Santiago en mí

“Desempolvando” los carnavales

La promesa de una tarde diferente, atípica, no se hizo esperar. El melodioso grito de la corneta china respondió al suave roce de la escobilla sobra la mano extendida de Pini; los tambores secundaron el llamado con su rítmico golpear y el público hizo el resto. A ritmo de conga, la conga de San Agustín, dio inicio la edición del mes de julio de la Peña “Desempolvando” que cada tercer viernes de mes acoge el Archivo Histórico Provincial de Santiago de Cuba, en su sede de la calle Aguilera.

Pini da inicio a la Peña Desempolvando

No podía ser de otra forma. Para los santiagueros, julio es sinónimo de fiesta y la celebración de los carnavales se vuelve tema obligado de cuanta conversación nace por estos días, bajo el bochornoso calor que inundala ciudad. Para los gestores de “Desempolvando”, un espacio que poco a poco va rodeándose de sus fieles mientras recibe con beneplácitos nuevos seguidores; llegaba el momento de “desempolvar” los carnavales santiagueros.

De la mano y el histrionismo de Pini y con el apoyo de la MSc Elsa Almaguer, perteneciente a la sede de la Peña, descubrimos las raíces de los carnavales en tres fiestas de origen cristiano: el Corpus Christi (cuya celebración en Santiago de Cuba en fecha tan temprana como 1520, constituye la primera de su tipo en América Latina), las fiestas de reyes y las fiestas de los Santos Patronos, y cómo, la autorización por parte de las autoridades de la época a que los negros celebraran sus propios festejos durante las fecha señaladas, contribuyó al verdadero carácter popular de estas carnestolendas.

Es precisamente en esta influencia negra, fruto de la tradición africana de los diversos cabildos negros existentes en Santiago, en el cual predominaba el congo, donde comienzan a hallarse las primeras singularidades de las fiestas santiagueras. Contrario a como sucedía en la Habana o Matanzas, en las carnestolendas santiagueras no aparecen los “diablillos”; en cambio, junto a las mascaradas y las llamativas ropas que darían nombre de mamarrachos a los festejos, deambulan por las calles los “caballitos” o “mojigangas”.

Así, por el concurrido espacio del patio interior del Archivo, desfilaron los mamarrachos coloniales con sus colores rojo, verde, amarillo y negro (los mismos que este viernes vestían los músicos de la conga de San Agustín; ¿casualidad?); los carnavales de la República, con el vano intento de “adecentar” al populacho con la celebración de un “Carnaval de invierno” que el propio peso de la tradición extinguió; la selección de la reina del carnaval, con sus fastuosidades y secretos; y hasta un popurrí de esas canciones que hicieron época en los carnavales santiagueros, llenas de picaresca métrica y que aún hoy, hacen mover en sus sillas a buena parte de la Peña.

Georgina Botta comparte anécdotas y secretos de su experiencia como lucero del Carnaval

También para el homenaje se hizo un aparte; detalle exquisito de los organizadores de la Peña, siempre bien recibido, que en esta ocasión recayó en la persona de Georgina Botta, un rostro imprescindible en la cultura santiaguera, fundadora de la televisión en Santiago de Cuba; quien regaló a los presentes anécdotas del proceso por el cual fuera seleccionada lucero del Carnaval, y la experiencia que significó en su vida profesional y personal.

Nunca, como hasta ahora, se vio mejor reflejado el carácter cultural de la peña, donde no solo se pretende hacer un rescate de la historia de la séptima de las villas cubanas, sino rescatar tradiciones, crónicas, vivencias del santiaguero común, de esa idiosincrasia que nos singulariza dentro del gran ajiaco cultural cubano.

Y como el carnaval tiene, en cada habitante de esta urbe, su propia historia, quedamos con ganas de más. Quizás se deba a los influjos de la música, a lo picaresco de las poesías, o al sabor de las caderas moviéndose al compás de una corneta china que levantó de sus sillas a todos los presentes y anunciaba con su alarido el fin de un nuevo encuentro; o mejor, el inicio del camino hacia una nueva cita para desempolvar nuestro Santiago.

La conga de San Agustín marcó el ritmo durante la peña

Anuncios

Navegación en la entrada única

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: