Santiago en mi

Archivar para el mes “mayo, 2012”

De verano y balnearios

Por José Antonio Tejera[1]

Lo del verano santiaguero es como lo de la mayoría de los habitantes de esta ciudad: siempre tiende al choteo, al relajo, aunque el calor sea cosa muy seria. No nos asombra que en mayo, la gente que cumple años en agosto, quiera celebrarlo, porque de acuerdo a las temperaturas, tal parece que estuviésemos en dicho mes. Pero, santiagueros al fin y al cabo, de inmediato andan, andamos, en busca de soluciones. Claro, los tiempos han cambiado y ya no se puede hacer uso de la cerveza, paliativo supuestamente ideal, con tanta frecuencia como anteriormente, pero, se recurre al pru, esta vez embotellado, al “raya’o”  al que graciosamente trataron de convertir en granizado, tristemente no se puede hacer mucho uso de la limonada que tal parece que los limones están volando alto  y, por supuesto, las playas. Curiosamente los balnearios que existían dentro de la bahía han desaparecido, sólo queda uno: La Estrella, bueno, la ensenada que no es un balneario, aunque hay unas instalaciones. Pero pasaron  los tiempos de los tres Ciudamar, uno donde radicaba el Yatch Club, el de Oficiales y el de clases y soldados, no existe uno, aunque en ocasiones tratamos de usar la imaginación, al ver las ruinas de los últimos dos, imaginarnos como podía existir en tan poco espacio. También el Náutico y Punta Gorda. Y no hablo de antes del triunfo de la Revolución, si no después de ello. Y no he olvidado Los Coquitos o Balneario Municipal. Pero, finalmente, cuando los muchachos tenían calor, se lanzaban ahí, en la  Alameda. Ahora queda Siboney y mucho que se divierten allí, los jóvenes de esta ciudad de maravillas.

Balneario municipal Santiago de Cuba 1950

Balneario Municipal de Santiago de Cuba 1950

 


[1] Lic. Juan Antonio Tejera Calzado (31 mayo 1941-)

Gradudado Licenciatura  en Física/ Universidad de Oriente. Graduado Comunicaribe Course. West Indian University. Escritor y Director Programas de Radio. CMKC y CMKW, Santiago de Cuba, Radio Guantánamo y Radio Tunas. Escritor Programas de TV. Tele Turquino. Redactor Revista Excelencias Turísticas del Caribe. Sección Historia y Etnologías. Publirreportajes. Redactor Director Revista Correo Bautista. Coordinador del Taller de Comunicadores Sociales “Caribe2000”. Festival del Caribe (18 ediciones). Secretario de Relaciones Públicas e Internacionales Comité Gestor Asociación Cubana de Estudios del Caribe. Miembro de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC). Miembro Fundador del Ateneo Cultural Lic. Antonio Bravo Correoso. Premio Nacional de la Radio 1984. Premios Caracol UNEAC 1992, 1994. Miembro del Comité Organizador Premios Caracol Santiago, 2005, 2006, 2007, 2008 Decenas de Premios Provinciales dela Radio. Colaboradordel Boletín Cultural “Atenea”. 2001. Conferencista y Moderador de la Exposición y Taller de Religiones Afrocubanas. Santiago de Compostela. 1999. Investigador de Religiones Afrocubanas. Colaborador del Programa Imágenes Afroamericanas. Radio Nacional de Venezuela. Colaborador de la Casa del Caribe. Escritor y Director del Programa Históricos santiagueros. Estampas y La Ciudad te Cuenta. Creador de más de veinte programas dela radio. Presidentede la Comisión de Calidad y Consejo Artístico dela Radio; CMKW. Reconocimientosde organismos: Poder Popular, UJC, Dirección de Artes Escénicas, Casa del Estudiante Casa de las Tradiciones, ANAP, Dirección de Deportes, etc. Profesor curso formación escritores. Coordinador del Concurso Fotográfico “Mujeres de Hoy”. Realizador de Videos y CD-Rom. Grupo Cuba-Italia. Conferencista en la Asociación de Mujeres Latinoamericanas. Berlín. 1999. Conferencistas Curso Verano Universidad Davis-Casa de las Américas. Coordinador de Taller UC Davis-UNEAC Santiago. Cultura Afrocubana. Conferencista. Miembro de la Comisión de Calidad dela Radio. Vicepresidente Asociación Cine, Radio, TV UNEAC.

Algunas dudas…en los finales de la Serie Nacional de Béisbol

Hoy quisiera escribir sobre cualquier otro tema, quizás estrenar algún que otro relato breve; pero mi entorno me obliga a retomar el béisbol, cuando Cuba pueda estrenar esta misma noche un nuevo campeón; o el culebrón de más de cien juegos, con visos de Animal Planet (por aquello de que se enfrentan “leones” y “tigres”[1]), se extienda durante unos cuantos días más.

Comoquiera que en unas horas (según mi pronóstico) o días (según el deseo de la fanaticada azul) se cerrará el capítulo número 51 de nuestras Series Nacionales (SN 51), y sin importar realmente quien gane el campeonato; quiero hacer mi propio análisis de esta edición de los clásicos cubanos de béisbol.

Seguramente, visto el regreso de las multitudes a los estadios del país; el agradable protagonismo de equipos otrora sotaneros ó el retorno a los play off de un histórico como Industriales; muchos periodistas y comentaristas de medios de prensa oficiales catalogarán de exitosa la reciente Serie Nacional e intentarán cubrir bajo la lona del “éxito” y con muchos epítetos, las lagunas que durante los últimos años ha venido mostrando la pelota nacional.

Sin embargo, a ese (probable) optimismo quisiera contrarrestar algunas dudas, ante las cuales no me conformaré con preguntar, sino que brindaré mi opinión que, a todas luces, no pretende ser la definitiva:

1. ¿Es realmente un éxito el polémico formato de 17 equipos?

No lo creo. El que asegure que la competitividad observada en esta Serie es resultado de la variación en el formato o es ciego o comenzó a ver las series este año.

La rivalidad mostrada en esta edición, protagonizada fundamentalmente (y una vez más) por la candente zona oriental, es consecuencia directa de la propia evolución de los equipos involucrados: unos en franco ascenso consagratorio hacia la élite de la pelota cubana (Ciego de Ávila, Cienfuegos); otros fruto de una filosofía de juego que, más allá de detractores, sigue dando resultado (el Matanzas de Víctor Mesa); no pocos en actuaciones por debajo de sus expectativas, aunque por causas varias (Pinar del Río, Villa Clara, Santi Spíritus y Santiago de Cuba) y un grupo con guarismos según sus acostumbradas mediocridades (Metropolitanos, Camagüey, Holguín y La Isla, a los que se suman ahora, por obra y gracia de esta estructura, Mayabeque y Artemisa).

Estoy plenamente convencido de que con menos equipos involucrados en la serie, la rivalidad iba a ser igual o superior. Esto también lo creen todos aquellos aficionados que al darse a conocer la decisión de la criticada Comisión Nacional de Béisbol, abogaron por una reducción en la plantilla del campeonato.

2. ¿La presencia en la postemporada de equipos como Granma es un buen síntoma de nuestro béisbol?

Tampoco lo creo. La potente artillería que caracteriza a la alineación granmense no es una condición suficiente para garantizarle un panteón entre los mejores equipos; por el contrario, es uno de los conjuntos que más errores técnicos evidencia en su juego y eso, citando a Michel Contreras, “no puede suceder en un play off. Qué va”.

Pienso que, más allá de sus méritos propios, Granma llegó a donde lo hizo por las carencias de un Villa Clara (¿le habrá hecho falta un Víctor Mesa?) y de Santiago de Cuba, verdadero centro hospitalario al final de temporada.

Pero no solo es Granma (quizás el ejemplo más obvio); todavía se comenten muchos errores del abecé del béisbol por parte de equipos clasificados a los play off, lo que no es más que otro reflejo de las carencias de nuestra pelota.

3. De Regla IBAF y otros demonios…

…estuvo llena la SN 51. No entiendo todavía la necesidad de aplicar esta polémica regla en nuestro clásico nacional. Si me responden que es para la preparación con vistas a los campeonatos de la IBAF; bien, pues que la apliquen en los juegos de preparación de nuestra pre-selección nacional; pero no en los partidos de nuestra serie. Si, en cambio, me explican que es para ahorrar electricidad en los estadios…¡pues lo entiendo menos! Entre los juegos diurnos y la regla IBAFvan a acabar con la esencia de la béisbol.

Por otra parte, qué decir del famoso juego válido después de la quinta entrada. Poco importa si un equipo gana por diez que por una carrera, o que se decida a clasificación de un seleccionado, el fantasma de la derrota por lluvia u oscuridad está siempre latente, incluso en los play off, donde, si bien no se aplicó, los comentaristas no se cansaban de evocarla, como si lo que se estuviera decidiendo fuera un partido de barrio. Además, si de demoras se trata, hay que ver cuánto puede “estirar” un lanzador un juego en busca de la “famosa” decisión.

En cuanto a los 17 equipos…bueno, ya de eso hablé…¡otra barbaridad! que no solo atenta contra el necesario incremento de calidad en nuestro béisbol, implica estadísticas falseadas y gastos de recursos (recordar que jugamos de día para ahorrar combustible [sic]); sino que va contra lo que pide la gran mayoría (por no absolutizar, que no me gusta) de una afición conocedora de la pelota como pocas en el mundo.

Lo que sí parece haber cumplido su objetivo inicial es la elevación del montículo de los lanzadores hasta 15 pulgadas, en busca de equilibrar el balance entre bateo y pitcheo. Comparado con la Serie Nacional50 (AVE: 298 y PCL: 5,25) en esta edición se bateó para 283 y se lanzó para un ¡buenísimo! 3,40[2]. PERO (ya pensaron que no había un pero), ¿eso demuestra un salto de calidad en nuestro pitcheo?

Claro que no. ¿Qué sucederá cuando los lanzadores seleccionados para formar parte del “equipo grande” tengan que subirse a un montículo unas pulgadas más pequeño? Bueno, en verdad no me preocupan tanto los lanzadores que, a fin de cuentas, son los que mejor han lucido en los últimos eventos internacionales; sino los bateadores que, enla Serie Nacional se las dan todos de slugger y a la “hora de los mameyes”…pero me salgo del tema (o tal vez no).

Muchas otras preguntas podrían hacerse, que minen las bases del supuesto de que con esta Serie Nacional que recién concluye se ha evidenciado un salto de calidad en nuestra pelota.

Afortunadamente (ahora soy yo el optimista) ya se ha venido anunciando en las trasmisiones de la pelota, un encuentro científico para discutir sobre nuestras series de béisbol. Ojalá en el mismo también esté presente la opinión de los aficionados y que una vez celebrado no nos depare nuevas sorpresas para la edición 52 de nuestros clásicos, porque ya sabemos que a veces, el remedio es peor que a enfermedad.


[1] Denominación (a mi entender) arbitraria con que se conoce a los equipos Industriales y Ciego de Ávila, respectivamente

[2] Estadísticas tomadas del sitio oficial del béisbol cubano. http://www.beisbolcubano.cu

Café Concert… con prisas

Caminamos con prisa Enramadas abajo. Ya el reloj no ha avisado que llegaremos tarde; aún así, nos detenemos un momento a comprar una pizza: luego de una jornada de trabajo, y cuando todavía falta para llegar a casa, el estómago agradece estas deferencias.

Sobre las seis y media de la tarde atravesamos el umbral del edificio que acoge la sede del Poder Popular Municipal en Santiago de Cuba, el antiguo Ayuntamiento de la ciudad. Desde su patio interior nos llegan los acordes finales de una canción. Los aplausos que aprueban la actuación del trovador (esta vez les debo el nombre) también nos dan la bienvenida.

Nos sentamos en las dos únicas sillas disponibles y es entonces que comienza para nosotros el Café Concert, peña que cada último viernes de mes acoge este magnífico escenario, bajo la guía del guitarrista concertista Aquiles Jorge.

Un fugaz vistazo me permite descubrir entre el público asistente a no pocos fieles, rostros que ya se me van haciendo comunes cada mes, santiagueros con los que, al cruzarme alguna vez en las sinuosidades de la ciudad, sepa que compartimos algo en común y, tal vez, un guiño cómplice nos una en el secreto.

Todos permanecen atentos a las palabras del anfitrión (al descubrirnos entre los presentes nos dedica una sonrisa de bienvenida). Para ellos quizás (quizás no) se trata de un nuevo encuentro, otro más (sin que por eso deje de ser trascendente) con la historia, la buena música, la crónica oportuna y la tradición; aspectos en los que el Café Concert suele resultar inigualable.

Sin embargo, para nosotros esta edición de la peña tiene un carácter especial: celebramos nuestros primeros seis meses de noviazgo justo en el sitio donde por primera vez la vi.

El escenario improvisado en el patio del Ayuntamiento lo domina casi en su totalidad la Banda Municipalde Conciertos. Me alegro mucho, pues desde hace ya un buen tiempo me debía una de las retretas que cada fin de semana ofrecen en el cercano “Parque Céspedes”.

Cinco fueron en total las obras ejecutadas por la Banda Municipal entre las que se destacaron: La Comparsa, de Ernesto Lecuona; La tarde, de Sindo Garay (que gentilmente, y en un gesto extraordinariamente hermoso, Aquiles Jorge nos dedicó por nuestro “cumplemeses”) y (no podría faltar en una Peña de genealogía mambisa) el Himno Invasor, acompañado de la crónica de su gestación, allá por los años de lucha en las maniguas cubanas.

Todavía tuvimos tiempo también de disfrutar de la muy personal forma de narrar la historia de Juan Antonio Tejera, cronista excepcional, quien tomó como pretexto la actualidad santiaguera entorno a las modificaciones que van sufriendo los bajos de la catedral, para hacernos un recorrido por el surgimiento y la historia de esos establecimientos que ya son parte indisoluble de la arquidiócesis de esta ciudad.

Antes de terminar, como en las mejores novelas, Aquiles brindó un adelanto de lo que será (o pretende que sea) la edición del Café Concert el próximo 29 de junio. Ese día, se cumple un nuevo aniversario de que fueran velados, durante 24 horas, en el edificio del gobierno provincial, los restos de José Martí, antes de ser llevados para su último y definitivo enterramiento en el Mausoleo que para ese efecto se erigió en el Cementerio Santa Ifigenia. Entonces, con ese pretexto, la peña se trasladará hacia el Salón de los Vitrales del Gobierno Provincial y una vez más, al sonido de los acordes de Himnos (pieza musical que da inicio a cada Café…) Santiago de Cuba y su historia se convertirá en protagonista de la tarde.

José María Heredia

Detalle Monumento a Jose María Heredia en Santiago de Cuba

Detalle Monumento a Jose María Heredia en Santiago de Cuba

Por José Antonio Tejera[1]

Los santiagueros, con su peculiar sentido del humor, le llamaron la estatua del danzón, por la forma extendida de su brazo cuál si fuera pareja de baile cubano, pero en su fuero interno se sintieron más que orgullosos de que se le erigiera una estatua a ese poeta romántico, patriota definido, cantor de la posteridad que ya casi es eternidad y que nacido en Santiago de Cuba, es uno más en la relación de los grandes de esta ciudad. Me refiero a José María Heredia. Su estatua se ha convertido en un símbolo de un reparto y fue centro de muchas actividades durante largo tiempo. Aun lo es. Más ahora que ha sido remozada y ha retenido el encanto que la ha caracterizado. Y es que Santiago desde tiempos remoto ha sentido el orgullo de ser cuna del poeta que al partir, dejó una lágrima de tristeza y que al regresar y no sentirse hombre libre volvió a llorar. Es Heredia quien tuvo el honor de que su nombre fuera impuesto a la calle donde nació y fue el primero de los cubanos en recibir tal honor. Y allí su casa natal convertida en museo, donde sus enseres impresionan por su frescura y en la que, en más de una ocasión, se reúnen los poetas para hacer versos en su nombre. Sí, Heredia es otro más que ha sido acogido por derecho propio, por abrir los ojos a la luz de esta ciudad de maravillas.

 


[1] Lic. Juan Antonio Tejera Calzado (31 mayo 1941-)

Gradudado Licenciatura  en Física/ Universidad de Oriente. Graduado Comunicaribe Course. West Indian University. Escritor y Director Programas de Radio. CMKC y CMKW, Santiago de Cuba, Radio Guantánamo y Radio Tunas. Escritor Programas de TV. Tele Turquino. Redactor Revista Excelencias Turísticas del Caribe. Sección Historia y Etnologías. Publirreportajes. Redactor Director Revista Correo Bautista. Coordinador del Taller de Comunicadores Sociales “Caribe2000”. Festival del Caribe (18 ediciones). Secretario de Relaciones Públicas e Internacionales Comité Gestor Asociación Cubana de Estudios del Caribe. Miembro de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC). Miembro Fundador del Ateneo Cultural Lic. Antonio Bravo Correoso. Premio Nacional de la Radio 1984. Premios Caracol UNEAC 1992, 1994. Miembro del Comité Organizador Premios Caracol Santiago, 2005, 2006, 2007, 2008 Decenas de Premios Provinciales dela Radio. Colaboradordel Boletín Cultural “Atenea”. 2001. Conferencista y Moderador de la Exposición y Taller de Religiones Afrocubanas. Santiago de Compostela. 1999. Investigador de Religiones Afrocubanas. Colaborador del Programa Imágenes Afroamericanas. Radio Nacional de Venezuela. Colaborador de la Casa del Caribe. Escritor y Director del Programa Históricos santiagueros. Estampas y La Ciudad te Cuenta. Creador de más de veinte programas dela radio. Presidentede la Comisión de Calidad y Consejo Artístico dela Radio. CMKW.Reconocimientosde organismos: Poder Popular, UJC, Dirección de Artes Escénicas, Casa del Estudiante Casa de las Tradiciones, ANAP, Dirección de Deportes, etc. Profesor curso formación escritores. Coordinador del Concurso Fotográfico “Mujeres de Hoy”. Realizador de Videos y CD-Rom. Grupo Cuba-Italia. Conferencista en la Asociación de Mujeres Latinoamericanas. Berlín. 1999. Conferencistas Curso Verano Universidad Davis-Casa de las Américas. Coordinador de Taller UC Davis-UNEAC Santiago. Cultura Afrocubana. Conferencista. Miembro de la Comisión de Calidad dela Radio. Vicepresidente Asociación Cine, Radio, TV UNEAC.

 

Sismo perceptible en Santiago de Cuba

En la tarde de ayer, casi cuando el reloj marcaba la1pm, sentí una fuerte sacudida, aunque muy breve. Apenas lo necesaria para cambiarle el ritmo a mis latidos. “Tembló”, fue lo único que atiné a decirle a una colega que en ese momento entraba al local. Ella no lo había sentido pues venía caminando. Por un momento quedé con esa sensación de saber algo único…hasta que a mi llegaron los comentarios de otros protagonistas del suceso.”Ya era hora..con estos calores”, solo me dijo ella. “Eso no tiene que ver”, le respondí, “los científicos (sismólogos) están cansados de desmentir esa creencia”. Ella me miró raro, como si acabara de darse cuenta que no pertenezco a este mundo. La vida siguió igual. En la tarde ya la prensa oficial brindaba los detalles del nuevo sismo en la historia de Santiago de Cuba:

Un temblor de tierra fue perceptible en Santiago de Cuba, con epicentro en Baconao, exactamente, a las 12 y 59 minutos de la tarde de este lunes, según confirmó a la CMKC Olga Expósito, especialista en Análisis de Terremotos.

Desde el Observatorio Geodinámico ubicado en la carretera de Siboney, también se constató la exactitud del epicentro, ubicado en los 19,67 grados de latitud norte y a los 75,73 de longitud Oeste, a unos 10 kilómetros en profundidad, con magnitud de 3,6 en la escala de Richter.

Se reporta perceptibilidad de este sismo en todos los municipios de la provincia Santiago de Cuba, fundamentalmente, en Songo-La Maya y Santiago de Cuba, además, en la vecina Guantánamo.

Este es el movimiento telúrico número cinco, entre los perceptibles ocurridos en este año.

LLama la atención que el sismo ocurre al mediodía después del Ejercicio Meteoro 2012, con carácter de prevención ante desastres naturales, entre ellos, los provocados por fuertes temblores de tierra.

Hasta el momento no se reportan daños humanos, ni materiales por esta sacudida terrestre.

Tomado de Cubadebate con información de Juventud Rebelde

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