Santiago en mí

Archivo para el día “noviembre 3, 2010”

Restaurada importante obra de arte cubano

«Una pieza del patrimonio artístico e histórico cubano fue recuperada en esta ciudad, con la restauración del cuadro “Últimos momentos de los estudiantes de 1871”, óleo sobre lienzo de Manuel Mesa.»

«Pintado en el período de 1932 a 1938, la obra es una de dos originales con la misma composición, que inmortalizaron la imagen del fusilamiento de los ocho alumnos de Medicina, acusados de profanar la tumba del periodista español Gonzalo de Castañón, asesinato que se recuerda entre los hechos más crueles en la historia de Cuba.»

«Heredado por el Instituto Preuniversitario Cuqui Bosch -antiguo instituto de Segunda Enseñanza de Santiago de Cuba- el cuadro había sufrido daños por la acción climática y antrópica, sobre todo en su soporte.»

ver artículo completo Restaurada importante obra de arte cubano.

Un hermoso cuadro que formó parte de mis tres años de estudiante en las aulas y pasillos del querido Pre-Universitario Cuqui Bosch. Imponente sería la palabra. Recuerdo no poder separar la vista del inmenso cuadro cada vez que pasaba por delante de la Biblioteca. Años más tarde tendría la posibilidad de visitar el “Monumento a los estudiantes de Medicina” enclavado en La Punta, en Ciudad de la Habana, y vivir la experiencia de la caminata, cada 27 de noviembre, que nos llevaba desde la Escalinata Universitaria hasta tan conmovedor lugar, bajando por una calle San Lázaro que nos rodeaba con sus edificios achacosos. Bienvenido sea este proceso de recuperación de una parte de nuestra historia. Una parte de mí.

La huella santiaguera de Capablanca

En una entrada anterior hablamos brevemente del Club San Carlos, una institución de blancos ricos del Santiago pre-revolucionario, que se encontraba ubicada al lado del Hotel Casa Granda de esta ciudad, y que hoy se recuerda por las siglas CSC entrecruzadas en el granito de la acera que queda justo donde, la misma edificación, se dedica en la actualidad al sector de Cultura en la provincia.

Imagen del Club San Carlos a principios del siglo XX. El Club San Carlos fue protagonista en las visitas del genial J.R. Capablanca a Santiago de Cuba

Entre las muchas anécdotas de que se puede enorgullecer el bello edificio se cuenta el haber recibido en sus salones al genial José Raúl Capablanca. En el año 1938 el ex campeón mundial ofreció una simultánea de 34 tableros, con la particularidad de que en cada tablero se enfrentaría a tres contrarios a la vez, por lo que en total se enfrentó a 102 ajedrecistas. Al finalizar la exhibición, Capablanca acumuló 30 victorias, tres tablas y una derrota; esta última ante el trío de jugadores representantes de Bayamo, formado por Julián Reyes, Alfredo Uguet y Blas Domínguez, en un encuentro que comenzó a las nueve de la mañana y se extendió hasta las tres de la mañana del día siguiente.

Se cuenta que al declinar su rey, Capablanca exclamó: “Falso movimiento”, mostrando un disgusto que no le permitió saludar a sus rivales.

En esa época J.R. Capablanca ya rondaba los cincuenta años y su salud ya no era la misma. En ese propio 1938, había sufrido un pequeño accidente cerebrovascular, que lo llevó a una pálida actuación en el torneo AVRO. Sin embargo, todavía era uno de los jugadores más fuertes de su época y lo demostró con su excelente actuación en el primer tablero cubano en la Olimpíada de Ajedrez de 1939, en Buenos Aires, donde terminó por delante de Alekhine y Paul Keres.

No fue ésta la primera visita del genial ajedrecista a tierras orientales. En los primeros días del mes de febrero de 1912, Capablanca fue la atracción de los días santiagueros. A su llegada por vía férrea fueron a recibirlos representantes del Club San Carlos, el Unión Club, el Centro de la Colonia Española, así como una gran cantidad de admiradores. El día 3 se le ofreció una función de beneficio por parte de la compañía de Virginia Fábregas, luego que dedicara la mañana a jugar algunas partidas en la sede del Club San Carlos (que aún no se radicaba en el sitio mencionado, al lado del Hotel Casa Granda), incluida una con el niño de diez años Santiaguito Fals.

Por esos días también se le ofreció un banquete en el Ayuntamiento de la ciudad y la liga de béisbol le dedicó el importe recaudado por un juego de exhibición en su honor.

José Raúl Capablanca, el tercer campeón mundial

En la Enciclopedia virtual Wikipedia se hace un resumen de la carrera ajedrecística de Capablanca:

En toda su carrera Capablanca sufrió menos de cincuenta derrotas en partidas oficiales. (…). Permaneció invicto por más de ocho años, desde el 10 de febrero de 1916, cuando perdió desde una posición superior contra Oscar Chajes; hasta el 21 de marzo de 1924, cuando sucumbió frente a Richard Réti en el Torneo Internacional de Nueva York. Se trata de un récord de 63 juegos, que incluyó el delicadísimo torneo de Londres de 1922 y la partida por el campeonato del mundo contra Lasker. De hecho, sólo Marshall, Lasker, Alekhine y Rudolf Spielmann ganaron dos o más partidas oficiales frente a un Capablanca maduro, aunque los totales de sus respectivas carreras son negativos (Capablanca derrotó a Marshall +20 -2 =28, a Lasker +6 -2 =16, a Alekhine +9 -7 =33), a excepción de Spielmann que consiguió su nivel (+2 -2 =8). De la élite mundial, solamente Paul Keres tuvo un estrecho margen a su favor (+1 -0 =5), triunfo que ocurrió cuando Capablanca tenía 50 años, en el declive de su carrera. Su puntaje Elo ha sido calculado en 2725.”

Cabe destacar también, como uno de sus logros, la simultánea llevada a cabo en Cleveland frente a 103 tableros, de los cuales derrotó a 102 y sólo aceptó unas tablas.

 

Fuentes

  1. Periódico Sierra Maestra. Octubre 1983
  2. http://es.wikipedia.org/wiki/Jose_Raul_Capablanca
  3. Crónicas de Santiago (tomo II). Carlos Forment Rovira. Editorial Alqueza, Santiago de Cuba, 2006.

 

Navegador de artículos