Santiago en mí

Archivo para el día “mayo 2, 2014”

El pan nuestro de cada día

El hombre no dudó. No miró a los lados en busca de miradas indiscretas. Quizás un regaño. Recogió la pequeña bola (unos pocos gramos, cinco centavos). La alzó hasta sus ojos. La dejó caer en el interior del armatoste de metal. El pan nuestro de cada día llegará a las casas. Lleno de sudor, de lágrimas, de todo el polvo del camino. Llegará.

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