Santiago en mí

Desempolvando los balnearios: pretextos para refrescar.

¡Qué calor!, es la frase que por estos días sentencia las conversaciones y encuentros de los santiagueros todos; y es que la temporada estival de este 2011 (como casi cada año ocurre) parece ser la más calurosa de los últimos años; hay quien se aventura a hablar de olas de calor a pesar de las sentenciosas palabras de los especialistas que aseguran que no hay ni habrá tal.

En este escenario citadino, y como ya se ha hecho costumbre cada tercer viernes de mes, enrumbé mis pasos hacia el Archivo Histórico Provincial, con el recuerdo de una promesa hecha días atrás por su directora, Zelma Corona, de las muchas sorpresas que nos depararía la nueva edición dela Peña Cultural “Desempolvando”. El tema, ya era sabido: los balnearios, esos espacios seleccionados por los santiagueros de todas las épocas para espantar los bochornos del día.

Mucho empeño ponen los organizadores de la Peña en cada nueva edición, y parece que, en el arte de ajustar detalles, a veces se van a los extremos de controlar los humores de la naturaleza, permitiéndonos a los presentes, en esta oportunidad, disfrutar de un agradable sombra con su hálito de brisa vespertina que se escurría por entre los altos arcos y capiteles de la remodelada construcción. Quizás suene a exageración, claro está, el “culpar” a Zelma, Pini y demás organizadores de la Peña, de tamaña proeza, cuando menos osado sería decir que la naturaleza también se ha vuelto una de las asiduas a este encuentro mensual y viste las galas que mejor se adapten al tema a tratar.

Compañía de Variedades Enigma

Desfile y body art protagonizado por la Compañía de Variedades Enigma

Un mérito (entre tantos) es digno destacarle a Desempolvando, el de no permitir que cada nueva edición se parezca a la anterior, de ahí que en cada encuentro el público quede a la expectativa de lo nuevo, que en esta ocasión nos llegó, desde el mismo inicio de la Peña, del modo de hacer de la Compañía de Variedades “Enigma”; un grupo de jóvenes que hicieron las delicias de la tarde con desfiles de trajes de baño, cuadros humorísticos y una interesante muestra de “body art”.

Una nota distintiva la brindó el guitarrista concertista Aquiles Jorge, otro de los fieles a la Peña, al dedicar una hermosa pieza, en el momento dedicado al Homenaje, a la figura de Pedro Figueredo (Perucho), autor de nuestro Himno Nacional, quien el 16 de agosto de 1870 pasara sus últimas horas de vida en la capilla dela entonces Cárcel Provincial (radicaba justo en el edificio que nos acogía), antes de ser fusilado el 17 de agosto de 1870 en el antiguo matadero de esta ciudad.

En medio de estas pinceladas, el tiempo para la historia. El recuento de los primeros escenarios escogidos para los habitantes de la urbe colonial para refrescar de las vapores del clima, los ríos que desembocaban en una, por entonces, clara bahía: el Yarayó, el Parada y el San Juan; este último, foco de una tradición quizás hoy olvidada, cuando el buscar el reflejo del propio rostro en su superficie podía dar señales de buen o mal augurio.

De la mano de los Máster Elsa Almaguer, sub directora de la entidad anfitriona, y Alfredo Sánchez, especialista de la sede, conocimos de El Farol Colorado y Punta Blancados de los primeros balnearios que tuvo la ciudad su litoral, el primero de ellos, al final de la calle Providencia (hoy Los Maceos) y el segundo, en la zona que hoy ocupa el Hospital Militar. Además, se hizo un bosquejo de las costumbres que rodeaban el baño en estos sitios durante la colonia y la llamada seudorepública; costumbres cargadas de la discriminación propia de las épocas.

Pini y el MSc Alfredo Sánchez intercambian durante la Peña

Justo este recorrido por los balnearios primigenios y los que luego fueron surgiendo, sirvió de pretexto para un momento muy especial de la jornada, al mencionarse, como al descuido (pronto sabríamos que no fue así), el poblado de Daiquirí.

Daiquirí es un nombre de muchas asociaciones para la historia santiaguera, y no pocos habitantes de esta ciudad (entre ellos mi abuelo) tienen parte de sus vidas hilvanadas al pasado y los destinos de esta localidad. Pero más allá de la trascendencia local e histórica, el nombre de esta zona costera sobresale en la historia por el cóctel que en allí surgió gracias a la inventiva de Jenning Cox, ingeniero norteamericano, y cuya receta original (en idioma inglés) se encuentra como uno de los fondos del Archivo Histórico Provincial, muestra que pudimos apreciar los presentes, además de degustar del refrescante cóctel preparado por Julio Cesar, presidente de la Asociación de Cantineros de Santiago de Cuba.

Así, con el pretexto del calor de estos meses veraniegos y el hábito (nacido de la necesidad) de refrescar en ríos y costas de esta urbe oriental, el Archivo Histórico Provincial vuelve a reunir a un grupo de personas amantes de esta ciudad para compartir, para intercambiar sobre las costumbres, tradiciones e historia de este Santiago tan nuestro; y, como en las mejores novelas de suspensenos deja las puertas abiertas para el próximo encuentro el tercer viernes de septiembre, momento propicio para desempolvar….bueno, el tema se los mantengo en secreto hasta esa oportunidad.

Gracias al barman Julio César, presidente de la Asociación de Cantineros de Santiago de Cuba, los presentes pudimos disfrutar de un refrescante Daiquirí

Anuncios

Navegación en la entrada única

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: