Santiago en mí

Primero de mayo: heterogéneo e impresionante

Primero de mayo en Santiago de Cuba. Foto: AINNunca deja de parecerme impresionante. No importa cuántos años pasen, a cuantos desfiles asista: la mole humana que cubre toda la avenida que da entrada a la ciudad de Santiago de Cuba es, cuando menos, sobrecogedora.

Sin embargo, cada año también miro las actividades del primero de mayo en el país, con otra mirada.

¿Qué impulsa a tantos miles a desfilar cada año, asistir a plazas y avenidas desde bien temprano en la madrugada, esperar horas, a veces bajo un sol que, aún a las ocho de la mañana, es inclemente, para pasar en apenas unos minutos frente a la presidencia del acto; llenar las calles de las ciudades cubanas de un colorido espectacular?

No tengo la respuesta; ni creo que nadie la tenga: solo cada uno de los miles que componen esa marea que tanto impresiona a propios y ajenos, es conciente de sus motivos. El que pretenda elucubrar, afirmar, especular con las razones que mueven a esas multitudes, de seguro fracasará o caerá, irremediablemente, en el más panfletario de los ridículos.

Dudo que cada desfile sea una demostración de unidad absoluta de criterios, como no lo es la ficticia “unanimidad” que nos ha acompañado durante años. Pero también es iluso creer que todos los que allí están lo hacen bajo presión: (más cuando conozco cientos de casos que no han asisten a los desfiles y siguen imperturbables en sus trabajos).

Habría que adentrarse entre la multitud, preguntar (como diría algún bloguero, sin micrófono ni cámara en mano) para intentar obtener un acercamiento a las motivaciones de cada individuo.

Seguro las respuestas serán variadas: desde aquellas que una tradición de discursos y lemas han insertado en el subconsciente, hasta las más ingenuas; desde las más suspicaces, hasta las más discordantes; pero solo la suma de todas nos permitiría acercarnos a los límites difusos de un suceso como los desfiles del primero de mayo en el país.

Entre ellos también están los que aún nos los cobija un techo, los que viven en casas tambaleantes como las que dejamos a un lado del camino; los que de seguro al regresar a sus casas soltarán pancartas y banderas y las sustituirán por ladrillos y cemento. ¿Qué los lleva a ellos a desfilar?…

Mientras, sólo puedo hablar de lo que veo en mi entorno; de esos colegas que en medio de las penumbras en fuga se descubren y saludan con tal efusividad, que no pareciera que apenas veinticuatro horas antes estaban sentados codo a codo en su trabajo.

De esos niños que desfilan alegres junto a sus padres y colegas de labor, como uno más de los maestros, doctores, obreros, científicos que llenan avenidas.

De esa brasileña cuasi aplatanada que se queja de haber perdido las fotos del desfile anterior y anda como loca tomando nuevas instantáneas de su tercer desfile.

De otros tantos extranjeros que sobresalen entre tanto negro, tanto mestizo, que comparten la caminata, el sol, la alegría, la experiencia…

De esos cubanos que olvidarán insomnio, sol y caminata, para unirse al ritmo de la corneta china cuando el desfile del primero de mayo de 2013, ya sea historia.

santiago-de-cuba. Foto: INTERNET

Anuncios

Navegación en la entrada única

Un pensamiento en “Primero de mayo: heterogéneo e impresionante

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: