Santiago en mí

Archive for the day “abril 23, 2012”

Desempolvando a Yavorsky

Por estos días se celebra en Santiago de Cuba la jornada de la Danza, que se extenderá hasta el próximo 29 de abril, Día Internacional de la Danza.

La celebración sirvió de pretexto a los organizadores de la Peña Cultural “Desempolvando”, que cada tercer viernes de mes se realiza en el patio interior del Archivo Histórico Provincial (AHPSC) de esta ciudad, para desempolvar la figura de Nicolai (Nicolás) Yavorsky Thereberocoff, hombre singular (al decir de José Pascual Varona (Pini), conductor y director artístico del espacio cultural mensual), promotor del ballet clásico en Cuba y formador de grandes íconos del ballet cubano.

Una amplia introducción (quizás más extensa de lo aconsejable) permitió a los presentes adentrarse en la apasionante vida del renombrado bailarín y coreógrafo, gracias a los documentos que conforman el Fondo Yavorsky del AHPSC, en el cual se incluye la autobiografía manuscrita (en idioma ruso) de quien fuera además oficial del Ejército Imperial zarista.

Nacido el 23 de febrero de 1891, en Odesa, Nicolai Yavorsky se decidió tempranamente por la carrera militar en la cual llegó a ostentar grados de oficial y participar en combates durantela Primera Guerra Mundial.

Sin embargo, luego de muchos ires y venires por el ejército zarista, y de no pocas desilusiones ante la corrupción reinante entre el alto mando de un ejército históricamente derrotado, Yavorsky retoma su otra pasión: el ballet.

De ahí en adelante comienza a forjarse una extraordinaria reputación que lo lleva a los principales escenarios del mundo como parte de compañías de Belgrado, de la Ópera del Gran Teatro del Liceo de Barcelona y, finalmente, la “Ópera Rusa en París”, con la cual actuó en países como Alemania, Bélgica, Argentina, Brasil, Perú y México. Este último parece marcar el final de su vida europea[1], y el inicio de la etapa cubana de su vida, a partir de 1930.

Apenas un año después, y como parte de la sociedad Pro-Arte Musical de la Habana, Yavorsky estrena su primer ballet en Cuba, La bella durmiente del bosque, obra en la que debuta como parte del cuerpo de baile Alicia Ernestina de la Caridad Martínez del Hoyo, la futura Alicia Alonso[2].

En los años siguientes, el aplatanado Yavorsky continuó con su ingente labor como coreógrafo y estrenó nuevos ballets en Pro-Arte Musical, entre los que destacan el estreno, en 1937, de El Lago de los Cisnes, cuyo papel principal recayó en la aún joven Alicia Martínez, quien deslumbró al público con su interpretación de Odette-Odile.

El primer contacto del afamado bailarín y coreógrafo ruso con la ciudad de Santiago de Cuba fue en 1943, cuando recibiera una invitación para actuar en esta urbe, en cuyo Teatro Oriente (hoy lamentablemente en ruinas) actuaron estrellas como Enrico Caruso y Anna Pávlova. Su estancia en tierras santiagueras fue ampliamente seguida por la prensa de la época. El programa incluyó la presentación de El príncipe Igor, y el baile de las flores de Cascanueces, entre otras.

El éxito logrado por Yavorsky en esta gira, influyó en que la sociedad Pro-Arte Musical de Oriente, de la mano de George Milenoff, decidiera fomentar el desarrollo del arte danzarlo clásico en la ciudad de Santiago de Cuba. Sin embargo, en 1947 se reclama la presencia de Yavorsky en esta ciudad pues “George Milenoff  había desilusionado a los orientales”[3].

Se marca así el regreso del otrora oficial zarista con una ciudad de pujante desarrollo cultural, como era en esa época Santiago de Cuba. Sin embargo, su faena como profesor de ballet en Pro-Arte de Oriente se ve disminuida por la enfermedad que lo afectaba y que le arrebatara el aliento el 9 de octubre de 1947, sin haber visto estrenada su primera obra como docente de la institución santiaguera.

Sus restos descansan en el Cementerio Santa Efigenia de esta ciudad, identificados por una escultura de fecha y autoría aún desconocida.

Así, con el recuerdo de Yavorsky y la presencia imprescindible de la danza, transcurrió una nueva edición de “Desempolvando”.

Danza del Caribe

Suite en Blues, Danza del Caribe. Homenaje a Eduardo Rivero Walker

La tarde sirvió para homenajear a bailarines y coreógrafos de esta urbe oriental, sobresaliendo el homenaje realizado, ya en el final de la Peña, al destacado coreógrafo santiaguero Eduardo Rivero Walker, por bailarines de la Compañía Danza del Caribe con la obra Suite en Blues.

Compañía Infantil "Jorge Lefebre"

Compañía Infantil "Jorge Lefebre"

Momento igualmente especial fue la presentación de las hermosas niñas de la Compañía Infantil “Jorge Lefebre”, quienes desbordaron gracia y cubanía en una versión coreográfica de La bella cubana.

Giselle y Gabino

Giselle Lage acompañada a la guitarra por el maestro Gabino Jardines

Por último destacar la actuación de la joven cantante Giselle Lage acompañada a la guitarra por el maestro Gabino Jardines; quienes deleitaron a los presentes con dos temas dos hermosos temas: Cómo fue, de Ernesto Duarte; y Brigas nunca mais, de Tom Jobin.

Así se vivió (y disfrutó) la más reciente edición de “Desempolvando”, espacio dedicado al rescate de historia, tradiciones y costumbres de la séptima de las villas cubanas; con el apoyo inestimable de los fondos documentales que preserva el Archivo Histórico de Santiago de Cuba.

Desde ya se anunció que la edición correspondiente al mes de mayo tendrá como pretexto a las flores. De seguro, nuevas y atractivas propuestas culturales servirá de marco propicio para conocer un poco más sobre esta ciudad que se acerca a sus primeros quinientos años. Allí estaremos.

 


[1] Ernesto Rafael Triguero Tamayo. Nicolai Yavorsky, un maestro ruso en la isla del ballet. Ediciones Santiago, Colección Ravelo. 2010. p-16

[2] Ibídem; p-22.

[3] Ibídem; p-61.

Santiago de Cuba, casi…no vale

De nada valieron los sobresaltos, las incomodidades y las uñas de menos; Santiago de Cuba quedó fuera de los play off por segunda temporada consecutiva.

No valen las justificaciones: la ausencia por lesión de toda la línea central titular (Olivera, Navas y Reutilio), ni las molestias físicas con las que jugaron otros de los de mayor peso ofensivo en el equipo (Meriño y Bell). Santiago tuvo la clasificación en sus propias manos (o en sus propios bates) y la dejó escapar.

Enfrentando al equipo de peor resultado de la 51 Serie Nacionalde Béisbol (Mayabeque), no había otra opción que imponerse y dejar en el camino a Granma o Las Tunas, equipos que llegaron (junto con Ciego de Ávila) empatados con los indómitos a la última jornada de la etapa clasificatoria del campeonato, y tenían frente a sí a rivales de mayor categoría.

Sin embargo, aquellos hicieron lo que no pudieron los santiagueros y ganaron los boletos en disputa.

Un partido tenso selló la eliminación de los indómitos. Luego de comenzar ganando 4 a 1, desde la misma primera entrada, con Danny Betancourt en el montículo, lo que parecía sería un choque de puro trámite se convirtió en una pesadilla.

Un racimo de seis carreras en la tercera entrada puso los nervios de punta a los seguidores del conjunto rojinegro, quienes veían escaparse el boleto por el que tanto habían luchado durante casi un centenar de partidos en esta atípica temporada. Para colmo de males, la constante amenaza de lluvia, que podría llevar a declarar válido el partido (una vez vencido el quinto inning) y por tanto a una derrota prematura y polémica (no entiendo cómo podría manejarse esa posibilidad tratándose de un partido decisivo). De ahí en adelante todo fue cuesta arriba.

Poco a poco los santiagueros fueron descontando carreras (a veces, dejando un elevado número de jugadores en bases) hasta lograr empatar en la sexta entrada. Pero el festejo se les acabó a los cientos de parciales en las gradas del estadio Guillermón Moncada (y otros miles en toda la ciudad) cuando en el séptimo, los de la otrora provincia habanera, anotaron par de veces.

El resto de la historia se encargó de escribirla el pitcheo mayabequense, que no permitió mayores libertades (amén de algún que otro susto en el octavo) a la tanda indómita, para decretar la victoria definitiva de los del oeste, 9 carreras por 7; resultado que les aseguró además la serie particular de esta Serie 51 contra Santiago de Cuba (4 juegos por 2).

De esta forma, los de la Ciudad Héroe quedaron solo con el aroma de los play off, sin poder formar parte de los ocho equipos que degustarán el pastel de la post-temporada. Casi llegan, pero casi no vale…

Tampoco valen lamentos tardíos, rememorar los partidos dejados en el camino contra los equipos de segunda categoría. Los indómitos hicieron cuanto pudieron (y a veces más) con lo que tenían.

Ahora queda el trabajar sobre los errores cometidos durante la serie; aprovechar la experiencia adquirida por jugadores como Luis Yander La O (establecido ya como un muy buen tercera base y segundo bate), Yesander Rodríguez y Rudelis García; subsanar las debilidades de un pitcheo a todas luces talentoso e intentar recuperar a los jugadores lesionados; enfocados siempre en lograr en la próxima temporada (sea cual sea su estructura) recuperar el lugar que le corresponde a la pelota santiaguera dentro del ámbito beisbolero cubano.

Para el resto del país, la fiesta de los play off comenzará el próximo martes. Para los santiagueros…ya no será igual.

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