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Comienza Festival de la trova en Santiago de Cuba

En horas de la noche de hoy, el Parque Céspedes de esta ciudad será testigo de la apertura de una nueva edición del Festival de la Trova.

Ayer se hacían los últimos ajustes de sonido; más de una vez se dejó escuchar el spot promocional del evento. Si bien para los que seguimos el acontecer de este y otros eventos similares, todavía es un misterio, un suceder de rumores, el programa oficial del mismo.

Se decía de la inauguración (ya confirmada) con un concierto de Buena Fe en el recién remozado Anfiteatro “Mariana Grajales”; se decía del concierto (ya confirmado) de Polito Ibañez y sus invitados, en la Sala Dolores (seguramente otra vez pequeña), se decía de la actuación de Raúl Torres (lamentablemente aún no confirmada) también en la (insuficiente) Sala Dolores.

Hasta acá llegarán otros juglares y agrupaciones cultoras de este género. Destacan (más por preferencias personales, lo reconozco, que por su probada calidad) Eduardo Sosa, en su función de presidente del Festival y Pepe Ordáz, ya un habitual a estas fiestas.

Varios escenarios acogerán actuaciones durante los días del evento. Entre ellos el de la Asociación Hermanos Saíz, este año en su nueva sede de La Claqueta, en la Calle Santo Tomás, frente a la Catedral. Allí se deberán vivir descargas de trovadores del patio y sus invitados.

Entre otras personalidades, el Festival estará dedicado a la memoria de Eva Griñán, algo que se agradece infinitamente, por aquellos que pudimos tratar con la intérprete santiaguera.

Desde hoy las noches se vuelven tropelías por asistir a los conciertos, fundamentalmente los de la Sala Dolores, que se convierte en una máquina infernal de estrategias para lograr hacerse de una entrada y luego de un asiento. Pero son tropelías que lo valen.

Tony Ávila: trova para reír con la cabeza

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Si alguna vez alguien preguntara a qué se debe la popularidad alcanzada por el trovador matancero Tony Ávila, bastaría con invitarlo a uno de sus conciertos; uno, tal vez, como el ofrecido este miércoles, durante más de dos horas, en la Sala Dolores de esta ciudad; como parte de las jornadas del 51 Festival Internacional de la Trova “Pepe Sánchez”.

Dicharachero, jodedor, ocurrente, “científicamente negro”, Tony enseguida cautiva a su público, y los hace cómplices de su música inteligente, aún cuando algunos (muchos) no puedan mantenerse quietos en sus asientos, movidos por ritmos de una sonoridad cubana por todos lados.

Con una poética ya (me atrevería a decir) característica, Tony retrata a la sociedad cubana en sus más polémicas aristas y lo hace, sin pelos en la lengua, pero sí con una simpatía que no oculta en la sonrisa la reflexión.

La emigración, la racialidad, el día a día de los cubanos pasa por los textos del cardenense y llega contundente a un público que entre aplausos y risas, exclama una y otra vez afirmativo, y dice “así mismo es”, como si estuviera en cualquier debate político.

Y es que la canción de Tony tampoco oculta su marcado carácter político, o de “canción protesta”, por la que él mismo confirmo su afinidad; pero sin caer en retóricas o discursos fáciles, más bien añadiendo esa gracia propia de los cubanos y unos versos que se me antojan solo pueden salir de sus manos.

En diferentes momentos de la noche, acompañaron a Tony los trovadores Pepe Ordaz, Sonia Silvestre y Eduardo Sosa, en una especie de cofradía que añadió puntos extras a un, de por sí, ya admirable concierto; que brinda ribetes excepcionales a una nueva edición de los Festivales de la Trova en Santiago de Cuba, y habla muy bien de las gestiones de Eduardo Sosa, como presidente del Festival.

Todavía queda mucha cuerda por sonar y pareciera que las noches no alcanzan, para tanta música. Hasta ahora, el “Pepe Sánchez” late con fuerza.

Parque sin trova, pero la música sigue

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Finalmente el Parque Céspedes mantuvo sus equipos de audio bajo las lonas. La programada inauguración de la edición 51 del Festival Internacional de la Trova “Pepe Sánchez”, se trasladó hacia la Sala de Concierto Dolores, a unos metros del céntrico escenario, que pierde así una oportunidad de convertirse en plaza ideal para un evento de este tipo.

Pero más allá de estos desajustes en el Programa (al menos en el que llegó a mis manos) y que parecen hacerse tan habituales en cuantos eventos culturales suelen prepararse en esta ciudad, la Gala Inaugural del Festival logró generar las expectativas suficientes como para seguir cada una de las presentaciones que por estos días se generen en Santiago de Cuba.

Sin grandes pretensiones, la Gala mantuvo un buen equilibrio entre la trova más tradicional, el bolero, el son y la nueva trova; además de reservar momentos exquisitos como el reencuentro del público santiaguero con Sonia Silvestre, o la impresionante voz de una joven japonesa que apuesta, junto a su guitarrista acompañante, por la música trovadoresca.

Asimismo, destacar las actuaciones de Eduardo Sosa, Tony Ávila (que mantiene sus niveles de popularidad) y el incombustible Pepe Ordáz.

También se presentaron en el hermoso escenario de la Sala Dolores el septeto Moneda Nacional, el Dúo Cohíba, el Dúo Voces Latinas acompañada a la guitarra por Fernando Guerrero, Xiomara Silva (a quien se homenajeó por sus 45 años de vida artística), Rubén Lester, y la actuación especial de Eduardo “Tiburón” Morales.

Para hoy se anuncian numerosas actividades en varios escenarios. En la noche, el público de esta ciudad de seguro desbordará las limitadas capacidades de la Sala Dolores para asistir al concierto de Tony Ávila y su grupo.

Más tarde, en el patio de la Biblioteca Provincial, se mantendrán las acostumbradas descargas de “Trova sin traba”, con la trovadora santiaguera Adriana Asseff como anfitriona.

Santiago trovadoresco, noches de bohemia…¡qué más se puede pedir!

Regresa Pepe Sánchez a las calles de Santiago de Cuba

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Otra vez bajo el título de Festival Internacional (gracias, según ya dicen los rumores, a la contribución de Elíades Ochoa), se celebrará uno de los eventos culturales más hermosos de los que ha caracterizado a la ciudad de Santiago de Cuba durante años: el Festival de la Trova “Pepe Sánchez”.

Del 19 al 24 de marzo, las cuerdas de decenas de guitarras
protagonizarán numerosos escenarios de esta ciudad; desde la tradicional Casa de la Trova, hasta el patio de la Biblioteca Provincial “Elvira Cape”, donde cada noche se “descargará” con la trovadora Adriana Asseff y sus invitados.

Y si de invitados se trata, esta nueva edición del Festival se antoja de lujo: Eduardo Sosa, Pepe Ordáz, el propio Eliades Ochoa, el villaclareño Roly Berríos y Tony Ávila, son algunas de las figuras que desfilarán por los múltiples escenarios dispuestos para homenajear el 130 aniversario de la composición del bolero “Tristeza”, de la autoría de Pepe Sánchez.

Esta noche, el Parque Céspedes acogerá la inauguración del Festival de la Trova, con la celebración de un concierto múltiple, en el que coincidirán gran parte de los participantes.

Una idea que, más allá de algún que otro detalle técnico, fue muy bien acogida por el público el año anterior.

Desde el próximo miércoles salas de concierto, calles, callejones, parques e instituciones culturales cantarán al compás de los acordes de una guitarra.

Mención especial para la Trova sin Traba en la Biblioteca “Elvira Cape”, oportunidad para la improvisación, la camaradería y la descarga; y también para los conciertos programados en la Sala “Dolores”, que prometen desbordar sus a veces insuficientes
capacidades.

Fiesta de altos quilates para los amantes de la canción trovadoresca. Desde ya, las noches se vuelven bohemias.

Yo, por si acaso, ya guardo mis dosis de insomnios.

Más información:
http://occ-santiagodecuba.blogspot.com/2013/03/santiago-de-cuba-nuevamente-la-capital_14.html

Aplausos para Eduardo Sosa en la Sala Dolores

Siempre tuve la sensación de que mucho había demorado en disfrutar de un concierto de Eduardo Sosa. Pero, de alguna forma, sabía que lo haría. Y ese momento llegó ayer 5 de febrero, quizás en el mejor escenario posible: la Sala Dolores, de esta ciudad de Santiago de Cuba.

Con una personalidad cautivadora, donde tal vez ojos más suspicaces (o no) descubren a ese guajiro de Tumba 7 —ese extraño lugar que por los azares de la geografía lo ubicó, afortunadamente, bajo el gentilicio de santiaguero—, Eduardo Sosa es también, a mi entender, la voz más impresionante del panorama trovadoresco (por no decir musical) cubano.

Pero ese estremecimiento que asalta nada más que escuchar la potencia de su canto, se complementa con unas letras inteligentes, de alto vuelo poético, aún desde los ritmos más soneros y campesinos.

Como el viaje que seguramente lo llevó desde las montañas santiagueras hasta Miramar y el Vedado, Sosa guió la noche de concierto desde esas canciones picarescas del campo, donde recoge en no pocos casos su propia biografía, hasta las que abordan un Cuba más contemporánea y global, sin abandonar el guiño de humor que caracteriza a los cubanos. No faltó tampoco el homenaje a la trova tradicional, al bolero, a Silvio, a Sara González y a José Nicolás; en cada caso con acertados comentarios que contribuyeron a un mayor acercamiento al público.

Acertó también en invitar a William Vivanco, otro de los buenos santiagueros (esso que viven en La Habana, según el escritor Heras León), que dobló voces con Eduardo y a su vez, regaló algunas de sus más populares canciones, con las que logró parar al público de sus asientos.

Sosa cantó entre cerrados aplausos que reconocían su camaleónica capacidad vocal; entre silencios estremecidos por una letra, y algún que otro nudo en la garganta.

Un concierto de lujo, sin dudas, de los que siguen en boca de todos aunque pasen horas del fin. Una oportunidad que tal vez pueda repetirse, más pronto de lo esperado, en los días que deparará la Jornada de los Trovadores, el próximo mes de marzo.

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