Santiago en mí

Archivar para el mes “enero, 2014”

De 27, 8.

Bueno, si fuera en la pelota, un average de 296 no estaría mal. Quizás en el próximo turno al bate alcanza los 300 y, sumado a otras estadísticas a veces relegadas a pesar de su locuacidad, nos darían una buena idea del performance de ese jugador.

Pero no es pelota, y el average se convierte en un promedio deplorable, apenas el 29,6 %, donde no valen aproximaciones. No valen, ni salvan: da igual 29,6 % que 30 %. Lo único en común es que, una vez más, lo que no se ve también dice.

Poco menos de uno de cada tres estudiantes, de aquellos veintisiete nombres sobre el acta de examen, lograron aprobar su examen de Análisis Químico, del segundo año de Ingeniería Química en la Universidad de Oriente. Los aprobados, a estas horas tal vez eufóricos, apenas ‘arañaron’ un 3 que, no dudo, tiene muchas pintas de 2.

Muchas preguntas me vienen a la mente en estas estadísticas. Les propongo que ustedes se hagan las suyas.

Desempolvando para un amigo…

Esta debió ser la reseña del espacio cultural “Desempolvando”, que cada tercer viernes de mes centra sus acciones en los interiores del Archivo Histórico Provincial de Santiago de Cuba (AHPSC). Debió serlo y, en cierto modo, lo es. Pero les pido disculpa a Pini (director artístico y conductor de la peña), y a todos los organizadores del encuentro de este 17 de enero pasado, si estas primeras impresiones tienen un tinte personal, una muestra de aprecio hacia un amigo.

A Maury Hernández Correoso (Maury, sencillamente) hace mucho no le hace falta la vista. La perdió en algún recodo de su camino, cuando todavía no se había cruzado con los míos. Pero, repito, hace tanto que aprendió a mirar de otras tantas formas, que a veces el “nos vemos por ahí”, con que solemos despedirnos es sencillamente eso. Porque Maury es un ser extraordinario que lleva la luz en su persona, y la transforma en poesía.

Nos conocimos en uno de los talleres literarios de la ciudad, y con su voz de locutor y sus cuentos de haitianos, se ha convertido en uno de los imprescindibles. Entonces qué sorpresa llegar a las cuatro de la tarde al AHPSC, y ver entre el público esa figura inmóvil, en primera fila, como a la espera de esos sonidos que le traigan la luz.

¡No puedo creer que ese ‘señor’ sea Maury!, digo a sus espaldas y me responde con esa sonrisa que tanto ha vivido. De inmediato la confidencia, la broma, la conversación que se nos negó el sábado anterior. Y luego me dice, ¡van a leer uno de mis poemas!

Y así fue. En voz de Pini, se leyó un hermoso poema dedicado a Padre Pico, su calle, esa que “nace bendecida por el santo Francisco”. Allí estaba la voz de Maury, esa forma de verso que cada sábado le escucho. Y yo tan emocionado como quizás lo estaba él, orgulloso como hijo frente a los logros del padre. Gracias le doy a “Desempolvando” por tener en cuenta esos talentos de esta ciudad, esos que a veces se esconden de todos por la vorágine de lo común.

No fue casual la lectura del poema a Padre Pico, de Maury. El tema escogido por los organizadores de la peña fue precisamente “el desarrollo urbanístico de Santiago de Cuba”.

Otra vez, se extrañó la presencia de los especialistas que pudieran soportar el andamiaje de conocimientos sobre el tema; sin embargo, mucho no se hizo sentir. Pini logró suplir decentemente esa ausencia, y de una forma amena, breve, y coherente, llevara a efecto una peña sencilla pero sentida.

Además de Maury también se leyeron simpáticas décimas de la ya habitual María Magdalena Cabrera.

En el apartado musical, la siempre impresionante actuación de Zulema Iglesias, con esa voz que eriza, embruja, se idolatra.

Para el mes de febrero se anuncia una edición especial…pero solo eso diré. El resto lo dejo a su imaginación.

Otro pollo

Cuántas veces lo he leído. He reído con ello. Hasta un premio ganó su indecisión. El pollo sigue cruzando caminos, o simplementes calles. Y siempre asalta la pregunta: ¿por qué el pollo cruzó la calle/camino? Como siempre, no hay una (única) respuesta. Yo tampoco la tuve. Este pollo, este otro pollo, no se decidió a cruzar la calle. Yo lo miré en el momento justo de doblar por la esquina. ¿Fue temor del otro lado?, ¿vergüenza de saberse observado?, ¿algo más interesante por picar, en ese trozo de cesped que aún le nace a la ciudad?

No sé si el pollo cruzó o no. Pero como siempre, se ganó su crónica.

Trovador santiaguero obtiene Gran Premio en Trinidad, Santi Spiritus.

GANA TROVADOR JOSÉ AQUILES CONCURSO POR 500 AÑOS DE TRINIDAD

Reinaldo Cedeño Pineda

El trovador santiaguero José Aquiles se adjudicó el Gran Premio del concurso de canciones por los 500 años de Trinidad, ciudad ubicada en la región central cubana y declarada junto al Valle de los Ingenios, Patrimonio de la Humanidad en 1988.

El tema “Santa Trinidad”, defendido de manera brillante por Grisel Gómez, evoca con el habitual lirismo de su autor, la arquitectura, la historia y la belleza de la villa.

La canción fue distinguida entre 15 obras finalistas, por un jurado encabezado por el maestro Rey Montesinos, e integrado además por la musicóloga Alicia Valdés, el trovador Gerardo Aldana, el compositor Manuel Borroto y la poeta Anisley Mirás.

El primer premio fue concedido a “Cerca del monte y el mar” (letra y música de José Ferrer e interpretación del Dúo Escambray), mientras “A Trinidad” (René Alberto Rodríguez) y “Remembranza” (Lourdes Soler) merecieron el segundo y tercer puesto, respectivamente.

José Aquiles Virelles Rodríguez (Santiago de Cuba, 1957) ha sido galardonado varias veces en el Concurso de Música Cubana Adolfo Guzmán, declarado compositor del año en el Cubadisco 2011, y doce meses después, fue uno de los ganadores del Premio Mundial de Poesía Nósside, con un tema dedicado a Adela Legrá, mítica intérprete de la cinta Lucía. Asimismo, protagoniza los primeros sábados de cada mes, la Peña del Menú en el Centro Cultural Francisco Prat Puig de su ciudad natal.

SANTA TRINIDAD

(Letra y música: José Aquiles)

Anda corazón, ponle a tu pecho

flores por tus tantas primaveras,

llegan por tus lomas la nostalgia

manantiales de versos del que ya nunca te alejas.

Hoy tu corazón, tu lozanía

ríen al clamor de tus quimeras

fuiste la razón de las primeras

en sembrar una huella al colibrí por donde quiera.

Santa Trinidad en tus colores

llevas la luz de tu sonrisa

un manojo tierno de canciones

y una historia que cuenta tus amores.

Santa Trinidad por tus dolores

hicimos un sitial en pleno monte

donde cada día el sinsonte

canta, juega y regala su melodía.

*Canta, Santa Trinidad de mis amores

píntame el recuerdo con tus soles

llena de ternuras y de encantos tus balcones.

Canta, Santa Trinidad de mis pasiones

ponle a esta guitarra un acorde con tu voz

y cuéntales por qué de tus razones. (Repite desde *).

Tomado de

LA ISLA… y LA ESPINA

Ya están los refuerzos ¿y ahora?

Pongo el parche antes que la herida: no me gustó la selección de los refuerzos de Santiago de Cuba. Estoy seguro que a otros muchos tampoco.

Cierto que en la pelota actual, Alfredo Despaigne es el típico merengue frente a la escuela, nadie quiere dejarlo. Pero para un equipo como Santiago, hay pérdidas que son ganancias. Saquemos cuentas.

Desde mi modesta opinión (y otra vez creo que la de muchos) Santiago estaba necesitado de al menos un lanzador abridor y relevistas; mientras que las debilidades ofensivas las notaba en el short stop y los jardines (dada la lesión crónica de Alexei Bell, que le impide jugar a ‘toda máquina’).

Luego, al pedir a Alfredo Despaigne en primera ronda, Santiago dejó escapar a casi todos los mejores abridores del campeonato quienes, desde luego, fueron ‘engullidos’ por los otros manager sin apenas respirar, dígase Vladimir García, Ismel Jiménez, Norge Luis Ruiz, y un no muy largo etc, pero etc al fin.

Y es que las matemáticas no son tan difíciles y las evidencias gritan. De los cuarenta jugadores a seleccionar, más de la mitad fueron lanzadores. Eso esa una realidad del béisbol cubano, falta pitcheo y, como dice el refrán y como demostró Artemisa, una vez más, cuando hay pitcheo, no hay bateo, aunque seas Despaigne.

Cierto que parezco contradecirme, pues Despaigne es jardinero y era una de las carencias. Pero Despaigne es jardinero izquierdo (y…y ya, lo otro es designado), justo donde está Edilse Silva. Ah claro, pudiéramos pensar: Despaigne en el jardín izquierdo y Silva en primera; es una opción, pero luego Larduet pide a Mendoza (Santi Spíritu), quien es primera base (y….y ya). Ahí no entendí.

Hubiera preferido jugadores más versátiles, que permitieran cubrir tanto el cuadro como los jardines. Otro Maikel Castellanos, por ejemplo, pero con mejor ofensiva.

Los lanzadores solicitados son otro punto aparte. Solo me siento satisfecho con Yadir Rabí (Ciego de Ávila), a quien le noto grandes valores como relevista, desde que se echara a su equipo a cuestas en el único campeonato conquistado por ‘los trigres’.

Los otros, Yander Guevara (Ciego de Ávila) y Alberto Soto (Granma), si bien han demostrado en otras oportunidades su calidad, no han tenido la mejor de las series. Ahí están sus números (sobre todo PCL, y WHIP); los cuales, acepto no lo son todos (recuérdese el caso de Yonder Martínez el año anterior), sí dicen mucho.

En fin, ya están los refuerzos. No hay marcha atrás. Sin embargo, debo ser coherente conmigo mismo, y en un comentario anterior había dicho que la presencia de Danilo Larduet frente al conjunto era un punto de avance, así que, confiemos en su análisis, en su capacidad para conocer cada detalle del equipo que lidera, y sobre todo, sentirse satisfecho con los refuerzos (¿qué le dejaron?) escogidos.

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