Santiago en mí

Archivar para el mes “octubre, 2014”

Dulce o truco

Un cartel anuncia la celebración del Halloween: por reservaciones y con disfraces, ¡llame ya!

Por mi lado pasan jóvenes con el rostro marcado con cicatrices de grafito, sombrías ojeras; de ropaje extravagante. Una niña luce dos tiernos tarritos en su cintillo.

En muchas partes del mundo, es vísperas del Halloween, Noche de Brujas o Noche de Difuntos (Wikipedia dixit). Al parecer, también en Cuba, en Santiago.

Me pregunto a qué extremo llevarán la celebración. ¿Tendré que comprar golosinas por si esta noche toca a mi puerta un fantasma, un zombie, una calabaza? ¿Escucharé, con desafortunado acento, el trick-or-treat?

 

Editorial Oriente se suma al jolgorio por medio milenio de Santiago de Cuba

Protagonistas de las artes visuales_la cultura artisitica y literaria en santiago de cuba_medio milenio_editorial oriente

Santiago de Cuba, 29 oct.- Con novedades literarias de corte histórico y cultural, y la reimpresión de clásicos de la literatura cubana, la Editorial Oriente, primera con alcance nacional creada fuera de la capital, se sumará a la fiesta por el medio milenio de esta antigua villa colonial, jolgorio que tendrá momento culminante en julio de 2015.

Aimara Vera, directora de la institución, precisó que entre las propuestas, con el financiamiento de la Oficina del Conservador de la Ciudad, estará Las Noticias de la Historia (1902-1958), una interesante recopilación de crónicas de Santiago de Cuba, de la autoría de Alcibíades Poveda, un acucioso indagador en el devenir santiaguero.

Dos textos sobre Antonio Maceo, héroe mambí cubano llamado por su valentía como el Titán de Bronce, verán la luz dentro de las propuestas de la Editorial Oriente por el medio milenio de la urbe.

“Uno es Antonio Maceo: el Titán de Bronce de la lucha de Cuba por la independencia, de Philip Foners, y el otro se titula Antonio Maceo en la historiografía. Tratamiento y aspectos controvertidos de su biografía, y es de la investigadora Zoe Sosa Borjas, ambos pertenecen a la colección Bronce de la casa editorial y se realizarán en coedición con la Casa del Caribe”, precisó Aimara Vega.

También en conjunto con esa institución saldrá La Música en Santiago de Cuba, del investigador Emilio Cueto.

Con la Fundación Caguayo y por los cinco siglos de la urbe, la Editorial Oriente promueve el proyecto La Cultura Artística y Literaria en Santiago de Cuba. Medio Milenio, para rescatar los aspectos más relevantes de la riqueza espiritual de este sur oriental territorio.

El mismo comprende varios textos, de los cuales han salido ya Protagonistas de las Artes Visuales. El entorno, de los autores José Veigas y Antonio Desquirón, Santiago Literario, de León Estrada, A Capa y Espada. La aventura de la pantalla, del poeta Reinaldo Cedeño, y La Palabra en el Aire. Memorias de la radio santiaguera, del periodista Eric Caraballoso.

La reimpresión de Un Artista en Cuba, volumen que recoge las emociones de Walter Goodman, a su primera llegada por primera vez a Santiago de Cuba, en 1864, será otra de las propuestas de la Editorial Oriente.

Tomado de Cosas del Chago: Editorial Oriente se suma al jolgorio por medio milenio de Santiago de Cuba.

Mi paletada de arena para la Teleturquino

Una de cal y dos de arena, reza el refrán. Y me parece que ya bastante cal he tirado a la programación de Teleturquino. Hoy, entonces, me toca palear arena y lo hago con mucha satisfacción.

Para ser justos de ambos lados, hay que recordar que si bien en las ocasiones que he vertido mis opiniones sobre la programación de la TV provincial, he hablado desde la posición del televidente insatisfecho con la factura del producto televisivo; pero no he dejado de reconocer el otro lado de la moneda, esto es, esos programas que, por su elaboración, han merecido (merecen) un sitio en la cartelera nacional.

Es lo que más sucede: protestamos cuando algo nos disgusta, pero sobre lo que merece elogios, a veces, callamos. Hoy no quiero que sea así.

Si bien en otras ocasiones me he medido en los elogios hacia producciones como La historia y sus protagonistas, Hola Caribe o De Santiago la Trova (y otros); ahora escribo solo para celebrar una propuesta relativamente reciente en la programación.

De Santiago, santiaguerías es su nombre; que de cierta forma me lleva a una columna que años atrás (cuando le abundaban las cuartillas) existió en el Sierra Maestra. Su director es Julio César Niño.

He logrado ver unas pocas ediciones de este programa. Siempre quedé complacido. En unos pocos minutos, se abordan personajes y costumbres de esta ciudad; complementando perfectamente entrevistas, comentarios, imágenes de archivo y preguntas en la calle.

Una vez más son tres los locutores (Leticia Rodríguez, Laritza González y Leonel Leblanch), pero en esta oportunidad no adquieren protagonismo, sino que se suman al coro de voces que arman el discurso audiovisual y sirven de enlace en la narración.

En ese coro se agradece el papel de los entrevistados, quienes brindan el toque personal, y hasta conmovedor, a la historia que se cuenta. Especialistas, familiares, amigos, regalan una mirada polifacética del tema o la persona de quien se habla.

La más reciente edición, dedicada a Adolfo Llauradó, motivó estas líneas, pero igual pudo haberlas motivado la dedicada a La Lupe, o cualquier otro de los programas que (entre ires y venires y azares de los horarios) he podido disfrutar.

La presencia de producciones como esta en la programación local de la TV, sostienen mis preocupaciones y reclamos en otros escritos: ¿por qué es posible que productos como estos, realizados con similares recursos, logren una propuesta tan diferente a otras, incluso bajo la misma dirección?

Sea cual sea la respuesta, por ahora prefiero disfrutar, siempre que me sea posible, de De Santiago, santiaguerías. Ojalá este sea el punto de nuevas propuesta en la televisión local, camino (no me queda otra que decirlo) a los quinientos años de la ciudad.

Un cubano por donde tú quieras en Santiago

Texto: MARÍA DE LAS MERCEDES RODRÍGUEZ PUZO

«Soy un tipo como otro cualquiera, cubano por donde tú quieras», así se describe a sí mismo el trovador Fernando Bécquer Cifuentes, que el venidero día 22 ofrecerá un concierto en la Casa del Joven Creador de esta ciudad.

La cantata en nuestro territorio se inserta dentro de su gira por la región oriental, que realiza en el contexto de la jornada por el Día de la Cultura Cubana. El autor de «Chao, chao, bye, bye Lulú», «Súper loca» y «Las pepillas» expresó al respecto:

Fernando Becquer

«Adoro a Santiago de Cuba, el carácter afable y guarachero de su gente, la simpleza y amabilidad con que reciben al foráneo, aunque debo confesar que lo llevo en la sangre, mi abuela materna era santiaguera. Vengo a compartir con los jóvenes y los más adultos mi música, que se parece mucho a mí y a la vida, a descargar.»

Bécquer nació en La Habana el 25 de diciembre de 1970 e inició su vida como trovador en el año 1989. Desde ese momento hasta la fecha, su desempeño ha estado marcado por un sello propio que lo define e identifica su obra artística.
Egresado del Centro de Superación Profesional Musical Félix Varela, donde recibió clases de guitarra y canto popular, mezcla son, guaracha y una especie de canto conversacional por el que muchos lo catalogan como un cantautor muy singular.

Fernando se ha presentado en diversos escenarios del país y otras naciones, por ejemplo Argentina, República Dominicana y México. Ahora pone a disposición del público santiaguero su talento y carisma.

Teleturquino: Otra raya más para el tigre

DE SANTIAGO LA TROVAPensé que, en mucho tiempo, no volvería a tocar el tema de TeleTurquino y su programación. A estas alturas pensé estar “curado” de sus efectos. Pero entonces veo la más reciente edición del programa “De Santiago la trova”, y no puedo callar ante sus faltas.

Que todo quede claro desde el inicio. Este no es de los malos programas de la televisora santiaguera. Muchos méritos pueden encontrársele sin dudas; pero esto no es óbice para señalarle errores que, de no advertirse, pueden tener consecuencias negativas para terceros.

Voy al grano.

Dedicado a jóvenes talentos en la trova santiaguera; el programa tuvo a bien invitar al trovador Erick Ramírez y la solista Giselle Lage; además de la indispensable presencia del guitarrista acompañante Gabino Jardines.

Muy bien logradas entrevistas, complementan perfectamente con las interpretaciones de los invitados. El intercambio con Leticia Rodríguez, conductora del espacio; en ocasiones logró alcanzar la naturalidad que siempre debe mostrar.

Entonces, ¿dónde estuvo el problema?

Pues en el tratamiento la dirección del programa hizo a los temas musicales interpretados, fundamentalmente, por la joven Giselle Lage.

Me parece muy bien que, durante la grabación del programa, se les haya permitido a ambos artistas ofrecer una amplia muestra de su repertorio. Así, Giselle pudo interpretar: Si llego a besarte, de Luis Casas Romeu; Perla Marina, de Sindo Garay; Pensamiento, de Rafael Gómez y Es más, te perdono, de Noel Nicola; siempre acompañada a la guitarra por Gabino Jardines. Por su parte, Erick interpreta, de su autoría: Vigilia y La asesina. Finalmente, Giselle y Erick hacen un dúo (ya no tan ocasional), en dos temas de este último: Tengo un pequeño dilema y De juventud y soledad.

Ocho temas en total, para un programa de apenas 27 minutos (entre los que se incluyen entrevistas en exteriores y en estudio). Como es lógico suponer, había mucho que editar.

Y fue precisamente en ese proceso de edición; en la decisión que al respecto se tomó, donde radican las mayores debilidades (llamarle así, en realidad, es un eufemismo de mi parte) del programa.

La solución tomada fue la de “cortar y pegar” (a veces de forma burda, en otros lo reconozco, muy sutilmente) los temas interpretados por Giselle. Aquí pudieron seguirse dos vías, siempre según mi opinión de espectador: una, dejar fuera del programa alguna de las canciones (opción que no me hubiera gustado tampoco); la otra, dejar interpretar el tema y hacer un desvanecimiento (creo que el término es fade out) en el intermedio, para enlazarlo con otra parte del programa.

Esto sería un efecto de edición permisible. Pero lo que considero inaceptable, por las connotaciones que puede tener, es el intento de “hacer creer” al espectador, que la joven cantó la canción tal y como aparece editada.

Y digo connotaciones porque quien no se haya percatado de la edición; pudiera pensar que la intérprete cantó una versión “muy libre e irrespetuosa”, de clásicos de la cancionística cubana.

Por ejemplo, en el tema Pensamiento, el verso que dice: dile que pienso en ella, aunque no piense en mí; es repetido dos veces por Giselle Lage antes del puente musical a cargo de Gabino. Luego, se retomaría la canción y volvería a repetirse esos versos, en el momento justo. Pero al hacer la edición, el verso se repite ¡¡cuatro veces!! seguidas; lo que no solo destruye la interpretación, sino que se escucha realmente mal.

Con esto se debió tener más cuidado, pues ya no solo está en juego la reputación del programa “De Santiago la trova”, sino la reputación de un artista que confía en la profesionalidad de los realizadores, para promover su obra. Aquí se cumple la máxima: la TV si no salva, mata.

Estoy seguro que de habérsele consultado a la intérprete por estos asuntos (habérsele mostrado, por ejemplo, cómo quedarían las canciones luego de la edición); hubiera preferido dos temas completos y no cuatro mal editados.

Otro desliz de edición tuvo lugar durante la despedida del programa. Leticia pregunta a Erick qué tema harán a continuación y el responde que Tengo un pequeño dilema; sin embargo, de inmediato y gracias a la edición, comienzan a interpretar De juventud y soledad; quedando para los créditos la otra; que tampoco escapó del escalpelo editor.

Lo que pudo haber sido un muy hermoso y bien logrado programa, se malogró en esta ocasión por cuestiones que, a mi entender, eran perfectamente prevenibles.

Nada de esto tiene que ver con recursos materiales, o motivacionales. Solo con profesionalismo; hacer con calidad el trabajo que a cada quien le corresponde, y respetar el trabajo de otros.

Tal vez así, algún día, en vez de críticas, me vea obligado a solo escribir loas sobre la programación de TeleTurquino.

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