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Vuelve La Lupe a Santiago de Cuba

La gran tirana, obra teatral protagonizada por la reconocida actriz María Teresa Pina, vuelve a presentarse este fin de semana en Santiago de Cuba, en el centenario Teatro Martí.

Katiuska Betancourt, especialista en Promoción del Consejo Provincial de las Artes Escénicas, recordó cómo hace más de un año, cuando se estrenó la pieza, muchas personas no pudieron disfrutarla, y comentó que esta vez las funciones serán viernes y sábado a las 8:30 de la noche, y el domingo a las cinco de la tarde.

La gran tirana está inspirada en la vida de la cantante santiaguera La Lupe, quien fuera poseedora de un estilo peculiar y en ocasiones polémico, y con una prolífica carrera dentro y fuera de Cuba.

En la obra, escrita por otro santiaguero, Carlos Padrón, María Teresa Pina canta, baila y actúa de manera excepcional, durante alrededor de una hora y 28 minutos.

Según la crítica, la pieza refleja la vida llena de virtudes y defectos de La Lupe, aciertos y excesos, pero con un acercamiento limpio y sincero a quien muchos consideran la gran diva de los escenarios cubanos.

Más allá de sus pasajes reveladores, sobresalen en la obra la manera en que se engarzan las canciones de la artista con los elementos dramáticos y con el decursar de su historia personal y sentimental.

Tomado de Sierra Maestra

Ver también: La Lupe regresó a Santiago

La Lupe: otra crónica

La Gran Tirana: suceso teatral en Santiago de Cuba

Las filas ante la taquilla y el público puesto de pie aplaudiendo prolongadamente al final de cada presentación evidenciaron el éxito de la puesta en escena concluida hoy del monólogo La Gran Tirana, acerca de La Lupe, hija célebre de esta oriental ciudad cubana.

Desde el jueves último, el céntrico teatro Martí acogió la obra, con guión de Carlos Padrón, la dirección de Verónica Lynn y la interpretación de María Teresa Pina, en una desgarradora actuación muy a tono con la vida atormentada y difícil de Guadalupe Victoria Yolí Raymond.

Por el escenario desfilaron primeramente imágenes fílmicas acerca de la popular y carismática cantante, nacida en el barrio de San Pedrito, con testimonios de musicólogos cubanos como Helio Orovio y Radamés Giro, entre otros, y personas que la conocieron y admiraron.

Entre los espectadores figuraron santiagueros de la tercera edad entre los cuales estaban algunos que tuvieron el privilegio de compartir mediante espacios musicales de la emisora radial CMKC los momentos iniciales de la vocalista también conocida después como la Yiyiyi o la Reina del Latin Soul.

Durante cerca de dos horas, pasaron por las tablas los sufrimientos y alegrías de La Lupe, sus amores y desamores, sus recaídas ante la droga, sus triunfos profesionales y un talento nato que la llevó al éxito en varios países y particularmente en Nueva York, donde residía.

Venerada y estigmatizada casi a la par por su irreverencia y agresividad en la escena, La Lupe fue motivo de inspiración para muchos, en particular el director de cine español Pedro Almodóvar, quien empleó su voz en varias canciones de su cinta Mujeres al borde de un ataque de nervios.

Fallecida en 1992 en la pobreza, dejó un legado insuperable por la originalidad y apasionamiento de una entrega artística en la que prevalecía la autenticidad de un ser humano tocado por una gracia inusual y un fuerte temperamento, puesto a prueba por prejuicios raciales y sexistas.

Aunque pueda ser tenue su estela en esta ciudad, la Gran Tirana vuelve ahora por sus fueros y sus composiciones, escuchadas con frecuencia por la radio, ya sea en su voz o la de otras intérpretes, la traen de nuevo ahora a la tierra de su niñez y adolescencia.

Tomado de Prensa Latina

 

“La Lupe” regresó a Santiago

Como si necesitara exorcizar sus demonios, quitarse uno más de sus vestidos, esta vez el de la piel que cubre el alma, y quedar desnuda ante su público para justificar su existencia; como si realmente necesitara que se le entendiera, que supiéramos quién era realmente La Lupe.

¿Y acaso es necesario dar explicaciones? ¿No basta con verla, sentirla, tocarla en la potencia de su voz, de sus gestos, de su desenfado?

“La Lupe” regresó a Santiago, a esta ciudad de su San Pedrito natal, ese “pueblito” que sólo apareció en el mapa cuando ella salió de allí. Y llegó como si nunca hubiera partido, como si no hubiera pasado ya casi una treintena de años desde que dejó este mundo al cual ya nada le debía porque le había quedado pequeño.

Y la fortuna del regreso debemos agradecerla a “La gran tirana”, obra teatral dirigida por Verónica Lynn, producida por Carlos Padrón y actuada magistralmente por esa estelar María Teresa Pina que no deja de sorprender.

“La gran tirana” se estrenó anoche en un abarrotado Teatro Martí, que rompió en aplausos y ovaciones no bien había sido dicho el último parlamento, y las luces morían con el último ademán.

Durante más de hora y media “La Lupe” actuó en Santiago. Espantó temores, expió culpas, brindó confesiones y todo, mientras envolvía al teatro con la potencia de su voz y la voluptuosidad de sus gestos. Se adueñó del tablado del Teatro Martí: ora su casa, ora el cabaret, ora la intimidad del cuarto. Arrancó susurros, exclamaciones, risas, quizás alguna que otra lágrima nostálgica.

De los aciertos y desaciertos de la puesta en escena no soy quien para hablar, prefiero quedarme con la imagen de los aplausos, de la ovación, de la emoción de no pocos rostros; prefiero quedarme con el reencuentro, con el redescubrimiento, con la voz que aún hace eco.

Todo el fin de semana estará en escena “La gran tirana”. Todo un fin de semana durante el cual, el grupo de teatro Trotamundo regala a Santiago de Cuba la oportunidad de disfrutar, una vez más, a Lupe Victoria Yolí Raymond, eternamente, “La Lupe”.

A Liuba desde Santiago

Querida Liuba:

Pocas veces vale tanto la espera. Espera que, te aseguro, no se limita a la hora que las justificadas razones impusieron, sino a tantos años de seguirte desde la distancia, desde las canciones que otros disfrutaban por mí en la intimidad de tu cercanía. Fui (soy) uno de los que espera cuando ya nadie se sorprende, cuando la noche se llena de impaciencias por compartir de esa guitarra tuya que sabe de duendes y madrugadas.

Gracias por esa noche diferente, por sobreponerte a dificultades y tensiones y regalarnos tu dulzura, la calidez de tu voz bien llamada la voz de la nueva trova cubana. Te confieso que quedé con ganas, muchas ganas de más. Pero no es un reproche; creo que aunque nos hubieras regalado la madrugada de canciones siempre habría quedado con ansias de más. Porque tu voz, sin esforzarse, desafía todos los ángeles que llevamos dentro y esos, luego, son insaciables.

Gracias Liuba, por abrirnos una de esas Puertas donde nos despojamos de la soledad.

Y gracias, infinitas gracias, a esa abuela que tuvo a bien enamorarse en cuarto menguante de la magia del abuelo asturiano que te dejó aquí, para suerte de todos nosotros.

Guardo desde ya, como recuerdo imborrable, la certeza de tu compañía, el “besito” de la amiga, y la foto de los dos.

Un abrazo desde Santiago.

Yo

Momento del Concierto de Liuba María Hevia en el Teatro Martí

...la foto de los dos...

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