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Cines santiagueros (I)

cine Cuba en reparacionesPor Juan Antonio Tejera

¡Cómo cambian los tiempos! Hasta fecha relativamente reciente usted podía parar a una persona en medio de la calle y preguntarle acerca de la película de estreno de esa semana proyectada en el Cuba, en el Oriente o el Aguilera. La respuesta en un noventa por ciento de los caso era certera. Esa persona había asistido al cine. ¿Los tiempos? ¿Los cambios? ¿Cómo? Ahora si usted pregunta por “los cines”, es posible que reciba una sonrisa por respuesta. Claro se trata de revertir esta situación y poner a funcionar algunos más ya que en estos momentos, sólo hay uno: El Rialto. Entonces, se ha perdido la costumbre santiaguera de asistir a los cines elegantes o a los de barrios. Ir al cine era una función social de lo más divertida. Si se trataba de los de lujos, era cuestión de ponerse todos los trapos. A los de barrio, Capitolio, Maceo, Estrada Palma. Encanto, Maxim, en los cuales un poco más tarde se proyectaban las mismas películas, se podía ir mucho más informalmente vestido: ¡Hasta en cutaras asistían algunos y algunas, cosa que no era siempre bien recibida como sucede ahora y con un cartucho con golosinas para comer mientras disfrutaban las películas! ¡Cañandongas llevaron alguna vez al cine! Y era además, rincón de los enamorados, de los novios furtivos, del primer beso de amor o del primer cigarro. Y los comentarios en voz alta sobre lo que sucedía en el desarrollo de la “película”, que en los tiempos a los que me refiero no se había inventado la palabra “filme”. Y el esperar que se detuviese la proyección para que se oyera una estentórea voz con un: ¡Cojo, suelta la botella! Pero el cine, con sus encantos, volverá a esta ciudad de maravillas.

 

Nota: La foto que encabeza este entrada muestra las labores de reparación del Cine Cuba, en la céntrica calle Enramadas.

A pesar de la lluvia…Café Concert

Alrededor de las cinco y media de la tarde llegué al antiguo Ayuntamiento de la ciudad; bajo una lluvia impertinente que a ratos adquiría matices torrenciales. Por segunda vez, desde que asisto a la cita de cada último viernes de mes conla Peña CaféConcert“Virtud y Conciencia”, del guitarrista concertista Aquiles Jorge, las inclemencias meteorológicas atentan contra la realización de la misma en su escenario natural: el patio interior de la hermosa edificación santiaguera, hoy Gobierno Popular Municipal.

Pero, quien conoce a este inmenso pequeño hombre, sabe que siempre logra lo que se propone, de ahí que bastó preguntar por la nueva locación de la Peña para que nos indicaran subir a la segunda planta del edificio. Desde ese mismo momento sentí que esta nueva edición de la también llamada Peña Mambisa, iba a resultar especial.

El nuevo escenario escogido para escapar de los humores grises de la tarde resultó, en definitiva, el mejor posible: un amplio y extraordinariamente bello salón, presidido por la bandera y el escudo nacional. Quizás el Café Concert ha encontrado un lugar que resalta, como ningún otro, su verdadera naturaleza, su intencionalidad de rescatar los valores patrióticos del santiaguero. ¡Suerte de lluvia que nos regaló esta oportunidad! ¡Lástima que sólo sea coyuntural!

Café Concert 27 de abril

Vista del Salón que sirvió de sede temporal al Café Concert

Así, en el ambiente histórico de ese salón, con un necesario retraso en espera de los fieles que burlaron las travesuras de la lluvia y con las notas de la pieza musical Himnos, del anfitrión de la Peña; comenzó el Café Concert del 27 de abril de 2012, dedicado en esta ocasión, al Aniversario 50 de la Fundación del Instituto Cubano del Arte yla Industria Cinematográfica (ICAIC).

En este sentido, momentos especiales fueron los dedicados a reseñar parte de la historia de la televisión y el cine en Santiago de Cuba, a través de la experiencia de hombres como Isauro Salas, destacado diseñador de esta ciudad, y de lo técnicos “Murgado” e Ismael (como todos los conocen). El primero de ellos dio a conocer cómo se trabajaban los dibujos animados en los inicios de la televisión en esta ciudad, con una cámara Cine-Kodak de fabricación canadiense (de 1938), muy similar a una de las que, gracias al Museo de la Imagen, pudo se apreciada por los presentes.

Cámara Cine Kodac 1938

Cámara Cine Kodac 1938

Por su parte, Murgado e Ismael, con más de cuarenta años de trabajo en el ICAIC (motivo por el cual fueron reconocidos durante la Peña por la Dirección Provincialde Cine), narraron las peripecias vividas para mantener en activo proyectores de 16 mmcon los cuales se llevó el cine hasta los más intrincado rincones de la serranía santiaguera. Uno de estos proyectores al cual, “cariñosamente”, apodan Frankenstein, fue el mejor testigo de la labor de estos hombres, al demostrar, ya al final de la Peña, su buen estado de conservación con la proyección de un fragmento de 15 minutos del Noticiero ICAIC Latioamericano del 2 de diciembre de 1976, de la autoría del destacado documentalista y cineasta Santiago Álvarez.

En esta ocasión, sin embargo, se extrañó la presencia del narrador oral santiaguero José Antonio Tejera, quien de seguro cuenta en su arsenal de crónicas, alguna relacionada con el séptimo arte, o el desarrollo de la televisión en esta ciudad.

En su lugar, el espacio dedicado al rescate de historias y tradiciones santiagueras fue ocupado magistralmente por Miguel Ronald Moncada López (Miguelito Moncada), “un verdadero santiaguero”, como le denomina Aquiles, quien hizo un recorrido por la historiografía de los cementerios de esta ciudad, apoyado por la proyección de imágenes de gran valor histórico.

Asimismo, de historia se conversó con Amauri Hechavarría, miembro de la Junta Nacionalde la Sociedad Cultural José Martí, invitado a nuestra ciudad por su homóloga provincial; quien comentó de la necesidad de rescatarla Ruta Martiana, desde su llegada a Playitas de Cajobabo, el 11 de abril de 1895, hasta el descanso eterno de sus restos en el Mausoleo del Cementerio Santa Ifigenia, en 1951.

En el orden musical, la tarde deparó excelentes actuaciones. Primero disfrutamos nuevamente de la joven cantante Giselle Lage, quien tan buena impresión causara en su anterior presentación en esta Peña, y que en esta ocasión vino acompañada a la guitarra por el joven trovador santiaguero Fernando Guerrero (recientemente ganador del concurso provincial de guitarra popular, celebrado en el marco del evento Cubadisco 2012) e interpretó los temas La gloria eres tú, de José Antonio Méndez, y Cómo fue, de Ernesto Duarte.

Giselle Lage  y Fernando Guerrero

Giselle Lage y el ganador del concurso provincial de guitarra popular (Cubadisco 2012), Fernando Guerrero

A continuación actuó el quinteto vocal Adalias quienes interpretaron En nosotros, de la autoría de Tania Castellanos, y una hermosa versión de Alfonsina y el mar, con texto de Felix Luna; acompañadas en esta ocasión por el laúd de la también muy joven Milagros (Milagrito) Albear.

No sé en qué instante la lluvia cesó, acaso rendida ante la perseverancia de los que se empeñan en hacer. O quizás porque todo cuanto aconteció en ese singular escenario de la segunda planta del Ayuntamiento de la ciudad, captó por completo nuestra atención y borró, momentáneamente, el resto de la ciudad.

Mis felicitaciones para Aquiles Jorge y sus invitados que lograron imponerse a las adversidades y nos regalaron una hermosa e inolvidable tarde.

Y sin embargo…desde mi butaca en el cine.

Fotograma de la película cubana Y sin embargo

Entonces, ¿se mueve o no se mueve? Una pregunta que irremediablemente nos conecta con las teorías de Galileo, y retoman la famosa frase que se le acredita al astrónomo y filósofo italiano: «Eppur si muove» (y sin embargo se mueve).

También es la pregunta que Peco y Pando hacen al pequeño Lapatún, para confirmar sus sospechas de que es la Tierra la que gira alrededor del Sol; pero también, para reafirmar su derecho a soñar. Lapatún no necesita responder, los espectadores saben la respuesta; lo importante ahora es el mensaje que, sin diálogos, llega a cada uno.

Hablo de las escenas del más reciente filme cubano que por estos días se estrena en las salas oscuras de todo el país: Y sin embargo. Un filme diferente a todos cuantos habitualmente se realizan en Cuba; que apuesta por la imaginación como hilo conductor y sale en defensa de la fantasía.

Es un bálsamo escapar un poco del crudo realismo que caracteriza (para bien, aclaro) a la filmografía nacional más reciente. Se apuesta ahora por un mundo místico, indefinido, rebosante de colores, donde lo fundamental no se dice con palabras (bastan unos pocos diálogos) sino con unas imágenes en ocasiones surrealistas; en otras, simplemente ingeniosas.

No es una comedia, sin embargo el público ríe (a veces creo que en exceso, restando solemnidad a mensajes que es necesario asumir con toda la seriedad del mundo). No es un musical, sin embargo los actores cantan y la música (letras de Silvio Rodríguez y música incidental de Juan Carlos Rivero) adquiere un hermoso protagonismo en cada escena.

Y sin embargo me sorprendió agradablemente: extrañamente linda, fue la definición que le destiné, ni bien el viento de la ciudad me arrancaba los últimos jirones de la oscuridad de la sala de cine.

Conmovedora por momentos; el monólogo de una de las protagonistas resume a la perfección la intencionalidad de la cinta: ¿cómo podemos vivir sin soñar? Y recuerdo inexorablemente los versos del cantor: yo vivo de preguntar/saber no puede ser lujo.

Sale, Y sin embargo, en defensa del niño y la imaginación; de la necesidad de no intentar hallarle una racionalidad a todo, y permitirnos, de vez en cuando, fantasear y aceptar otras realidades distintas a las nuestras.

Lapatún impregna, a todos quienes lo rodean, de su capacidad de soñar, de crear historias que, en un momento determinado, no logramos diferenciar entre ciertas y falsas (o fantasiosas, sería mejor). Obligado (como Galileo) a retractarse de sus historias, no necesita como el italiano mascullar una protesta formal: a esas alturas del filme, ya hay otras voces que hablan por él.

Nosotros, los espectadores, también hablamos por él.

Llega a Santiago el Festival del Nuevo Cine Latinoamericano

Comienza en la Habana el XXXII Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano y sus ecos llegan a esta ciudad. Desde hoy, y hasta el próximo día 12, se estarán exhibiendo un total de 12 filmes de diferentes nacionalidades en las salas Rialto y Cuba de la urbe santiaguera.

En esta ocasión se destacan nombres como Mi nombre no es Johnny, Si yo fuera tú y El narrador de historias, de Brasil; Motivos para no enamorarse, de Argentina,  Vidas paralelas, de Perú, entre otras.

Una vez más los cinéfilos santiagueros tendrán la posibilidad de compartir ese espíritu indescriptible que cada año se adueña de las salas de cine de la capital.

Para ver la noticia completa haga click en el siguiente vínculo:

Noticias de Prensa Latina – Películas de seis países trae Festival a Santiago de Cuba.

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