnicería se le pusiese el nombre de Aguilera, que ya tenía el anterior. También que la antigua calle de San Tadeo, es decir la que comenzado en la Plaza Dolores seguía hacia el este, también se le llamase Aguilera ¡Y de este cambio que llevó a Aguilera desde Cristina, hasta Terrazas, no ha transcurrido mucho tiempo en la historia de esta ciudad!

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