Santiago en mí

Archivo para el día “septiembre 22, 2010”

Cómo para no hacer menos

Hoy la santiaguera Oleiny Linares, actual campeona nacional, marcó su primera raya en la Olimpíada Mundial de Ajedrez, para aportar de esta forma, al triunfo del equipo femenino cubano sobre el de Viet Nam con match final de 3.5-0.5 por segundo día consecutivo. Así, las muchachas llegan a la tercera ronda con 4 puntos según el sistema match point aplicado en el evento.

La santiaguera Oleiny Linares, Campeona Nacional, logró su primera victoria

La medallista de plata en el cuarto tablero del equipo cubano en la edición anterior, alineó en el segundo tablero gracias a sus 2328 puntos ELO, y logró una importante victoria con piezas negras. Ahora las dos representantes santiagueras al evento marchan con un punto en igual cantidad de partidas.

En la tercera las cubanitas se enfrentarán al equipo de Suecia, lo que debe reportar una vez más buenos dividendos y así alcanzar marcador perfecto de 6 puntos en 3 rondas, lo que en un evento de este tipo es muy importante.

Por su parte los varones también salieron airosos en su compromiso frente a Turkmenistán, con importante triunfo del GM Leinier Domínguez en el primer tablero.( http://www.juventudrebelde.cu/deportes/2010-09-22/cuba-sigue-imbatible-en-la-olimpiada-de-ajedrez/).

Para los que gustan de las partidas acá les dejo la victoria de Oleiny

Blancas: Pham, Le Thao Nguyen (Viet Nam)

Negras: Oleiny Linares (Cuba)

1.d4 Nf6 2. Nf3 d6 3. Bf4 g6 4. e3 Bg7 5. h3 O-O 6. Be2 Nbd7 7. c3 b6 8. O-O Bb7 9. Nbd2 Qe8 10. Bh2 e5 11. dxe5 dxe5 12. a4 a5 13. Qc2 Qe7 14. Rfd1 Rfd8 15. Bb5 Ne8 16. e4 Nd6 17. Bf1 Nc5 18. Re1 f6 19. b4 Ne6 20. Nc4 Kh8 21. Nxd6 Qxd6 22. Rad1 Qe7 23. Bc4 Bf8 24. Bg3 axb4 25. cxb4 Ng7 26. b5 Rxd1 27. Rxd1 Nh5 28. Bd5 Bxd5 29. Rxd5 g7 30. Bh4 g5 31. Bxg5 fxg5 32. Rxe5 Qf6 33. Rxg5 Bc5 34. e5 Qf4 35. Rg4 Qf5 36. Qe2 Rf8 37. e6 Qxe6 38. Qc2 Qf5 39. Qb2 Qf6 40. Qc1 Bd6 41. Qb1 Bc5 42. Rc4 Qf5 43. Qb3 Rd8 44. Rg4 Rf8 45. a5 bxa5 46. Rg5 Bxf2+ 47. Kf1 Qf6 48. Rxg7 Qxg7 49. Kxf2 Rg8 50. Ne1 d4+ 51. Kf1 a4 52. Qa3 Re8 53. Nd3 Kg7 54. Ne1 Re3 55. Qc1 Qc3 56. Nc2 Qf6+ 57. Kg1 Re2 58. Kh1 Qe5 59. Qd1 Qe4 60. Nd4 Qxd4 0-1

Primer aporte santiaguero en la Olimpíada de Ajedrez

En una jornada casi perfecta para el ajedrez cubano, la GM santiaguera Maritza Arribas alcanzó su primera victoria en la Olimpíada Mundial de Ajedrez que se celebra desde el pasado día 20 en Khanty-Mansiysk, Rusia. De esta forma contribuyó al triunfo por 3.5 a 0.5 puntos sobre el débil equipo de Guatemala. Así, las féminas cubanas alcanzan sus primeros 2 puntos según le sistema de “match-point” que se aplica en este tipo torneo desde la edición anterior.

Los varones hicieron otro tanto aunque con barrida (4-0) sobre el débil equipo de Nueva Zelanda. (http://www.juventudrebelde.cu/deportes/2010-09-21/cuba-se-estrena-con-exito-en-olimpiada-mundial-de-ajedrez/).

Como quiera que en la primera entrada dedicada a la participación santiaguera en esta edición de las Olimpíadas de Ajedrez, cometiera el error de no mencionar a Maritza Arribas como una de las representantes santiagueras, hoy le dedico unas merecidas líneas, a modo de vindicación.

Maritza Arribas, nueve veces campeona nacional

La nueve veces campeona de Cuba se encuentra en su oncena participación en torneos de este tipo. Si bien en la edición anterior Oleiny Linares acaparó todos los titulares con su excelente medalla de plata en el cuarto tablero, Maritza hizo sus labores y logró 6 puntos de 10 posibles para aportar a la posición 25 que finalmente ocupó el equipo cubano. Actualmente, la santiaguera ostenta el subcampeonato nacional, sólo cedido al empuje juvenil de otra santiaguera, Oleiny Linares.

En tanto, hoy en la Olimpíada Mundial, las chicas enfrentarán a Viet Nam, un equipo que en otras ediciones se nos ha hecho difícil. La novedad es que el segundo tablero estará defendido por nuestra campeona nacional, mientras que, a Maritza, le corresponderá observar los toros desde la barrera.

En tanto los dejo con la primera victoria santiaguera en el evento:

Blancas: Sotomayor, Villatoro Silv (Guatemala)

Negras: Maritza Arribas (Cuba)

1. d4 d6 2. e4 Nf6 3. Nc3 c6 4. f3 Nbd7 5. Be3 e5 6. Bc4 Be7 7. a3 O-O 8. Nge2 exd4 9. Nxd4 d5 10. exd5 Nb6 11. Ba2 Nfxd5 12. Nxd5 Nxd5 13. Bxd5 Qxd5 14. O-O Bf6 15. c3 b6 16. Qc2 c5 17. Nb5 Bf5 18. Qc1 Qc6 19. c4 Rfe8 20. Rd1 Bxb2 21. Qxb2 Rxe3 22. Rd6 Qe8 23. Qd2 Re2 24. Qc1 h6 25. h3 Qe5 26. Rd5 Qf6 27. Rd6 Qh4 28. Qf1 Rae8 29. Rdd1 Bxh3 30. Nc3 Rxg2+ 31. Qxg2 Bxg2 32. Kxg2 Qg5+ 33. Kf1 Qe3 34. Nd5 Qxf3+ 35. Kg1 Re2 0-1

Sorpresas de mi casa

En el año 1927, José García Díaz, mi bisabuelo, adquirió la casa donde actualmente vivo. La compró a un costo de ochenta pesos de la época al Sr Agustín Carbó Fonseca, según consta en la Escritura número 67 entregada el 26 de marzo de 1927 ante el notario Dr Ramón García García. En 1934 mi abuelo se asentaría definitivamente en ella, luego de una estancia en Daiquirí. Sospecho que la vivienda ya celebró, aunque inadvertida, sus cien años de existencia. Sus achaques se nos muestran a cada rato, sobre todo en los tiempos de lluvia, cuando su techumbre de zinc deja filtrar el agua en goteras de personalidades diversas y divertidas (algunas caen sin apenas llover, otras son verdaderos chorros, y las hay hasta saltarinas: que hoy están en un sitio, para aparecer en otro dos días después), que convierten el interior de la casa en un laberinto de vasijas sobre el piso. Sin embargo ahí está, sobreviviente de ciclones, temporales y terremotos. En el marco superior de la alargada puerta que da entrada a la vivienda se lee el número 168, aunque, camuflado por el color blanco de la madera (tan añejo como la misma casa) se puede descubrir otro número: el 70. Resulta curioso que en la calle paralela a la mía, casi exactamente detrás de mi casa, existe otra que también ostenta el número 168. En el patio de la casa hay una porción de tierra donde se destacan dos enormes matas de coco, ambas alcanzan una altura varios metros por encima de las casas de dos plantas que han ido construyéndose en los alrededores. Lo curioso de estas plantas es que fueron sembradas por mi bisabuelo, el cual lo hizo sentado en un banquito pues le habían comentado que, sembrándolas así, éstas no crecerían demasiado. ¡Menos mal que las sembró sentado, no creen! En una oportunidad mi tío dijo que soñó que en la casa había escondida una botija. Desde ese entonces mi abuela lo da como cierto (¡?).

.Mi cuadra es la cuarta de la calle tercera del Reparto Sorribes, cuando la recorres siguiendo el descenso de la pendiente desde la Avenida Martí. Sin embargo, no siempre calle tercera llevó ese nombre. Mucho tiempo antes que mi bisabuelo viviera en ella, mi calle se llamó Cuartel de Pardos (o Prolongación de Cuartel de Pardos) que, después de cruzar “Martí” (que separa mi barrio del que le queda enfrente), continúa hasta la calle Enramadas, dividiéndose entonces en Cuartel de Pardo alta y baja. Esta misma calle Cuartel de Pardos luego se pasó a llamar Barnada (o Monseñor Barnada), luego, mi calle adoptó también ese nombre. Más tarde pasó a denominarse Gral Chávez, hasta adoptar el nombre actual (calle 3ra), diferenciándose de una vez y por todas de la calle Barnada que se le enfrenta desde el otro lado de la avenida. Leyendo el libro de la doctora María Elena Orozco (Génesis de una ciudad del Caribe: Santiago de Cuba en el umbral de la modernidad) descubrí una curiosa tabla que ella presenta en la página 164 donde muestra la composición (número de las casas, nombre del habitante y ocupación del mismo) de la calle Cuartel de Pardos (alta y baja), entre los números 1 al 15, allá por el año 1857. En esa época, según se puede observar en uno de los mapas de Louis François Delmés, que la doctora Orozco brinda en su libro, aún no existía mi barrio, y Cuartel de Pardos contaba con apenas unas pocas cuadras. En total ella enumera en esas casas: “un maquinista, dos tejedoras, un carpintero, dos costureras, una vendedora, un aserrador, un tabaquero, dos domésticas, cuatro labradores, tres lavanderas, un alfarero, un dependiente, uno sin oficio”; y aclara además que no había ningún propietario. Sin embargo mi mayor sorpresa la llevé al leer una investigación llevada a cabo por el Archivo Provincial y que se encuentra disponible en (http://www.santiago.cu/hosting/archivo/espirit.html) donde hacen una relación de las sociedades espiritistas localizadas en Santiago de Cuba en el siglo XX y leo que en 1923 la sociedad denominada Amor a la Moral estaba asentada en Cuartel de Pardos número 70. Y me pregunto, ¿esa casa número 70 de la calle Cuartel de Pardos, que en 1923 albergaba una de las 169 Sociedades Espiritistas con las que llegó a contar Santiago de Cuba en los primeros años del siglo pasado, no será mi casa? ¿Ese número 70 que durante años ha permanecido a medio esconder bajo el definitivo 168, será el mismo del que habla la investigación? No puedo asegurar que sea así o no. Tendría que acceder a algún mapa de la época, que me asegure que en esos años mi calle aún permanecía bajo la denominación de Cuartel de Pardos, o que no existía otro número 70 en dicha calle. Aunque, confieso, me gustaría pensar que las vetustas maderas de mi casa, también guardan una historia por contar.

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