La Lupe: otra crónica
La Gran Tirana: suceso teatral en Santiago de Cuba
Las filas ante la taquilla y el público puesto de pie aplaudiendo prolongadamente al final de cada presentación evidenciaron el éxito de la puesta en escena concluida hoy del monólogo La Gran Tirana, acerca de La Lupe, hija célebre de esta oriental ciudad cubana.
Desde el jueves último, el céntrico teatro Martí acogió la obra, con guión de Carlos Padrón, la dirección de Verónica Lynn y la interpretación de María Teresa Pina, en una desgarradora actuación muy a tono con la vida atormentada y difícil de Guadalupe Victoria Yolí Raymond.
Por el escenario desfilaron primeramente imágenes fílmicas acerca de la popular y carismática cantante, nacida en el barrio de San Pedrito, con testimonios de musicólogos cubanos como Helio Orovio y Radamés Giro, entre otros, y personas que la conocieron y admiraron.
Entre los espectadores figuraron santiagueros de la tercera edad entre los cuales estaban algunos que tuvieron el privilegio de compartir mediante espacios musicales de la emisora radial CMKC los momentos iniciales de la vocalista también conocida después como la Yiyiyi o la Reina del Latin Soul.
Durante cerca de dos horas, pasaron por las tablas los sufrimientos y alegrías de La Lupe, sus amores y desamores, sus recaídas ante la droga, sus triunfos profesionales y un talento nato que la llevó al éxito en varios países y particularmente en Nueva York, donde residía.
Venerada y estigmatizada casi a la par por su irreverencia y agresividad en la escena, La Lupe fue motivo de inspiración para muchos, en particular el director de cine español Pedro Almodóvar, quien empleó su voz en varias canciones de su cinta Mujeres al borde de un ataque de nervios.
Fallecida en 1992 en la pobreza, dejó un legado insuperable por la originalidad y apasionamiento de una entrega artística en la que prevalecía la autenticidad de un ser humano tocado por una gracia inusual y un fuerte temperamento, puesto a prueba por prejuicios raciales y sexistas.
Aunque pueda ser tenue su estela en esta ciudad, la Gran Tirana vuelve ahora por sus fueros y sus composiciones, escuchadas con frecuencia por la radio, ya sea en su voz o la de otras intérpretes, la traen de nuevo ahora a la tierra de su niñez y adolescencia.
Tomado de Prensa Latina



