Santiago en mí

Archivo para el día “septiembre 7, 2012”

Estambul 2012: Los “duros” no toman sopa

En la recta final, Leinier se ha anotado dos triunfos importantes

Más propicia no podía ser para Cuba la décima jornada de la Olimpiada de Ajedrez con sede en Estambul, Turquía. Ellas vencieron 3.5-0.5 a Suiza, y ellos empataron su dual meet con la potente formación de la India. Justo lo mejor que, a mi juicio, podía sucedernos.

Más claro ni el agua: a las chicas les hacía falta un éxito, de ser posible, arrollador. Marchaban muy retrasadas en la tabla -escaño 37-, y debían remontar posiciones de cara a la ronda decisiva, que se celebrará el domingo.

Y eso fue lo que hicieron. A diferencia de ocasiones anteriores -donde se mostraron patéticamente perdonavidas-, las pupilas de Walter Arencibia “cobraron” lo que les correspondía: esto es, Lisandra Ordaz, Oleiny Linares y Maritza Arribas dispusieron sin problemas de rivales inferiores, lo cual dejó sin (momentáneo) efecto la igualada de Lisandra Llaudy en el cuarto tablero.

Paradójicamente, a los hombres les valía más el empate que el triunfo, y lo lograron. Me explico: de ganar, los dirigidos por Reinaldo Vera tendrían que cerrar el torneo contra un elenco de máximo nivel, enfrentamiento que podría costarles muy caro en la tabla final de posiciones. En cambio, el abrazo en el score les mantendrá en un buen escaño, pero seguramente su último adversario no será de envergadura máxima.

¿Qué pasó en pulseada con la India? Algo de esto lo había conversado ayer con mi amigo Romelio Milián, una enciclopedia viviente del llamado Juego Ciencia. Le dije: “Estamos condenados a muerte en las mesas ‘de abajo’, de manera que si queremos equilibrar el marcador, hará mucha falta el empujón de los dos ‘duros’. Y sé que pueden, a pesar de la categoría de sus contrarios”.

Pocas veces como ahora me he alegrado tanto de acertar. Después de los esperados reveses de Yuniesky Quesada (2626) y Yusnel Bacallao (2583), Leinier (2725) y Bruzón (2711) ‘se pusieron contra el tráfico’ y les bajaron los humos a los compatriotas del gran Vishy Anand en un par de cotejos vibrantes.

Vayamos paso a paso. Quesada cedió con piezas negras ante el jovencito Parimarjan Negi (2664) en la variante Paulsen de la Siciliana. El criollo había manejado la partida con dedos de prestidigitador hasta que en el lance 23, en franca ventaja posicional, tomó un caballo envenenado en “h7″ y cedió la superioridad. Después, alguna que otra inexactitud acabó por rematarlo.

Por su parte, Bacallao llevó trebejos claros versus Abhijeet Gupta (2637), que optó por la Grünfeld e iba en busca del éxito hasta que cometió un blunder (40…Tb4) con el que regalaba la torre. Sin embargo, el cubano rindió su monarca después de la pifia adversaria. Desconozco el porqué, pues de acuerdo con el sitio oficial del certamen, aún le restaba tiempo en el cronómetro.

Lo cierto es que el match estaba 0-2 y Cuba requería par de éxitos, nada más y nada menos que a costa de Krishnan Sasikiran (2707) y Pentala Harikrishna (2685), ajedrecistas de probada clase y experiencia por arrobas. ¿Misión imposible? Nada de eso.

Primero festejó Bruzón, que apostó por la Inglesa y supo imponer la superioridad con que llegó a la instancia decisiva. Y al poco rato, Leinier cerró el círculo tras echar mano de la India de Rey y una técnica exquisita para promover su peón pasado en la columna “a”.

Así pues, hay muy buenas opciones de concluir la Olimpiada en plazas envidiables, sobre todo en el sexo masculino. No obstante, todavía habrá que esperar por los pareos para hablar con algo más de propiedad.

Tomado de Cubadebate

Gala de estrellas… estrellada

Sublime actuación de Frank Fernández en la Serenata Morena, gala homenaje a la Virgen de la Caridad del Cobre por el aniversario 400 del hallazgo de la imagen de la Patrona de Cuba

Magistrales, sublimes y apasionadas las actuaciones de Frank Fernández (visiblemente emocionado), un Eduardo Sosa impresionante y que casi parecía volar de su silla, y un Luis Carbonell, dueño de una maestría cautivadora, salvaron la Serenata Morena de un accidente completamente lamentable.

Luces y sombras en la serenata a la Virgen

Serenata morena a la Virgen de la Caridad del Cobre / UNA SENSACIÓN EXTRAÑA

La noche en que la Virgen de la Caridad se asomó al balcón

Otra vez los problemas de audio atentaron contra la dramaturgia??? del espectáculo; el mejor momento, al menos para mí, la interpretación de Fernández del Ave María de Schubert, provocó los lamentos del público al verse interrumpida.

Gracias que el artista no, el artistazo, pareció no importarle y nuevamente creó con su piano una atmósfera de completa complicidad entre él y sus seguidores, feligreses o no.

El homenaje a la Virgen de la Caridad del Cobre, en el año jubilar por el 400 aniversario del hallazgo de su imagen, trajo hasta la Basílica erigida a ella, el talento del tenor Darío Balzanelli.

Este discípulo del tenor Luciano Pavarotti, dijo que esta gala coincidió con el quinto aniversario de la muerte de su maestro, y que durante la interpretación de del Ave María de Bach-Gounud, sintió su mentor en el escenario, a su lado.

Así lo percibieron todos.

Un Tiburón Morales grande en la interpretación y la improvisación, demostrando por qué el Son fue declarado justo en Santiago de Cuba como patrimonio cultural de la nación.

Ernesto Camacho y su grupo Pasaporte, demostrando ser digo baluarte de la impronta sonera que caracteriza a la urbe oriental

Las faltas de ortografía en las infografías, baches innecesarios y una mala concepción artística, fueron los detalles que apalearon y mal lograron una excelente idea.

Detrás de una acostumbrada magistral declamación de Luis Carbonell, no se coloca el quehacer de dos jóvenes actores de la ciudad, quienes empiezan bien, pero rayaron en lo estridente más que en lo emotivo.

Dice un viejo zorro del periodismo santiaguero, que no se coloca en un escenario juntos, un amateur con un profesional…, discrepo, pero por esta vez, tuvo la razón.

Adalberto Álvarez, con perdón del maestro a quien admiro y respeto, pero que mejor no hubiese cantado. Interpretó junto a Yaima Sáez (espléndida esta morenísima camagüeyana en su actuación) y Frank Fernández el tema Madrecita. Lo que inicialmente fue una segunda voz, derivó en una tercera, cuarta, quinta, sexta… voz.

Lo que pudo ser una gala de lujo, estrellas habían y muchas, derivó en una noche con sabor amargo de la decepción, una lástima, en el año jubilar por el 400 aniversario del hallazgo de la Virgen Mambisa de los cubanos.

Espero ella no se moleste.

Matamoroson ¿en sordina?

Gala inaugural del Matamoroson

Ya comenzó en Santiago de Cuba el ¿festival? Matamoroson. La apertura oficial tuvo lugar en gala celebrada el pasado miércoles en la Sala Principal del Complejo Cultural Heredia, con la presencia de parte del talento artístico que durante casi una semana amenizarán algunos espacios de la ciudad.

Como era de esperar, el evento ha tenido gran repercusión en los medios de prensa y sitios digitales. La presencia en esta urbe de algunas de las principales orquestas del país, la celebración de eventos teóricos y otras actividades colaterales se convierte en caldo de cultivo ideal para el reportaje y la crónica cultural; mientras frases como “Fiesta del son”, “Santiago de Cuba al ritmo del son” acapararán titulares

Sin embargo, algo no anda bien con este ¿encuentro? de soneros.

Con un programa que promete música en vivo desde horas tempranas de la mañana hasta bien pasada la media noche, era de esperar que el ambiente citadino quedara marcado por el sonido de cuerdas y trombones, de piano y tumbadoras; que cada rincón de la urbe se estrenara como escenario para el disfrute de sextetos, orquesta y bailadores. Mas no ha sido así.

Contrario a como sucede con otros eventos de similares aspiraciones, dígase Festival del Caribe y Encuentro de Trovadores; el Matamoroson ha optado por circunscribirse a dos escenarios principales que tienen como epicentro las áreas del Teatro Heredia; mientras ha obviado (al menos en lo que se ha promocionado) espacios en la ciudad como los parques y plazas.

De ahí que cuando ya los primeros acordes sonaban en el Heredia, o en el parqueo de la Ciudad Deportiva “Guillermón Moncada”, el resto de la urbe estaba sumida en un total silencio y quizás no pocos olvidaron que apenas a unos kilómetros se “soneaba” y se bailaba.

Llega a tal grado el ostracismo de lo que debió ser un evento popular, que el tan rimbombante Salón del Son, en la calle Enramadas, no mostraba en cartelera a ninguno de los artistas implicados en el ¿festival?, mientras desde su interior hacia ecos un estruendoso mutismo. Aunque es de esperar que esto cambie con el pasar de los días y se una, junto a la Casa de la Trova y la Casa de la Música de EGREM, a la vorágine sonera.

Pocas horas antes Adalberto Álvarez, presidente del Matamoroson, había expresado que “El son se defiende creando espacios para que la gente baile”; entonces resulta paradójico que tantos de esos “espacios” se hayan desaprovechado en una ciudad tan musical como Santiago de Cuba.

Un músico amigo daba sus justificaciones: “es que ya ninguna de las orquestas quiere tocar en lugares abiertos, pues el público se pone muy ‘malcriado’”, decía; mientras también especulábamos sobre la pertinencia o no de estas fechas para un evento de ese tipo: justo al finalizar el período vacacional y en los primeros días del inicio de las actividades laborales.

Ese amigo, integrante de un sexteto participante en el Festival, compartía con nosotros luego de esperar infructuosamente que llegara algún público a la Casa de los dos Abuelos, espacio de Artex en las cercanías de la Plaza de Marte.

Es posible que cuando el próximo domingo quede clausurada esta nueva edición del Matamoroson, la prensa nacional se haga eco del “éxito” del evento, de la presentación de un sinnúmero de orquestas y agrupaciones, del público bailador que colmó espacios.

Y ojalá sea así, por el bien del encuentro y del género. Pero hasta el momento el Festival suena en sordina.

(en foto) Serenata Morena a la Virgen de la Caridad del Cobre

Concierto por el aniversario 400 de la aparición de la Virgen de la Caridad del Cobre, Patrona de Cuba

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