Santiago en mí

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Próximamente: Numerales

Próximamente en la feria del libro de Santiago de Cuba (22 al 26 de abril de 2015): Numerales, de Rodolfo Tamayo

NUMERALES 1 comprimido

Consejos útiles para Dios

(Departamento de Defensa EUA: Marzo del 2003)

No moleste, no ame al prójimo. Fingiremos no conocerlo

No levante la mano, su criterio no cuenta

Dedíquese al consumo, empeñe el reino, la resurrección

Compre un sofá, vea cientos de canales y mastúrbese

Fume lo que esté a mano (el cáncer es propicio a las bajas pasiones, a democracias)

Olvide las bombas. No incite a la palabra: fomenta inadaptados

Pliéguese. Evite ser requerido / non grato / hecho polvo

 

Numerales es un poemario que, con gracia y talento, enfrenta el hecho poético con todos los elementos novedosos que la lírica moderna ha expresado; no se trata de un experimento de métodos, sino de una bitácora existencial en la que tienen cabida temas eternos y universales: amor y muerte, así como los avatares de la sociedad cubana actual, los derroteros a los que está abocado el planeta, las inquietudes de las jóvenes generaciones de cubanos, con todo lo de bueno y malo que ello implica. Son poemas que, sin miedos y sin dudas, nos hablan de la violencia a través de la desacralización, la riposta y el placer, muestran la fachada interior carcomida una vez que se ha cruzado la puerta, adelantan la obra de un escritor que ha ganado en oficio y contención.

 

Rodolfo Tamayo Castellanos (Santiago de Cuba, 1983). Poeta, narrador e investigador. Licenciado en Letras por la Universidad de Oriente. Miembro de la AHS. Egresado del Centro de Formación Literaria Onelio Jorge Cardoso. Segundo Premio Luisa Pérez de Zambrana (2003 y 2004). Premio Libertad Dearriba y Premio Juegos Florales (2005). Premio Encuentro Nacional de Escritores Universitarios (2006). Premio de la Ciudad (2006). Segundo Premio Mangle Rojo (2008). Ha publicado Bajo Asedio. (Ed. Santiago, 2006). Textos suyos aparecen en Alma Mater, Sic, Del Caribe, Caserón y Ventana Sur, y en las antologías Cuatro rostros de la palabra (Ed. Santiago, 2004), Para cantarle a una ciudad: Santiago de Cuba (Ed. Santiago, 2005), Caminos poéticos (Ed. Tres Américas, 2014) y La poesía contemporánea de Santiago de Cuba (República Dominicana, 2007).

Nueva oferta de ETECSA. ¿Compre ya?

Muchos esperan desde la madrugada. Luego durante todo el día, aun cuando no tenga la certeza de entrar. La oferta, al parecer, es lo suficientemente tentadora, pero dura apenas cuatro días. Del 24 al 27 de marzo, si compras una línea telefónica a tu móvil (por valor de 30 CUC), ganas 30 CUC gratis de saldo inicial. Ahí está. Voz de arrancada para la vorágine, la desesperación.

El caldo de cultivo siempre está listo. Precios exorbitantes del (o de los) servicio(s) de telefonía móvil, una oferta atractiva, una empresa telefónica que ha dado más de una muestra de ineficiencia e incapacidad para asumir la oleada de clientes, el hábito gregario de los cubanos, la incivilidad que rodea toda cola en este país.

Paso temprano en la mañana cerca el punto de ventas de la Empresa de Telecomunicaciones de Cuba (ETECSA), ubicado en San Félix, y escucho a un testigo presencial, mira cómo se matan por dar plata. Desde las puertas aún cerradas de la oficina telefónica se dejan escuchar gritos que nacen del centro de una multitud.

La historia se repite en cada una de las oficinas que ETECSA tiene en la ciudad y un poco más allá. Sé de quien, en una mañana, recorrió puntos tan distantes como San Félix, La Alameda y El Cristo. Desistió al día siguiente tras su incursión a la oficina de la empresa telefónica cubana en el aeropuerto Antonio Maceo.

Listas y más listas, tiques y más tiques, formas de organizar una cola siempre al borde del colapso, y las oficinas que en dos y tres horas sólo han atendido a poco menos de cinco personas.

Luego el malestar, la impotencia, la necesidad de maldecir de la suerte, de ETECSA, de las madres de las trabajadoras, del país y sus supuestos mecanismos diabólicos para que pocos accedan a la oferta.

Del 24 al 27 de marzo. Ese es el período en el que muchos ansían adquirir una línea para su móvil, con un saldo gratis inicial de 30 CUC. Pero algo, evidentemente, falla.

Ahora hay quien solo espera que pase este momento. Se conforma con activar el servicio (recuerdo, cuesta 30 CUC), para obtener apenas 10 CUC de saldo inicial. ¡Qué se le va a hacer!

Al final la trova se impuso

Finalmente parece que todos los astros se alinearon, astros con nombre de mujer y categoría de esposa, para que yo pudiera ir a algunos de los principales conciertos que deparó la 53 edición del Festival Internacional de la Trova Pepe Sánchez, en su segunda mitad.

Más allá de un agotamiento que no me dejaba siquiera abrir la boca para (mal)cantar las canciones de mi preferencia, fueron dos días, viernes y sábado, donde mis pies memorizaron cuántos metros separan mi casa de la Sala Dolores y esta del Iris Jazz Club.

Primero fue el (muy perseguido por muchos) concierto del trovador Luis Barbería y dos de las integrantes de las extraordinarias chicas de Sexto Sentido. Concierto que, entre mis conocidos, provocó reacciones disímiles, me impresionó sobre todo por el exquisito trabajo con las voces entre Barbería y las muchachas. Es un complemento perfecto entre el amplísimo espectro vocal de un hombre que se mueve por las zonas más graves con una facilidad de espanto (y parece guardar en su garganta —diafragma, estómago o donde sea— su propio arsenal de percusión) y las ya acostumbradas, aunque no por eso menos impresionantes, dotes vocales de las de Sexto Sentido, que hacen ver el arte de interpretar una canción como algo muy sencillo.

Resaltar del concierto el aparte con Eduardo Sosa y con Raúl Torres. ¡Sencillamente sublime!

La noche de ese viernes marcó mi reencuentro con el autor de temas ya emblemáticos en la cancionística cubana como Se fue y Candil de nieve. Raúl Torres se presentó con un formato acústico (guitarra, cajón y algunas misceláneas) en el escenario del Iris Jazz Club. Se hizo acompañar también de Adrián Berazaín quien no dudó en regalar dos de sus temas.

Una vez más Raúl no me decepcionó; si bien los arreglos de voces para este formato, realizados a algunas de las canciones de su repertorio, no fueron de mi total agrado. ¡Pero qué se yo de música!

Con toda la informalidad que brindaba la noche y el espacio, interpretó varios de sus temas más recientes, mientras reservaba algunos otros para el concierto que daría el domingo. No pudo, sin embargo, negarse a la petición del público de cantar sus imprescindibles.

El sábado guardaba uno de los más esperados regalos de este festival (aún no estoy claro si formaba o no parte del mismo, o fue simple coincidencia): la presentación de la soprano norteamericana Bárbara Hendricks.

Una Sala Dolores abarrotada acogió a la Hendricks quien ofreció un variado programa en compañía de la Orquesta Sinfónica de Oriente, integrantes de algunos de los coros de la ciudad (Orfeón Santiago, Madrigalista y tal vez otro) y dos músicos suecos (ruego me disculpen no recordar los nombres): un saxofonista y un guitarrista.

De lo lírico al jazz, hasta el cierre con Pata Pata de Miriam Makeba, Hendricks dio muestras sobradas de su talento y profesionalidad.

Si algo habría que señalar al concierto es la actuación del coro que, a ratos, lució tímido, desconcertado, tenso; y solo muy tarde ya en el cierre del concierto, pareció soltar amarras.

El complemento de la noche del sábado fue, una vez más, el Iris Jazz Club, esta vez con la actuación de Adriana Aseff y su grupo Boomerang, a quienes hacía mucho ya que no escuchaba. En esta ocasión, de regreso a un escenario que habían hecho habitual hace unos años, mostraron parte del trabajo que estará recogido en un disco. Finalmente invitaron a Luis Barbería y las chicas de Sexto Sentido, el promocionado “plato fuerte” de la noche.

Mucho más tuvo todavía el Festival de la Trova, clausurado este domingo en el populoso parque Céspedes. Sobre su realización, éxito o no, poco puedo decir desde la periferia. Algo sí me queda claro (y lo repito), ojalá siga cada año, adueñándose de los espacios que por derecho propio le pertenecen.

¿Olvidados? | Según «Gabo», en Cubadebate

Entre las muchas cosas positivas que tiene el sitio digital Cubadebate, están los comentarios de sus lectores. Claro, algunos suelen ser soeces, lacónicos, prescindibles; pero siempre, SIEMPRE, se puede encontrar en otros el complemento perfecto a un artículo o, incluso, la respuesta inmediata, el esclarecimiento, el antagonismo puro.

Hoy me encontré con uno de esos comentarios que vale la pena leer, replicar. Fue en uno de los artículos dedicados al triunfo del equipo de Isla de la Juventud sobre el de Industriales, en la Serie Nacional de Béisbol. Allí, alguien con seudónimo Gabo, salió ligeramente del tema para hablar, con toda la razón del mundo, de un tema que puede abordarse (y se ha tratado en ese mismo sitio por otros foristas) de muchas aristas diferentes. Gabo lo dijo todo y, a mi parecer, lo dijo bien. Transcribo, pues, sus palabras, y ojalá pueda incluirle el nombre completo de su autor.

¿Olvidados?

Quién haya visitado Santiago de Cuba y lo haya recorrido casi en su totalidad, debe haber conocido una de sus calles más peculiares llena de historia y herencia cultural. La avenida Trocha o simplemente la calle Trocha, constituye un icono de la idiosincrasia del santiaguero. Famosa por sus carnavales, es también reconocida por poseer una de las áreas bailables más populares del país, el Termómetro de la Salsa, justo en la intersección con la Carretera del Morro. En ese mismo emplazamiento nuestros equipos de Beisbol han celebrado sus triunfos en series Nacionales, Selectivas y cuantas ligas se han diseñado (es la única provincia cuyos equipos o peloteros ostentan el primer lugar en todos los tipos de ligas inventadas en nuestro país: Serie nacional, Selectiva, Súper-selectiva, Copa Revolución, Súper-liga). Cuando esto ha sucedidola trocha se ha cerrado y ha salido el cocoyé.

Justo antes de llegar a esa intersección, el transeúnte que viene bajando Trocha, puede ver a mano derecha una emblemática cafetería, aunque no precisamente por el deleite de sus alimentos expendidos. La Pelota, es el nombre de esta popular cafetería, la cual fue remozada hace unos años y tiene la estructura de un diamante de beisbol y el techo asemeja a la grada de un estadio de pelota. La ambientación de ese pintoresco sitio se compone de imágenes en acción en un terreno de beisbol, de varios de nuestros más famosos y queridos peloteros. Más recientemente se han colocado unas gigantografías (afiches o imágenes de tamaño muy grande) de los peloteros que ciertamente se han destacado en nuestra provincia. Ahí podemos ver al gran Vinent, Alemán, a Kindelán, Bell, Vera..pero no están ni Pacheco ni Pierre????

Para el que conoce de beisbol (y no me considero como tal, aunque si me reconozco fanático y llevo muy bien las estadísticas), lo primero que salta es una crucial pregunta¿por qué?..estamos hablando de unos de los 3 mejores peloteros de todos los tiempos (Pacheco) en Cuba, capitán de capitanes, talento exquisito hacia el arte de las bolas y los strikes, olfato ofensivo y defensa impenetrable, poseyó y posee aún varios records en Series Nacionales..persona ecuánime y de valores humanos¿cuál ha sido su delito?, ¿Qué faltas le atribuyen?. Lo mismo sucede con Pierre, no describiré sus méritosson conocidos igualmente.

Cualquier explicación que sea vertida es sencillamente absurda, no hay forma de justificar tal omisión, es inadmisible. Seguimos cometiendo errores colosales, llenos de argumentos poco sólidos y expuestos por personas incapaces. Usted no puede borrar la historia, esa ya se escribió, se vivió; el legado dejado en nuestras justas beisboleras por esos peloteros está, están sus números, sus estadísticas, sus videos, sus jugadas.sus éxitos, pero lo más importante es que viven en cada uno de nosotros, el tratar o intentar de que uno olvide provoca precisamente el efecto contrario. ¿Sabe usted cuantas personas se hacen la misma pregunta a diario, al pasar por ahí? Usted no puede simplemente desconectar como lo hace con un equipo eléctrico,simplemente no puede..no puede cambiar la historia.

Cavilaciones en tiempo de trova

Llega a la mitad el Festival de la Trova Pepe Sánchez y aún no he podido escuchar unos acordes de guitarra, más que los de la inauguración del evento teórico celebrada el pasado 22 de abril, en la sede de los artesanos de Santiago de Cuba.

Se me escurren los días entre los dedos, las obligaciones, el cansancio y la falta del Programa Oficial; y pienso en aquellos otros festivales en los que disfruté la bohemia.

Anoche hice un amago de esos tiempos. Fui hasta el patio de la Biblioteca Elvira Cape, sede de las descargas auspiciadas por la Asociación Hermanos Saíz; pero solo alcancé las pruebas de audio: a las once de la noche aún no había comenzado.

Entonces envidié a los trovadores, demás participantes del evento, y público que carga los estigmas del trasnochador, por la fidelidad para los que allí se presentarían, supongo, hasta bien entrada la madrugada.

(Entonces sentí pena por la anciana que, asomada al destartalado balcón que da hacia el patio de la biblioteca, se preguntaba, quizás, hasta qué hora los bafles marcarían el ritmo de su insomnio)

Ahora ando a la caza de los conciertos de la Sala Dolores para este fin de semana: los de Sexto Sentido, la mesosoprano Bárbara Hendricks y Raúl Torres (anunciados para viernes, sábado y domingo respectivamente); pero el incremento (al doble) del precio de entrada me impulsa a la selección. Aún no decido.

Dos días más andarán los trovadores por las calles, plazas e instituciones de Santiago de Cuba. Todavía no sé cuánto de esta edición podré disfrutar. Pero otros ya lo han hecho, lo hacen, lo seguirán haciendo. Es válido. El Pepe Sánchez es de Santiago de Cuba. Que así sea por muchos años.

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