Santiago en mí

Archivo para el día “agosto 7, 2012”

Nueva opción de los estudios Siboney para el verano

Santiago de Cuba, 7 ago. La opción de crear demos promocionales resulta una novedad en la actual etapa estival, a cargo de los estudios Siboney de Santiago de Cuba.

Estas compilaciones, que pueden ser de tres a cuatro números, le permiten a las agrupaciones y solistas dar a conocer su arte a través de los medios de comunicación dentro y fuera de la Isla, aseguró Gonzalo González, divulgador de la institución.

La iniciativa para este mes de verano ha sido bien recibida por los músicos de la provincia, aseguró González, quien detalló que en el pasado mes de julio, otro proyecto importante fue una colaboración con la disquera Bis Music del sello Artex.

Se trató de una colección dedicada a las congas tradicionales santiagueras y se escogieron cuatro grupos portadores: San Pedrito, San Agustín, Paso Franco y Los Hoyos, esta última de celebración por su cumpleaños 110.

Dos fonogramas de las orquestas Los Karachis y Chepín Choven, otro titulado Trova Santiaguera Alejandro Almenares y el segundo volumen de Son de Cuba, completan la lista que representará al territorio en la próxima Feria Comercial Cuba Disco 2013.

Desde su fundación, el sello Siboney, perteneciente a la Empresa de Grabaciones y Ediciones Musicales (EGREM) trabaja por preservar la identidad musical local e insertar el talento de los creadores en el catálogo de excelencia.

Cayo Granma: perenne bedel de las tradiciones santiagueras

Cayo Granma, justo en la entrada de la Bahía de Santiago de Cuba

Cayo Granma, justo en la entrada de la Bahía de Santiago de Cuba

Como un chispazo de tierra robado al mar, en un área de unos dos metros cuadrados, se erige Cayo Granma como perenne guardián de la entrada a la bahía de Santiago de Cuba.

Costumbres arraigadas en la cotidianidad de sus pocos habitantes hacen del verano una opción para la recreación y sano esparcimiento, espacios donde se muestran los platos típicos de la zona elaborados a partir de pescados y mariscos, como el té o caldo de jaiba y las frituras de manjúas.

En este escenario también se exhibe la artesanía de los moradores, construcción de embarcaciones y redes para atrapar peces, trabajos con fibras naturales, entre otros, expresión de la cultura popular atada a la principal actividad económica de ese encantador lugar, que parece nacer con cada puesta del sol.

Según Mariano Mustelier, promotor cultural de la localidad, se trabaja con la población de todas las edades en la preservación de tradiciones como la pesca, principalmente de la jaiba, crustáceo al que se dedica anualmente una de las fiestas populares más gustadas del lugar.

Durante el festival se premia al niño que encuentre el ejemplar vivo más pequeño, el que es devuelto posteriormente al mar como muestra de respeto y amor a la fauna local; también es reconocido el adulto que capture el cangrejo más grande, hallado siempre en el fondo marino.

Otra jornada especial ocurre una vez al año, justo cuando el muelle del consejo popular de Ciudamar es testigo de éxodos masivos motivados por la tradicional visita a la Ermita de San Rafael, cada 24 de octubre, día del patrono de los enfermos y viajeros.

Durante la fecha, que tuvo sus inicios en la época de la colonia, esas fiestas dedicadas al santo eran jolgorios que duraban más de una semana, y al cual asistían agrupaciones musicales de todo el país.

En Cayo Granma se funden la historia y la cultura, un ejemplo de la riqueza popular que atesora un pedacito del oriente de Cuba.

Olimpíadas III

Mijaín López. Foto: Cubadebate

Mijaín López no defraudó y dio a Cuba su tercera medalla de oro

Todo fue cuestión de tiempo. Ya había comentado antes que la medalla más segura de la delegación cubana a los XXX Juegos Olímpicos era la del luchador grecorromano Mijaín López, y no defraudó.

Una vez más compitió como si estuviera jugando con sus contrarios; sabedor de su supremacía. El mismo se encargó de dejarlo claro cuando declaró: “no tengo papá en la lucha olímpica”; poco antes de la discusión del título, y luego de vencer al turco Riza Kayaalp, el único que en los últimos tiempos logró derrotarlo.

Y se le disculpa la inmodestia a quien está acostumbrado a ganar torneos sin que le marquen un solo punto. Si eso no es superioridad sobre sus contrarios, entonces no sé que lo será.

Mijaín se incluye desde ya entre los grandes. Dos medallas de oro olímpicas, lo igualan al también cubano Filiberto Azcuy y lo marcan como uno de los mejores atletas del deporte cubano en todos los tiempos.

Desde ya muchos se preguntan si repetirá la hazaña en Río 2016; es temprano para pensar en eso, aunque cuando el abanderado de la delegación cubana se para sobre el colchón, cual mole inamovible, cualquier cosa puede suceder.

Una plata con altura de oro.

En uno de los comentarios vertidos por los lectores del sitio Cubadebate, alguien dijo que la medalla de plata obtenida en la jornada de ayer por la joven pertiguista cubana Yarisley Silva no fue una sorpresa para él.

Algunos podrán pensar que está loco, que habla con la certeza del resultado en la mano. Pero no lo creo, también fui de los que confió en una pequeñita de apenas 25 años, que se ha atrevido a incluir a Cuba en lo más alto (casi literalmente) del atletismo mundial.

Hace apenas uno muchos nos sorprendimos con el quinto lugar mundial de una desconocida Yarisley Silva, que se colaba entre las cinco mejores del mundo en el salto con pértiga.

¿Cómo es posible?, quizás nos preguntamos. Y no era para menos: Cuba jamás había tenido tradición en esta modalidad atlética y ahora, de la noche a la mañana, una cubanita a la que ni siquiera las cámaras seguían, inscribe su nombre entre las primeras del mundo.

¿Casualidad? Ella misma se encargó de demostrar que no lo era, cuando en formidable competencia, de la que aún guardo algún que otra mordida en mis dedos, ganó la medalla de plata en los Juegos Panamericanos de Guadalajara.

Desde ese día al verla competir, con serenidad, valentía y una exquisita técnica, es difícil no contar con una buena actuación de su parte.

Antes de esta olimpíada, Silva había cosechado algunos triunfos en el circuito mundial de eventos de la IAAF, sin embargo, no lo bastó para que las cámaras olímpicas la siguieran durante la presentación de las finalistas, amén de ser campeona continental.

Pero la pinareña está más allá de esas formalidades. Ella hizo su competencia. Quizás un fallo innecesario en la primera altura la privó de ejercer mayor presión sobre sus contrarias (pienso que de no haber fallado su primer intento sobre los 4.30 m, quizás hubiera sido merecedora del oro); pero compitió serena, conocedora de sus posibilidades, y poco a poco la cámara no pudo negarla. La rodeaba, coqueteaba con ella, mientras Yarisley seguía murmurando su estrategia, mirando al vacío en busca de concentración.

Yarisley Silva. Foto: Cubadebate

Yarisley Silva inscribió su nombre en el libro de los Juegos Olímpicos, con una formidable medalla de plata.

Yarisley Silva ya inscribió su nombre en los libros olímpicos. De ahora en adelante ya no pasará inadvertida nunca más. Desde su estatura le quedan nuevos retos y parece que tiene todo lo necesario para lograrlo.

Para mí, será una de las medallas de plata con mejor sabor, de esas que sí tienen sabor dorado; de las que se ganan y no son la evidencia del oro perdido.

Cuba amaneció hoy en el lugar 13 del medallero olímpico (tres de oro, tres de plata y un bronce). Ya superó su actuación dorada de hace cuatro años. Amén de decepciones, actuaciones para el olvido, fallos arbitrales vergonzosos, los deportistas cubanos nos llenan de orgullo y quizás nos reservan no pocas alegrías más.

En lo que queda por venir pongo mis mayores esperanzas en alguno de los boxeadores (sobre todo Julio César la Cruz), aunque espero otras actuaciones trascendentales como la del homólogo de Silva, el joven pertiguista Lázaro Borges, quien quizás también tenga entre sus planes, alcanzar la gloria olímpica.

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