Santiago en mi

Archivo para el día “enero 26, 2011”

Cable submarino, redes sociales y expectativas

En las últimas semanas, un tema ha vuelto a la palestra noticiosa de los medios de comunicación cubanos y extranjeros, y se cuela entre los temas de conversación de no pocos santiagueros: el tendido del cable submarino de fibra óptica entre Venezuela y Cuba.

El pasado 22 de enero partió desde el puerto venezolano de la Guaira, en el estado de Vargas, el buque de bandera francesa “Ile de Batz”, encargado de llevar a cabo la operación de tendido del cable. El proyecto, con un costo estimado de 70 millones de dólares, conectará con 600 km de cable, a tierras venezolanas y cubanas, específicamente, santiagueras; además de agregar otros 200 km de recorrido para enlazar a Santiago con la isla caribeña de Jamaica, otra de las beneficiadas con este sistema. Se espera que una vez instalado, el cable permitirá a Cuba “multiplicar por tres mil la velocidad de transmisión de datos, imágenes y voz, con un ancho de banda de 640 gigabytes y capacidad para 10 millones de transmisiones telefónicas simultáneas”, muy superior a los 379MB/s de entrada y 209 MB/s de salida que nos permite la conexión vía satélite. Esta es precisamente la gran expectativa de todos los que seguimos la noticia, en especial, de los docentes y trabajadores en general, de la sexagenaria Universidad de Oriente (UO).

Y es que el pasado 11 de enero, se puso en vigor la Carta Circular No 1/11 sobre Modificaciones a los servicios fundamentales de la Red de la Universidad de Oriente, donde se especifica que, como consecuencia del crecimiento continuo de la matrícula en la Casa de Altos Estudios, que ha venido aparejado además con un crecimiento del número de computadoras conectadas a la Red, sin que en consecuencia haya variado el ancho de banda con el que trabaja la UO, “resulta insostenible mantener los servicios fundamentales de la Red –navegación en Internet y correo nacional e internacional—con el nivel de demanda existente. Por tal motivo se hizo necesario tomar una serie de medidas que limitan en cierto sentido el acceso a estos servicios, en aras de hacer más eficiente su uso.

Entre las medidas tomadas las que más han removido susceptibilidades son las relacionadas con el horario de descarga de ficheros, el sistema de cuotas de navegación en Internet, y el Acceso a Redes Sociales; sobre todo, esta última.

Precisamente, en meses pasados, la prensa nacional y extranjera se hizo eco de las declaraciones del Ministerio de las Telecomunicaciones y la Informática de Cuba en las cuales se aclaraba que nuestro país no pone limitaciones de ningún tipo para el uso de la llamada web social. De por sí, para aquellos que a diario hemos usado de sitios como el Facebook desde Cuba, no era nuevo, pero sí para quienes todavía se dejan engañar por falsos argumentos que la prensa internacional mal intencionada, fabrica y expande como ciertos acerca de las libertades del uso de estas tecnologías en la isla.

Sin embargo, la vida ha demostrado que las buenas intenciones en ocasiones no bastan. En los últimos meses la navegación por Internet desde las áreas de la Universidad de Oriente era realmente una odisea, caracterizada por la lentitud de la conexión que en ocasiones impedía siquiera abrir una página de pequeño tamaño, mucho menos descargar ficheros en el horario laboral; lo cual, por supuesto, acrecentaba el malestar de quienes usan la red para actividades docentes-investigativas, que incluye la descarga de artículos científicos u otros documentos relacionados con el objeto social de la Universidad. Se trata de que, tal y como me corroboró una amiga informática, que de estos temas conoce más que yo, el mismo sistema en el cual está creado Facebook, que usa tecnologías como “AJAX que refresca los componentes de la pagina varias veces para mantenerla actualizada”, puede llegar a ocupar la mitad del canal (sic); afectando la velocidad de conexión, de por sí, ya bastante lenta.

Por estos motivos, ahora el acceso a las redes sociales se limita a los horarios comprendidos entre 6 pm y 6 am del día siguiente, y sin limitaciones los fines de semana. La medida en sí, que sin embargo no prohíbe el uso de estas redes, no deja de despertar malestar en los usuarios pues no es menos cierto que los horarios ahora asequibles están fuera del horario laboral, lo que implica un esfuerzo extra a quienes deseen usarlos, si se tiene en cuenta que la gran mayoría de los cubanos que accedemos estos servicios, lo hacemos aprovechando las conexiones que nos brindan las instituciones docentes (y otras) del país. Pero no se trata de hacer pagar justos por pecadores. El uso de las redes sociales en Cuba, aun cuando no ha alcanzado los niveles de otros países, y más allá de lo que puedan pensar quienes sólo se empeñan en demonizar todo cuanto se haga a nivel institucional; es una necesidad y una herramienta con la que el país también cuenta para divulgar su verdad, y en eso, muchos de los mismos trabajadores de la UO, y otras universidades cubanas en las cuales se han llevado a cabo procesos similares, juegan un papel fundamental. El gobierno ha comprendido esto y es por eso que no demoró en aclarar que no ponía trabas para su uso. También lo han comprendido las universidades cubanas.

Cuando apenas eran rumores las nuevas modificaciones a los servicios de la red, ya me habían llegado detalles de cómo se había llevado el proceso en otras universidades del país, específicamente, la CUJAE, en la capital. En ésta, el acceso a las redes sociales sin distinción de horarios, se le mantuvo a determinados docentes y/o trabajadores que utilizaban estas redes en beneficio de la institución y la divulgación de la actividad docente investigativa, una de las razones de ser de las Universidades. De igual forma, una vez aplicadas las medidas en la UO, rápidamente se puso de manifiesto que éstas no eran tan esquemáticas como a primera vista pudieran parecer, y así, se le ha mantenido el acceso a estas redes, sin limitaciones, a determinados trabajadores que las usan en beneficio de la labor social de la institución.

Y no es para menos. Las redes sociales han demostrado ser un medio eficaz para la divulgación de información, ya sea personal o institucional; y nuestros Centros de estudio y de Investigación, poco a poco, se van adentrando en este mundo. La Universidad de Oriente ya cuenta con su página oficial en Facebook, al igual que el Centro Nacional de Electromagnetismo Aplicado, una Entidad de Ciencia e Innovación Tecnológica adjunta al Ministerio de Educación Superior (MES) y durante mucho tiempo, centro de estudio de la UO.

Las otras limitantes no serán tan fáciles de resolver de mantenerse el ancho de banda actual. Es por eso que el tendido de este cable submarino, cuyo arribo a costas santiagueras está señalado para el próximo 8 de febrero; y su promesa de un aumento en la velocidad de conexión, despierta las expectativas entre los usuarios de la Internet en la isla y genera comentarios tan jocosos como el de un colega que dijo: “ahora con la velocidad de conexión que tendremos, se nos revientan las maquinitas estás con las que contamos”.

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