Santiago en mí

Plaza Dolores

Vista de la Plaza Dolores, con su habitual concurrencia

La Plaza Dolores ó Parque Aguilera, es uno de los sitios más hermosos del centro histórico santiaguero. Ubicada frente a la antigua iglesia Nuestra Señora de los Dolores, hoy convertida en una excelente Sala de Conciertos, la Plaza Dolores mantiene el diseño original hecho en 1910 por el arquitecto Carlos Segrera y el ingeniero de la ciudad Carlos Miyares, en el cual sobresale una jardinera central, con canteros, bancos de hierro forjado y tablillas de madera y el monumento a Francisco Vicente Aguilera, el cual surgió a partir de una iniciativa del alcalde municipal Doctor Ambrosio Grillo Portuondo.

Desde aquella tempranera década del siglo XX, a la fecha, la Plaza y sus alrededores han sufrido numerosas remodelaciones hasta convertirlo en el Boulevard que hoy disfrutan nacionales y extranjeros. En sus alrededores destacan, además de la ya mencionada Sala de Concierto Dolores: el Pre Universitario “Rafael María de Mendive”, antiguo Colegio de Dolores, construido por la Comunicad Religiosa de la Compañía de Jesús, y que empezara a prestar servicios al alumnado en Septiembre de 1913; la Taberna de Dolores o Bodegón, una curiosa construcción que data del siglo XVIII, cuando todavía servía como residencia a destacadas familias santiagueras de la época; la red de Restaurantes Especializados administrados por la Compañía Rumbos, más conocidos como el Restaurante Criollo, el Chino y el Italiano; y un poco más alejada, observa todo trasiego de humanidades del Boulevard Dolores, la cafetería “La Isabelica”, justo en la esquina de las calles Aguilera y Calvario.

En febrero de 1941, en uno de los números del Boletín Acción Ciudadana, el Coronel de Ejército Libertador, Federico Pérez Carbó, con motivo de una de las reparaciones del Parque, se dio a las remembranzas y nos regaló esta descripción de la antigua Iglesia de Nuestra Señora de Dolores, tal y como él la conoció en su infancia:

“(…) En los primeros tiempos de la fundación de la Villa por Diego Velásquez, en ese lugar y en su parte más elevada, se levantó la ermita de Santa Ana en la que se hacían los servicios religiosos. Demolida más tarde dicha ermita, fue sustituida por la actual Iglesia que la domina y exaltada a Parroquia (…) En el templo de Dolores recibió las aguas del bautismo el gran poeta americano José María Heredia, quien vio la luz muy cerca de ella. En los días de nuestra infancia que la atravesábamos a diario para ir a la escuela, tenía la siguiente estructura: un cuadrilongo casi a nivel de la calle, por Oriente, con gradas de acceso por Occidente y dos entradas a cuatro vientos. En el Centro, una gran fuente de (…) con su estanque, plato elevado y surtidor; pero sin agua, que nunca la tuvo. Los bancos de mampostería con losa para asientos, eran corridos, con respaldo de hierro y a todo derredor exterior arbolado de álamos.”

La parroquia de Dolores se convirtió pronto en un centro de relevancia comercial y social. Algunos de los comercios que la circundaban, los enumera Pérez Carbó en su artículo:

“(…) Para la calle de Calvario (…) la panadería “El Navío Soberano”, en la esquina de San Tadeo [hoy Aguilera]; las tiendas de ropa “El Globo Nuevo”, “El Globo Viejo”, la chocolatería de Nuviola (…) y la tienda de víveres de Catasús, hermana gemela de otra al frente, en la esquina de Enramadas (…); la farmacia de Don Jaime Padrón (…) y en los bajos de Vaillant, por la calle San Tadeo, el Compadre, la Comadre, la platería de Casadesús y la panadería “La Valenciana”, en la esquina del Reloj de Dolores”

Poco después de iniciada la Guerra del 68, un incendio destruyó los inmuebles de la panadería “El Navío Soberano” y la tienda de ropas “El Globo Nuevo”.

Por otra parte, algunas de las familias más distinguidas del Santiago de los siglos XIX e inicios del XX, escogieron las cercanías de la Iglesia para establecer sus moradas. También de estas personalidades nos habla Pérez Carbó:

“Residían en su derredor [de la parroquia de Dolores] los Marqueses de Yarayabo y de Tempú, también ricos hacendados, de honorabilidad, como Don Máximo Vaillant, Don Juan José Colás y Fernández Granda, Don Juan Kindelán y otros propietarios de gran prestigio (…)

“[la] casa solariega del poeta Don Manuel Téllez Girón, literato colaborador de la poetisa Luisa Pérez Montes de Oca, de la revista habanera “El Kaleidoscopio”; la que habitó Don Juan Bautista Sagarra (…), la de la familia de Don Francisco Vicente Aguilera; la que vivió la insigne patriota Dolores Rodríguez Mena (…) la que ocupó la ilustre benefactora Mrs Catalina Tigley, protectora de Santiago de Cuba; la que ocupó después de la independencia el General Joaquín Castillo Duany, de brillante actuación revolucionaria; también la de la piadosa Clara Barton [fundadora] de la Cruz Roja Americana.

“Otra casa que requiere mención honorífica [la de] Don Andrés Duany Valiente, Conde de Duany (…) Al lado de la Iglesia, por su parte Norte, casa intermedia, (…) la que fue domicilio de Don José  María Rodríguez, escribano de cámara. Este señor tuvo tres hijos varones: Rodrigo, José María y Francisco. Los tres sirvieron a Cuba en sus revoluciones.”

Y mención aparte hace Pérez Carbó de la casa donde murió Federico Capdevila Miñano, después de arriada para siempre la bandera de oro y gualda en América, su amada bandera, a la que fue fiel defensor hasta el cese de la soberanía de España en Cuba, de la que fue siempre hidalgo defensor, pues la quiso con amor entrañable (…).

La casa propiedad de Don Andrés Duany quedaba justo en el sitio conocido como el “Encuentro”, lugar donde coincidían dos procesiones en la mañana del Viernes Santo: la del Nazareno y la de la “Dolorosa”. Justo un Viernes Santo, en esta zona, se desarrollaron lugar los sucesos que culminaron con el fusilamiento, el 27 de marzo de 1869, de Cornelio Robert, acusado de proferir el grito de ¡Viva Cuba Libre! en medio de la procesión del día anterior, provocando el espanto de los presentes, y la persecución inmediato por parte de las autoridades coloniales. Robert se considera el primer mártir de las Guerras de Independencia en Santiago de Cuba.

Uno de los elementos que distinguió los alrededores del Parque Aguilera, los rieles de los tranvías. En la imagen Calle Aguilera desde Calvario a Reloj (1951)

En 1908 un nuevo elemento distintivo aparece en los alrededores de la Plaza Dolores: los tranvías eléctricos. Por su ubicación, el Parque se convirtió en un centro regulador de los tranvías que subían y bajaban por San Tadeo (Aguilera). Este nuevo papel no estuvo exento de anécdotas. Durante la década de 1940, la prensa santiaguera se hacía eco de los riesgos del transporte tranviario dado el desgaste de los rieles por donde se desplazaba este servicio público. Por aquellos días era ya bastante frecuente, la ocurrencia de accidentes en la cercanía de la Plaza Dolores, específicamente en la intersección de las calles Aguilera y Porfirio Valiente (Calvario), sitio donde tenía lugar una pronunciada curva, en la cual, el desgaste de las pestañas de los rieles, provocó no pocos descarrilamientos.

Así reflejaba su preocupación el Boletín Acción Ciudadana, en su número 43 de 1944:

Personas que nos merecen entero crédito nos aseguran que, en uno de esos descarrilamientos, el registrado hace apenas unos días, resultó lesionada una señora, y que, a no ser porque la ocurrencia tuvo lugar en una hora en que el tránsito por aquella zona es más restringido, habría que deplorarse una verdadera tragedia, si el descarrilamiento se produce en horas avanzadas de la mañana o en las horas plenas de la tarde, cuando el tránsito por allí es intenso y casi tumultuoso.

Los tranvías formaron parte del paisaje urbanístico de la Plaza Dolores hasta principios de la década de 1950.

Así persiste la Plaza Dolores hasta nuestros días, cargada de historias; bohemia por naturaleza, acoge en sus bancos a trovadores insomnes que aúnan a otros no menos trasnochadores. Sitio de descanso, de conversaciones octogenarias, de amores adolescentes. Sombras oportunas en el calor santiaguero. Sitio ineludible al desandar los empinados perfiles de Santiago.

 

Anuncios

Navegación en la entrada única

Un pensamiento en “Plaza Dolores

  1. Pingback: Comparten especialistas del CNEA con estudiantes de Pre-universitario santiaguero | Magnetismo Aplicado

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: