Santiago en mí

Archivar para el mes “febrero, 2015”

Los libros de Caserón viajan a Bayamo

Encuentro con escritores, tertulias literarias, presentaciones y ventas de libros, serán las actividades que matizarán la Jornada Caserón Santiago-Bayamo: de 500 a 500, que ha organizado la filial santiaguera de la UNEAC y su editorial Caserón, en coordinación con su homóloga granmense.

Libros de Ediciones Caserón y Ediciones UNION, serán presentados al público en presencia de sus autores, entre los que se encuentran: Ciro Bianchi (Contar la Habana, Ed. UNIÓN, 2012); Newton Briones Montoto (Dinero Maldito, Ed. Caserón, 2013); Roberto Leliebre Camué (Buesa, de cerca y de lejos, Ed. Caserón, 2013); Eduard Encina (Las caravanas, Ed. Caserón, 2013); Manuel Gómez Morales (Evolución remake, Ed. Caserón, 2012) y Reinaldo Cedeño Pineda (La edad de la insolencia, Ed. Caserón, 2013).

La Jornada Caserón dará inicio el domingo 1 de marzo, en horas de la tarde, con una lectura de textos por parte de escritores santiagueros y granmenses, en la sede de la UNEAC en Bayamo.

Al día siguiente, 2 de marzo, se trasladará hacia la vecina ciudad de Manzanillo; específicamente al Centro Manuel Navarro Luna. Allí serán presentados los títulos: Contar La Habana, Dinero maldito, Las caravanas, Buesa, de cerca y de lejos y La edad de la insolencia; siempre en presencia de sus autores.

El cierre de la jornada tendrá lugar el martes 3 de marzo, en la ciudad de Bayamo, con nuevas presentaciones de libros e intercambio con los autores.

La Jornada Caserón se suma al homenaje a la ciudad de Santiago de Cuba, en al aniversario 500 de su fundación.

La esposa de Don Antonio

Por: Juan Antonio Tejera

Siempre hemos afirmado que el hecho que Santiago de Cuba esté llena de subidas y bajadas, es decir, de lomas, tiene mucho que ver con el caminar de sus féminas, incluso hemos señalado que sin lugar a dudas la mujer de Antonio, esa que caminaba así, tenía que estar relacionada de alguna forma con nuestra ciudad. Pues mire que ahora les hago una historia. Resulta que en México se considera una grosería decir la mujer de fulano o mengano como aquí en Cuba que suena a cariñoso. Lo que estaba de moda en aquel entonces era el número de Miguel La Mujer de Antonio y una noche que estaban en el teatro Progreso, en la capital Mexicana, un señor vestido con un traje típico de este país, gritaba: Don Miguelito, Don Miguelito, como siete veces. Ciro toca a Miguel y le señala que es con él y este llama al señor que con tanta insistencia lo reclamaba. Este hombre se acerca y le dice: Don Miguelito, ¿usted me haría el favor de cantarme La Esposa de Don Antonio´? Miguel, se sorprendió, no comprendía lo que se le solicitaba, pero finalmente cayó en cuenta y, santiaguero y al fin y al cabo y por tanto del cará, se rió y por supuesto, le complacieron, tocaron el número al que él mejicano, le había cambiado el título y que ellos, por supuesto, no pudieron cambiar la letra. Pero resulta que la mujer de Antonio es un personaje que nunca existió. Sin embargo, el número, por supuesto surgió de un motivo de inspiración, que claro, tuvo su nacimiento en Santiago y ya convertido en un clásico, como muchos otros de estos santiagueros ilustres, han pasado a formar parte de la historia musical de esta ciudad de maravillas.

¿Cómo se divierten nuestros jóvenes?

Este será el título del primer debate de un ciclo de debates que bajo el nombre El santiaguero de los 500 años, promueve el Centro Loyola Fe y Cultura, a través del programa Ética y Civismo, uno de los que coordina esta institución, pertenciente a la orden de los jesuitas en Santiago de Cuba.

Para reflexionar sobre las preferencias culturales de la juventud santiaguera actual, los espacios para el esparcimiento y otras temáticas afines, los organizadores han convocado a un panel conformado por: Rubén Aja Gari, Presidente de la Asociación Hermanos Saíz (AHS); Alaín García Artola (Alayo Mc), rapero y promotor cultural; y a Noel Pérez García, colaborador de la peña Crónicas de mi ciudad y autor del blog Santiago en mí. La moderación del intercambio estará a cargo de la Lic. Yudalmis Ramos, socióloga y especialista en gestión de proyectos.

El debate pretende, en consonancia con la misión del Centro Loyola, contribuir a la formación de valores en la población santiaguera, a través del debate sano, respetuoso sobre problemáticas que interesan al santiaguero de hoy; en medio de todas las actividades que, con motivo de los 500 años de la fundación de la otrora villa de Santiago, tienen lugar por estas fechas.

La sede de este primer encuentro será la Galería Arte Soy, sita en Trinidad entre Ave.de los Libertadores y Ave. Moncada; justo frente a la Ciudad Escolar 26 de Julio; este sábado 21 a las 10 de la mañana.

San Valentín plus

Enramadas estaba como hacía mucho no la veía. Como me gustaría verla siempre. Como en un carnaval, la definió alguien. No era, sin embargo, la aglomeración, ríspida y agobiante, del día a día. Era diferente. Era 14 de febrero.

Vaya usted a no creer en los conjuros de las fechas. El poder de las costumbres. Allí estaba la muestra: decenas, cientos (¿miles?) de personas a la entrada de las tiendas, de los restaurantes, de los salones de baile, de los centros nocturnos. Todos en parejas, de a pares. Muchos con el rostro de quien cumple un deber; de los cálculos mentales de cuánto puede costar complacer a la mujer que lleva al lado; salvar acaso lo que solo es salvable con gestos diarios. Río revuelto

y ganancia de pescadores; dígase de vendedores ambulantes, que se confunden en el monótono anacronismo de flores idénticas; de cientos de tarjetas cargadas de rojo, de corazones.

Larga la noche (larga de colas, larga de caminatas, larga de tanto que de pronto no parece imposible de lograr)…

Y al día siguiente, y al siguiente, las mismas flores, las mismas tarjetas que ahora parecen no tener sentido, hasta nueva fecha.

Y entonces pienso si, al menos, a alguien se le ocurriera salvar del disgusto a los apáticos, a los olvidadizos, a los de pocos detalles, que olvidaron la fecha y andan con la espada de la incomprensión sobre su cabeza.

Si al menos, lograran hallar una tarjeta post 14 de febrero que acertara: Disculpa por olvidar el Día de los Enamorados. [A pesar de todo] te quiero. Y en extensión: Disculpa por olvidar tu cumpleaños, Disculpa por olvidar el Día de las MadresDe los padresNuestro AniversarioQuizás una sonrisa salve el día a esos pobres inocentes.

Se me ocurrió, como al azar.regalo la idea. ¿Alguien la hace suya?

¡Dos pesos son dos pesos!

Durante los últimos días es un comentario recurrente. Unos en tono abiertamente preocupado, otros ya resignados; todos con un deje de molestia. Prácticamente de la noche a la mañana, las camionetas que sostienen algunas de las principales rutas en la ciudad, han subido su tarifa a 2 pesos.

Todavía no he escuchado la justificación real para este incremento. La gente comenta: unos que porque la policía les está exigiendo un límite mínimo de personas a transportar (pero todavía deambulan cargadas a más no poder); otros que si por los precios de la gasolina, las piezas de repuesto (que no tienen dónde comprarla), en fin

Justificaciones más, justificaciones menos, pero el gran perdedor en este pulso (entre los transportistas privados y lo estipulado), la peor parte se la lleva el pueblo.

Por un lado, el transporte público estatal no da abasto para hacerle la competencia a los privados. Esperar por una guagua nunca será la solución, si se quiere llegar en tiempo al trabajo (o donde sea). Por otro, negarse a pagar el peso de más, aun suponiendo que la negativa fuera apoyada por el resto de los pasajeros, supone una invitación al maltrato por parte de los machacantes (extraña denominación de los que cobran el pasaje). Liarse a golpes con éstos, tal y como sucedió en una camioneta en la que viajaba un amigo; no es más que ceder a la ley de la jungla.

La cuenta es nada halagüeña. Con un salario promedio de poco más de cuatrocientos (400) pesos (la cifra oficial, según la Oficina Nacional de Estadística se las debo, aunque no debe ser difícil de localizar), el cálculo es rápido: 4 pesos diarios de transporte (ida y vuelta), por 24 días laborables (no incluyo los viajes de fin de semana, por recreación u otros motivos), equivalen a 96 pesos, es decir, casi el 25% del salario mensual estaría dedicado a la transportación.

Mientras llegue la solución a este conflicto, ajeno a las mesas redondas, muchos son los que amanecen cada día con rictus de disgusto en el rostro. La ya de por sí difícil cotidianidad del santiaguero parece tener siempre un espacio para una dificultad más.

Quién le pondrá coto a esto, no lo sé. Pero creo que ya es hora que la creciente inquietud entre la población llegue a oídos receptivos; o mejor, a manos dispuestas a obrar.

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