Santiago en mí

De locos e indigentes

En mis recuerdos de infancia solo encuentro a Yaquelín “La baba”. Aquellas nalgas imperativas, su cabeza de corte rapado, el baile de una agresiva voluptuosidad. En mi pecho de infante enfermizo saltaban los nervios: esa mujer me asustaba.

Por aquellos tiempos, si bien se le podía ver en cualquier sitio, ella era un símbolo del Parque Céspedes. Era la loca “preferida” de Santiago de Cuba. En su “locura”, encantaba a toda la ciudad.

No sé su historia, ni qué motivos la llevaron a ese ¿triste? papel, el mismo que, canas más, canas menos, sigue desempeñando hoy. Yaquelín es una suerte de veterana en esas lides de la indigencia, o de locura, que nunca llegaré a saber cuánto de uno hay en la otra, o cuál es causa y cuál consecuencia.

Sin embargo, sus excentricidades han perdido la constancia, y ahora se mueve por esta urbe que dominó, de un modo más sutil. Tal vez tomó conciencia de una edad que no aparenta pero tiene. O quizás, le faltan fuerzas contra tanta competencia.

Y es que hoy, ese recuerdo que domina Yaquelín “La baba”, se empaña entre tanto indigente (al que le guste el eufemismo de “loco” que lo use) que le ha nacido a la ciudad.
No son ellos ni la sombra de la original descompostura de Yaquelin. No se toman la molestia de un personaje; se extraña en esta ciudad un Caballero de París, o al menos, ese otro (mi tan loco, ni tan indigente) que improvisa un concierto en plena calle y logra hacerse de un gran público. Ellos, los de hoy, lo tienen bien claro: toda la mugre que les quepa en su mano estirada.

El Parque Céspedes me guarda esa imagen cada noche, y siento que algo en mí se desajusta. Algo falla en esta sociedad, en alguna parte, o en todas. Algo falla en nosotros.
Mientras, allí siguen ellos, con sus gestos aprendidos, robándome una ciudad que desconozco. Y todavía, son capaces de humillarme cuando, con gesto de fastidio murmullan: “es un cubano”, y enrumban su mendicidad hacia otros blancos.

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8 pensamientos en “De locos e indigentes

  1. Dariela en dijo:

    La verdad es que sí, la ciudad se desconoce con todos ellos, y no es solo exceso de humildad, es indecencia… Santiago de Cuba se nos pierde entre esa gente.

  2. Gracias por el comentario Dariela, ojalá podamos evitar que se nos pierda la ciudad.
    Noel

  3. la verdad es que una ciudad no es solamente calles, edificaciones, patrimonio… es también personajes populares, figuras costumbristas que singularizan y particularizan una metrópolis. Santiago de Cuba ha tenido varios de esos personajes…, quien no se acuerda de Vitamina???

    Pero lo cierto es que quienes décadas atrás lo hacían, quien sabe por qué causa, adornaban son su locura una ciudad cada día más loca.

    Hoy lamentablemente murmuran, dale que ese no tiene divisa??? Y me hace preguntarme, Serán realmente locos que adornan nuestra ciudad??? O seremos nosotros los locos al pensar que son ellos???? Será una nueva forma de empleo en Cuba aún no descrita??? Mientras nos quedamos con Bertha, la mayor pregonera del Caribe, y un Benny digna imitación, aunque un más descarado que el original…

    preferida, la loca que se ubica cerca del café la Isabelica, y en su fantasía cree ella dirigir el tráfico de una calle tan populosa y transitada como Aguilera, mientras con sus ojos saltones y sus canillas llenas de pelo, mirándo fijamente a cuanto carro o persona pasa, dice: ¡Detente conductor! ¡Avanza peatón!

    Y locos estaríamos si le hiciéramos caso… jajaja

  4. Ahhhh, y estoy en desacuerdo, Santiago de Cuba se pierde por algunos de ellos, otros son como piedras, algunos ven belleza en su simetría y otros solo les molesta en sus zapatos…

  5. jorge erasmo en dijo:

    muchas,,muchas gracias por le entrega,,me hizo tristemente reir,y con nostalgia recordar a yakelin,,aunque creo que La Baba,,era un hombre,ya fallecido por cierto que andaba/desandaba con ella por las calles de santiago,,nunca supe si fue su padre,pareja o lo que fuera,,,de todos modos ,,siemore deciamos Yakelin Y la Baba,,

    saludos y otra vez gracias por el pasaje costumbrista..

  6. Noel Pérez García en dijo:

    Estimado Jorge, muchas gracias por el comentario y sí, ahora que lo menciona, recuerdo a esa contraparte masculina de Jaquelín, lo que sucede es que el volumen de la mujer opacaba cualquier locura…gracias una vez más….saludos
    noel

  7. Pingback: De Santiago los personajes… | Santiago en mí

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