Santiago en mí

Archivo para el día “septiembre 14, 2012”

Sinfónica de Oriente comienza mañana gira nacional

Con la presentación mañana de la Orquesta Sinfónica de Oriente en la Sala de Concierto Dolores, de esta ciudad, iniciará la primera gira nacional ese grupo de instrumentistas, que celebra 50 años de creado.

El recorrido abarcará las provincias de Las Tunas, Camagüey, Ciego de Ávila, Sancti Spíritus, Cienfuegos y La Habana, donde concluirá el día 30 de septiembre, con una gala en la Sala Covarrubias, del Teatro Nacional.

La sinfonía Española, del autor Édouard Lalo, y la pieza Nuevo Mundo, del compositor checo Antonín Dvorák, estarán en el programa de cada actuación, aseguró a la prensa Daria Abreu, directora de la orquesta.

También se interpretarán temas de creadores cubanos, como el conocido A Bayamo en coche, del arreglista Adalberto Álvarez; Frutas del Caney, del escritor santiaguero Félix B. Caignet, y El Guayabero, del tresero Faustino Oramas.

Todas esas canciones están  incluidas en el disco de música Popularmente Sinfónico, el cual estará a la venta al público el próximo año y que ya se promociona, adelantó Abreu.

Cosette Justo Vega, directora general del grupo de instrumentistas, dijo que será interesante para los asistentes la interpretación del cuarto movimiento de la pieza de Édouard Lalo, la cual calificó como obra enérgica, cargada de efectos y elementos rítmicos, que representa un reto para los músicos que dirige.

Fundada en marzo de 1962, la Orquesta Sinfónica de Oriente ha compartido escenario con artistas importantes, entre los que se destacan Enrique Pérez Mesa, Guido López Gavilán, Bernard Rubenstein, Yoshikato Fukumura, Frank Fernández y Leo Brouwer.

Considerada institución insignia de la música de Santiago de Cuba, cultiva los temas clásicos y otros pertenecientes al repertorio popular, fundamentalmente de compositores de este territorio.

La radio cubana en la mira de los jóvenes realizadores

Noticiero deportivo Arrancada, de la emisora municipal CMKW Radio Mambí

Renovar las emisoras radiales, a partir del quehacer de jóvenes realizadores, es motivo que reunirá a creadores cubanos durante los debates del XXII Taller y Concurso Antonio Lloga in Memoriam.

La cita, que acontecerá del 22 al 25 del presente mes en esta ciudad, contará con el auspicio de la Asociación Hermanos Saíz (AHS), el Instituto Cubano de Radio y Televisión y el Ministerio de Cultura.

Iván Pérez y Manuel Andrés Mazorra, Premios Nacionales de Radio en 2011 y 2012, respectivamente, conformarán el jurado, junto con Salvador Virgilí, director de la revista cultural Imagen, perteneciente a la estación provincial CMKC, dijo a la prensa Taylor Torres, divulgador de la AHS en el territorio.

Serán laureadas especialidades, como dirección, grabación y edición, libreto y guión, locución masculina y femenina, y se otorgará un galardón a la mejor obra.

Torres agregó que tres mesas redondas profundizarán en torno a los 90 años de las trasmisiones en Cuba; el quehacer de los profesionales en las emisoras locales y la impronta de Antonio Lloga Simón.

La ocasión será propicia para estimular con el premio Maestro de la Radio -máximo reconocimiento que otorga el evento- a Manuel Andrés Mazorra, periodista y locutor de la Revista Informativa A Primera Hora, de Radio Progreso.

Al cierre del encuentro teórico y del concurso, el cantautor Raúl Paz ofrecerá un concierto en la escalinata del Museo Emilio Bacardí, en el corazón de esta ciudad, el 25 de septiembre.

Antonio Lloga Simón, inspirador del encuentro competitivo, creó en 1968 el primer noticiero infantil de la emisora CMKC, fundó círculos de interés para niños y jóvenes y se destacó como actor y guionista en Santiago de Cuba.

La no-vela cubana: ni amores ni verano

Siempre me entusiasma ver personas que como yo, no son seguidores de las telenovelas. No sé si por puro sentimiento gregario, pero me agradan estos comentarios que me hacen pensar que todos no nos sentamos delante de la caja tonta de una manera acrítica.

Aquí re-blogueo el post, con?autorización de su duena.

La nueva novela cubana es tan no-vela que ni siquiera genera comentarios, lo cual es peor que tenerlos en contra. Totalmente inexplicable e insípida, Amores de verano no acaba de encontrar seguidores y dudo que a estas alturas lo logre.

Aunque cruel, me atrevo a asegurar que quienes hoy la ven solo lo hacen por la enraizada costumbre de sentarse frente al televisor cada noche en la espera de ese programa que los haga olvidarse un tiempo de la realidad. Sus tropiezos son tan evidentes y elementales que sobrepasó los límites de Con palabras propias, que ya es mucho decir.
Adultos con la inteligencia emocional de un adolescente, situaciones comunes sobredimensionadas, habitantes de una comunidad con mismo gusto literario, historias vacías y sin ningún atractivo, personajes planos e incoherentes… son algunos de los más notables deslices causantes de su poca popularidad en el público cubano.
Estos Amores de verano parecen irreales. No hay de dónde sacar para sus aciertos. Ojalá su duración haga honores a su nombre para bien de los televidentes cubanos.

Tomado de lo que no te había dicho

Descubriendo a Emilio Ibañez

Emilio IbañezA Emilio Ibáñez seguramente lo descubrí tarde; cuando ya sus canciones no se escuchan en La Escalera del Museo del Carnaval, y los parques y calles de Santiago de Cuba los cambió por otros escenarios. Llegó Ibáñez sin más referencias que ser trovador santiaguero; parte de esa diáspora que, como Nicolás, ancló en la “madre patria”, ese primer mundo que “de tanta libertad se olvidó de volar”.

Llegó como esas cosas que un día te sorprendes de verlas y te preguntas cómo fue que no las habías visto antes; qué misterios las habían ocultado hasta entonces y qué derroteros las cruzan ahora en tu camino con tanta insistencia. Llegó como un oleaje de azares, traído a estas costas de la mano de Adriana Asseff.

Primero fue en el Iris Jazz Club. Como salido de la nada (o de entre el público, que hasta los aplausos se confunde en la nada de las penumbras) Emilio se ciño una guitarra al hombro y luego de los agradecimientos de rigor a la trovadora, regaló tres canciones al auditorio. Entonces nació la magia.

Me resulta imposible escuchar las canciones de Ibáñez sin querer descifrar cada verso, cada símil, cada juego de palabras. Es como si escuchara contar un cuento, o alguien narrara el más reciente capítulo de Saramago: me es imposible separarme del placer de adivinar sentidos, como si en el próximo verso se descubriera la verdad absoluta. Quizás me pierda entonces de los acordes de la guitarra y de una voz que bien pudo haberse definido por un género de futuros menos inciertos.

Reconozco en Ibáñez esa herencia de la Nueva Trova; la metáfora de trovador sabichoso, la pícara sapiencia de los de esta tierra.

Su más reciente presentación fue este jueves 13 de septiembre en la peña “Adriana a su tiempo”, en la sede del Café Teatro Macubá. Otra vez me hipnotizó con sus canciones.

Emilio Ibáñez anunció un concierto único para el próximo martes 18 en el Cabildo Teatral Santiago (Sala de Teatro “Van Troi”), a las 8:30 pm. Será esta una oportunidad única para el reencuentro, para el hechizo, para la revelación de nuevos textos. Allí estaré porque, aunque seguramente lo descubrí tarde, lo importante es que lo descubrí.

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