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Wichy en el Sábado del Libro

Fue uno de los textos que me debí en la pasada Feria del Libro en Santiago de Cuba. Ahora lo presentarán en el habitual Sábado del Libro.
“Entre el cuerpo y la luz: poemas y canciones para Wichy”, es un homenaje a Luis Rogelio Nogueras. Compilación de León Estrada y Reynaldo García Blanco, recoge textos de otros escritores cubanos, en los cuales se recuerda la figura de uno de los más destacados poetas de su generación.
Yo también le adeudo mucho a Wichy. Tal vez lo conocí tarde, pero fue siempre. En más de una ocasión ha salvado mis sequías. Alguna vez también le dediqué un texto que ahora comparto con ustedes:

Verso blanco

Inspirado en un poema de Luis Rogelio Nogueras

Una vez Ella me dijo que el silencio también es parte de la música. (Hay cosas que se nos hacen evidentes cuando las dicen con palabras como esas). Vino entonces a mi mente aquel extraño poema. Se llamaba “Poema de amor en versos blancos” y, bajo el título, solo la impecable pulcritud del papel vacío. Genial el poeta que temprano comprendió que también en la nada hay poesía.

Presentarán en Santiago de Cuba libro a la memoria de Luis Rogelio Nogueras, “Wichy”/ Tomado de Sierra Maestra

Santiago de Cuba, abril 2.- La presentación en esta ciudad, el venidero sábado, del libro “Entre el cuerpo y la luz. Poemas y canciones para Wichy”, estará dedicada a la memoria de Luis Rogelio Nogueras, una de las figuras más representativas de la literatura cubana post a enero de 1959, triunfo de la Revolución.

El texto de Ediciones La Memoria es una compilación hecha en esta urbe sur oriental de Cuba, por los poetas León Estrada y Reynaldo García Blanco.

El tradicional Sábado del Libro, que habitualmente tiene lugar en la librería ateneo Amado Ramón Sánchez, en la céntrica calle Enramadas, servirá como escenario a la presentación que estará a cargo del periodista y narrador Eric Caraballoso.

Luis Rogelio Nogueras, Wichy o El Rojo (1945-1985), fue un poeta, narrador y guionista de cine cubano, considerado entre los exponentes más destacados de los escritores de su generación, y a él se debe la publicación de “Cabeza de zanahoria”, que fue Premio David de poesía, en 1967; “Y su muero mañana”, premio de novela en el concurso de la UNEAC, en 1977; “Imitación a la vida”, premio de poesía de Casa de las Américas, en 1981, y “La forma de las cosas que vendrán”, en 1987; “Nada de otro mundo”, antología personal, en 1988, y “De nube en nube”, en 2003.

En la contraportada de “Entre el cuerpo y la luz”, al referirse a Wichy se puede leer: “… ha dejado después de su prematura muerte, un halo mítico que llega hasta nuestros días. Poetas de diversas generaciones lo han tenido siempre como referente y a través de sus versos lo han homenajeado, citando parte de su producción o simplemente dedicándole determinada obra”.

León Estrada y Reynaldo afirman que si bien el olvido no ha podido completar su significación con la obra de Wichy, por la calidad de esta y el genio del autor, “… sus compañeros de generación tampoco dejaron que su escritura todavía hoy de actualidad, quedara solo en fichas bibliográficas.

En la compilación aparecen textos dedicados a Luis Rogelio Nogueras, salidos de las plumas de, entre otros, Pablo Armando Fernández, Roberto Fernández Retamar, Fayad Jamís, Miguel Barnet, Eloy Machado, Guillermo Rodríguez Rivera, Waldo Leyva, Víctor Casaus, Jesús Cos Causse, Lina de Feria, Silvio Rodríguez, Nelson Herrera Ysla, Marilyn Bobes, Pedro López Cerviño, Helio Orovio, Demián Rabilero…

“Entre el cuerpo y la luz…” lleva implícito el mismo fundamento que los otros homenajes: “… celebrar el esplendor de la vida y obra de Wichy”.

¡Capablanca volverá a jugar!

En 2010 escribí un post con igual título que este, pero entre signos de interrogación. Afortunadamente el Sierra Maestra, en su edición digital, me respondió, con beneplácito para todos los amantes del juego ciencia, en particular, y los santiagueros en general. Les comparto la buena noticia:

Tras 11 años cerrada al público, la Academia de Ajedrez “José Raúl Capablanca”, de esta ciudad, reabrió sus puertas para beneplácito de los amantes del deporte ciencia.

El emblemático centro -antiguo club social gallego, ubicado en el mismo corazón de la ciudad- recibió una reparación capital en todos sus locales, que incluyó pintura y sustitución de la carpintería dañada, baños nuevos, saneamiento del techo, entre otros.

La Gran Maestra Oleiny Linares expresó a nombre de los ajedrecistas y el movimiento deportivo santiaguero, la gran satisfacción que sentía por ver renacer un local en el cual, al igual que lo hiciera ella, iniciaron sus carreras los principales trebejistas de esta provincia suroriental.

Junto a Linares, en este local surgieron grandes maestros de la talla de Maritza Arribas (máxima ganadora de campeonatos nacionales femeninos, con nueve), Zilka Frómeta, Carlos Larduet, Eldis Cobo y Lelys Martínez.

Precisamente este último fue el encargado de iniciar una simultánea de más de 20 tableros con niños y jóvenes que se dieron cita para disfrutar de la renovada instalación, ubicada en el céntrico Parque Céspedes.

Asistieron a la ceremonia de apertura Lázaro Expósito Canto, primer secretario del Partido Comunista en Santiago de Cuba, así como dirigentes del Partido, el Gobierno y el INDER en el territorio.

Beatriz Johnson Urrutia, vicepresidenta de Gobierno en la provincia y su presidenta en funciones, dijo que “la reapertura de este local es un sueño materializado y es, además, una de las tantas obras que el INDER reanimará para el disfrute de los santiagueros como saludo al 500 Aniversario de la ciudad de Santiago de Cuba.

Vuelve La Lupe a Santiago de Cuba

La gran tirana, obra teatral protagonizada por la reconocida actriz María Teresa Pina, vuelve a presentarse este fin de semana en Santiago de Cuba, en el centenario Teatro Martí.

Katiuska Betancourt, especialista en Promoción del Consejo Provincial de las Artes Escénicas, recordó cómo hace más de un año, cuando se estrenó la pieza, muchas personas no pudieron disfrutarla, y comentó que esta vez las funciones serán viernes y sábado a las 8:30 de la noche, y el domingo a las cinco de la tarde.

La gran tirana está inspirada en la vida de la cantante santiaguera La Lupe, quien fuera poseedora de un estilo peculiar y en ocasiones polémico, y con una prolífica carrera dentro y fuera de Cuba.

En la obra, escrita por otro santiaguero, Carlos Padrón, María Teresa Pina canta, baila y actúa de manera excepcional, durante alrededor de una hora y 28 minutos.

Según la crítica, la pieza refleja la vida llena de virtudes y defectos de La Lupe, aciertos y excesos, pero con un acercamiento limpio y sincero a quien muchos consideran la gran diva de los escenarios cubanos.

Más allá de sus pasajes reveladores, sobresalen en la obra la manera en que se engarzan las canciones de la artista con los elementos dramáticos y con el decursar de su historia personal y sentimental.

Tomado de Sierra Maestra

Ver también: La Lupe regresó a Santiago

(en fotos) Peña Letras Compartidas de Reinaldo Cedeño: invitada Teresa Melo

Peña Letras Compartidas del mes de septiembre tuvo como invitada a la poeta teresa Melo

En la recta final hacia su primer aniversario, la peña artística y literaria Letras Compartidas tuvo en su tertulia de este viernes 21 de septiembre como invitada la poeta santiaguera Teresa Melo Rodríguez.

La poeta, nacida en Santiago de Cuba en 1961, es también editora y graduada de Filosofía en la Universidad de La Habana; miembro de la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) y fue directora-editora de la Revista Cúpulas del Instituto Superior de Arte (ISA).

Es también miembro del Consejo de redacción de la Revista SiC, de la Editorial Oriente, en Santiago de Cuba, y del Consejo Editorial de El Caimán Barbudo y de La Jiribilla. Actualmente es Directora y Editora de Ediciones Santiago.

Melo ha sido jurado en numerosos premios, entre los que se encuentran: Loynaz, Revista Revolución y Cultura, Premio de la Ciudad de Santiago, Siete primeras villas, Botti, Premio de La Gaceta de Cuba, Premio Bienal de Literatura, Premio José María Heredia, Premio El Caimán Barbudo, Premio Nacional Nicolás Guillén.

Teresa recibió la Distinción por la Cultura Nacional en el 2002, la Placa de Reconocimiento José María Heredia en 2003, y el Sello XX Aniversario de la Asociación Hermanos Saíz (AHS), de la cual es Miembro de Honor. Obtuvo una beca de la UNESCO para el estudio de la poesía escrita por mujeres desde 1959 a la fecha.

De la creación de Melo Rodríguez son los poemarios: Libro de Estefanía (Ediciones Caserón, 1990), El vino del error (Ediciones Unión, 1998), Premio de la Crítica 1999; Yo no quería ser reina (Ediciones Santiago, 2001), El mundo de Daniela, poesía para niños (Centro de Ediciones de Málaga, España, 2002; Ediciones Cauce, 2006); Las altas horas (Ed. Letras Cubanas, 2003), Premio Nacional Nicolás Guillén 2003 y Premio de la Crítica 2004. También ha publicado las plaquettes: Los poemas de Estefanía (Ediciones Vigía, Matanzas, 1988); El tiempo sólo engaña a los suicidas (Ediciones Hoguera Roja, AHS, Santiago de Cuba, 1989); Respirar en la oscuridad (Eds Vigía, 2005).

Es también antologadora de las siguientes selecciones de poesía: “Mujer adentro”, Editorial Oriente, 1999; “Incesante rumor”, Islas Canarias, 2002; “Soy el amor, soy el verso. Selección de poesía de amor en lengua española”, Editorial Oriente, 2004; “Silvio: te debo esta canción”, Ediciones Santiago, 2005; “Para cantarle a una ciudad. Poemas a Santiago de Cuba”, Ediciones Santiago, 2005; “Estos otros argumentos. Poesía de Nancy Morejón”, Ediciones Santiago, 2005; “Algunas fatigas y fulgores. Poesía de Farruco Sesto”, Ediciones Santiago, 2006.

La obra de Teresa Melo ha sido publicada, además, en numerosas antologías poéticas en el ámbito internacional y en diversos idiomas, en publicaciones seriadas y revistas en internet.

La invitada de “Letras Compartidas”, Melo Rodríguez, ha obtenido premios y menciones como Premio Jacques Roumain 1987 (Casa del Caribe, Santiago de Cuba), Mención Julián del Casal 1987 (La Habana, UNEAC), Premio Día de la Cultura Cubana 1987, Mención David 1988 (La Habana, UNEAC), Premio de la Crítica 1999 por “El vino del error”, Premio-Beca Dador 2000 del Instituto Cubano del Libro, por el proyecto de poesía “Las altas horas”; Premio Nacional Nicolás Guillén 2003 y Premio de la Crítica 2004, con el libro “Las altas horas”, Premio Integral La Rosa Blanca de la UNEAC 2004.

El espacio Letras Compartidas es conducido por el laureado periodista y escritor Reinaldo Cedeño Pineda, quien para esta ocasión presentaró, además, a otra fémina, ejemplo de periodista: Carmen Bonne, de la emisora santiaguera Radio Mambí.

Homenaje a Carmen Bonne, periodista de CMKW Radio Mambí

Para el segmento artístico musical estuvo  la trovadora Cheli Romero, con la guitarra de Marcos Cobas.

La Peña Letras Compartidas está apunto de cumplir su primer aniversario, ocasión en que se organizará una velada especial, en la que el programa incluye la asistencia de quienes a lo largo del período han sido figuras invitadas al encuentro literario y artístico.

Con información del Sierra Maestra

Santiago de Cuba y su monumentalidad (IV)

Palacio Municipal de Santiago de Cuba 1955Quizás los santiagueros no lo hayamos descubierto aún, pero este lugar es, realmente, el recinto más espectacular de nuestra añeja ciudad: una revelación de grandes y significativas obras, por valor propio, integradas, a la vez, a los sentimientos y quehaceres de un mundo de gente, que se muestra a cuantos vienen y van por las cuatro vías por las que se pueden acceder a ella. (I, II y III)

Vieja, querida y coqueta –cuya faz ha renovado muchas veces-, y a la que todavía cortejan esbeltos, vetustos y eternos pretendientes, la Plaza de Arma de Santiago de Cuba, o el parque Céspedes, como todos acá le llamamos, constituye, sin lugar a duda, uno de los conjuntos monumentales más atractivos y, absolutamente, en el que más interactúan propios y foráneos; sede de incontables citas de múltiples amores, de peñas fervorosas sobre los temas más polémicos, en la que, las más de las ocasiones, el amor propio lleva ventaja a la razón; bancadas de relatos hiperbólicos y de glorias ficticias, que ganan verosimilitud con la fuerza con que son contadas; áreas de recreos infantiles, añorado escenario, en fin, de varias generaciones, en cuya parte central, un original monumento, erigido en 1953, rinde tributo de recordación perenne a la gesta del 10 de octubre de 1868, al máximo héroe de aquella gesta y Padre de la Patria cubana, a Carlos Manuel de Céspedes.

Mirando al sur, sobre el escaque que marcan las calles Heredia, al frente; Lacret (San Pedro) y Félix Pena (Santo Tomás), por los laterales, y Bartolomé Masó (San Basilio), al fondo, se alza predominante, sobre un promontorio aplanado,la Santa Basílica Metropolitana, cercana ya a los 350 años en este propio sitio (anteriormente, desde 1522, en otros puntos de la ciudad), en la que resaltan no sólo sus altas torre-campanarios y su gran cúpula central, sus puertas enormes, el amplio y acogedor atrio, en forma de U, con su balaustrada de madera torneada, y sus bajos –también en U, en toda la extensión de la lonja, con sus activas entidades culturales y comerciales.

Su aspecto actual, de sobria expresión neoclásica, es obra del eminente arquitecto y urbanista santiaguero Carlos Segrera Fernández, a quien también debe el populoso centro de solaz, los dos edificios que copan todo el lado oriental del recinto citadino: el hotel Casa Granda -activo y con elevada demanda, por supuesto, a solo meses de su centenaria existencia- y la versión moderna del otrora Club San Carlos, hoy sala de conciertos Esteban Salas (altos) y galería de artes Oriente (bajos); obras de las que, por sus estilos y funciones, la ciudad siente especial orgullo; cual lo sintió por otra creación de Segrera: el anterior hotel Venus, abatido por el terremoto de 1932, en cuya área hoy se levanta el moderno edificio del BANDEC, antiguo Banco Nacional de Cuba.

Si de orgullo hablamos, contiguo a esa entidad financiera, abarcando entre ambos todo el segmento dela calle Félix Pena, desde Heredia a Aguilera, se muestra la edificación más antigua de América, con casi 500 años de existencia, lo que fuera la Casa delAdelantado Diego Velázquez, ahora Museo de Ambiente Colonial, rescate glorioso del profesor catalán –santiaguero por amor y condición- Francisco Prat Puig; autor principal –es oportuno decir- del proyecto que hace unos 60 años se materializó en el nuevo Ayuntamiento de Santiago de Cuba, único en su expresión, como síntesis evocadora de la modesta pero valiosa arquitectura colonial santiaguera, rival fraterno, en majestuosidad, de la catedral, a la que mira de frente.

Tomado de Sierra Maestra

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