Santiago en mí

Archivo para la etiqueta “Industriales”

Regresa el clásico al Moncada

El movimiento alerta de lo que vendrá: las llamadas “noches santiagueras” se trasladan a las inmediaciones del estadio “Guillermón Moncada”. Tanto no hubiera hecho falta para crear un ambiente que el propio enfrentamiento entre Santiago e Industriales debe lograr. Pero todo es válido. Nuestro beisbol transita por momentos definitorios y cualquier apoyo es poco, aún cuando venga de la gastronomía, de la cultura o de la ciencia (si así fuera).

Lo importante es el ambiente, regresar al estadio abarrotado, al ambiente que se eleva por sobre las gradas y asalta los barrios aledaños, crónica de un partido posible de seguir por las exclamaciones y los gritos de cada centímetro cuadrado de gradería.

Los ingredientes para este regreso parecen estar garantizados, más allá de ausencias por un bando u otro, más allá de las evidentes debilidades en cada conjunto.

La historia pesa un mundo, y hoy parece que más; cuando cada conjunto (rojos y azules, avispas y leones) vienen por cambiarla.

Santiago aspira a regresar a los play off, luego de la hecatombe de la serie anterior; para ello cuenta con varios regresos de peso como el de Héctor Olivera y, el ahora director técnico, Luis Danilo Larduet, entre otros.

Por su parte, como para no perder la costumbre, Industriales viene precedido de no pocas polémicas por la conformación de su nómina, donde aparecen ahora tres gallos que intentarán poner espuelas a las garras del león; mientras algunos cachorros, por uno u otro motivo, han quedado fuera. (Será, al menos, interesante, ver la reacción del público santiaguero —y de otras provincias del país— ante el uniforme azul que ahora defenderá el más polémico de los peloteros cubanos en los últimos tiempos: Yulieski Gourriel)

La cita está pactada para este domingo, en un remozado estadio “Guillermón Moncada”. Hasta ahora, he escuchado diversas opiniones sobre lo que depara esta Serie para el conjunto santiaguero. Yo me quedo entre los optimistas: confío en la clasificación de Santiago a la otra etapa.

Por ahora, queda mucho por recorrer en una Serie que trae muchas novedades, tantas, que solo espero no se roben el protagonismo que debe pertenecer al terreno.

Así que, ¡play ball!

Santiago de Cuba ya tiene equipo

Más de lo mismo. Lo esperado. Se dio a conocer la nómina de Santiago de Cuba para la Serie 53 de béisbol y no hay grandes sorpresas, encontrándonos con un equipo con grandes lagunas en el pitcheo y una caja de sorpresas en la ofensiva.

El regreso de Olivera y Navas a la alineación titular, la permanencia de Poll y Reutilio, contra vientos y almanaques, solo generan una ligera expectativa. Habrá que ver si la edad de unos y la recuperación de otros, les permiten asumir el reto que implica ser los más consagrados del equipo.

Por lo demás, Bell como motor ofensivo de un conjunto que aspira a regresar a los play off, cosa que, aunque me tilden algunos de optimista, creo posible.

La mayor confianza radica en la dirección del equipo. La presencia de Luis Danilo Larduet, probado ya en estas lides, trae algo de calma, el saber que hay un cerebro beisbolero en el mando.

Ahora solo queda esperar. El próximo 3 de noviembre comenzará la fiesta nada más y nada menos que contra el eterno Industriales. Habrá mucha tela por donde cortar.

Les dejo con la nómina, según lo informó el periodista Onel Caparrós Torres.

Por : Onel Caparrós Torres.

En reunión celebrada en horas de la tarde de hoy fue dado a conocer el equipo que representará a Santiago de Cuba en la venidera Serie Nacional de Beisbol, y que tendrá la aspiración de ubicarse entre los ocho primeros y pasar a la segunda fase del certamen.

Los receptores escogidos fueron Alexis Durruthy, Andrés Reyna y el debutante Isandro Goonzález, mientras que en el cuadro estarán Pedro Poll, Luis Miguel Nava, el novato Joel Yanki, Héctor Olivera, el muy recuperado José David Silveira, Adriel Labrada, Maikel Castellanos, Daniel Aguilera, Luis Yander La O, Yosvani Hurtado y Aníbal Sierra.

Los jardines del equipo Santiago de Cuba serán defendidos por Alexei Bell, Reutilio Hurtado, Edilse Silva, Gelkis Jiménez y el debitante Sergio Bartelemy.

El cuerpo de lanzadores lo integran Dany Betancourt, Alaín Delá, Ulfrido García(z), Eddyalbert Valentín(Z), Osmeni Romero, Orlando Barroso, Ángel Luis Márquez, Alejandro Vicet, Yaumier Sánchez, Mario Ibáñez, Jorge Luis Bravo, Pedro Agüero, y el zurdo novato Jorge Ricardo Díaz.

La dirección del equipo estará a cargo del muy capacitado Luis Danilo Larduet, quien tendrá como auxiliares a Ernesto Gaínza y Heriberto Rosales, y como entrenadores de pitcheo a Elizardo Guillart e Ismael “Pupi” Duharte.

También forman parte del equipo el preparador físico Rubert Infante, el fisioterapeuta Yuri Aldana, el médico Carlos Cordovés, el sicólogo Yunior Enamorado, el cargabates Pedro Pablo Pileta en su retorno después de un accidente el pasado año, y Gerardo Castañeda, quien cumplirá las funciones de Delegado.

En estos momentos, un representativo santiaguero se encuentra en Sancti Spíritus en un tope de preparación, y desde el día 17 ese mismo grupo de jugadores, entre los que se encuentran todos los intgrantes del equipo dado a conocer, participarán en la Copa “Antillana de Acero”.

Tomado de Cubadebate

Algunas dudas…en los finales de la Serie Nacional de Béisbol

Hoy quisiera escribir sobre cualquier otro tema, quizás estrenar algún que otro relato breve; pero mi entorno me obliga a retomar el béisbol, cuando Cuba pueda estrenar esta misma noche un nuevo campeón; o el culebrón de más de cien juegos, con visos de Animal Planet (por aquello de que se enfrentan “leones” y “tigres”[1]), se extienda durante unos cuantos días más.

Comoquiera que en unas horas (según mi pronóstico) o días (según el deseo de la fanaticada azul) se cerrará el capítulo número 51 de nuestras Series Nacionales (SN 51), y sin importar realmente quien gane el campeonato; quiero hacer mi propio análisis de esta edición de los clásicos cubanos de béisbol.

Seguramente, visto el regreso de las multitudes a los estadios del país; el agradable protagonismo de equipos otrora sotaneros ó el retorno a los play off de un histórico como Industriales; muchos periodistas y comentaristas de medios de prensa oficiales catalogarán de exitosa la reciente Serie Nacional e intentarán cubrir bajo la lona del “éxito” y con muchos epítetos, las lagunas que durante los últimos años ha venido mostrando la pelota nacional.

Sin embargo, a ese (probable) optimismo quisiera contrarrestar algunas dudas, ante las cuales no me conformaré con preguntar, sino que brindaré mi opinión que, a todas luces, no pretende ser la definitiva:

1. ¿Es realmente un éxito el polémico formato de 17 equipos?

No lo creo. El que asegure que la competitividad observada en esta Serie es resultado de la variación en el formato o es ciego o comenzó a ver las series este año.

La rivalidad mostrada en esta edición, protagonizada fundamentalmente (y una vez más) por la candente zona oriental, es consecuencia directa de la propia evolución de los equipos involucrados: unos en franco ascenso consagratorio hacia la élite de la pelota cubana (Ciego de Ávila, Cienfuegos); otros fruto de una filosofía de juego que, más allá de detractores, sigue dando resultado (el Matanzas de Víctor Mesa); no pocos en actuaciones por debajo de sus expectativas, aunque por causas varias (Pinar del Río, Villa Clara, Santi Spíritus y Santiago de Cuba) y un grupo con guarismos según sus acostumbradas mediocridades (Metropolitanos, Camagüey, Holguín y La Isla, a los que se suman ahora, por obra y gracia de esta estructura, Mayabeque y Artemisa).

Estoy plenamente convencido de que con menos equipos involucrados en la serie, la rivalidad iba a ser igual o superior. Esto también lo creen todos aquellos aficionados que al darse a conocer la decisión de la criticada Comisión Nacional de Béisbol, abogaron por una reducción en la plantilla del campeonato.

2. ¿La presencia en la postemporada de equipos como Granma es un buen síntoma de nuestro béisbol?

Tampoco lo creo. La potente artillería que caracteriza a la alineación granmense no es una condición suficiente para garantizarle un panteón entre los mejores equipos; por el contrario, es uno de los conjuntos que más errores técnicos evidencia en su juego y eso, citando a Michel Contreras, “no puede suceder en un play off. Qué va”.

Pienso que, más allá de sus méritos propios, Granma llegó a donde lo hizo por las carencias de un Villa Clara (¿le habrá hecho falta un Víctor Mesa?) y de Santiago de Cuba, verdadero centro hospitalario al final de temporada.

Pero no solo es Granma (quizás el ejemplo más obvio); todavía se comenten muchos errores del abecé del béisbol por parte de equipos clasificados a los play off, lo que no es más que otro reflejo de las carencias de nuestra pelota.

3. De Regla IBAF y otros demonios…

…estuvo llena la SN 51. No entiendo todavía la necesidad de aplicar esta polémica regla en nuestro clásico nacional. Si me responden que es para la preparación con vistas a los campeonatos de la IBAF; bien, pues que la apliquen en los juegos de preparación de nuestra pre-selección nacional; pero no en los partidos de nuestra serie. Si, en cambio, me explican que es para ahorrar electricidad en los estadios…¡pues lo entiendo menos! Entre los juegos diurnos y la regla IBAFvan a acabar con la esencia de la béisbol.

Por otra parte, qué decir del famoso juego válido después de la quinta entrada. Poco importa si un equipo gana por diez que por una carrera, o que se decida a clasificación de un seleccionado, el fantasma de la derrota por lluvia u oscuridad está siempre latente, incluso en los play off, donde, si bien no se aplicó, los comentaristas no se cansaban de evocarla, como si lo que se estuviera decidiendo fuera un partido de barrio. Además, si de demoras se trata, hay que ver cuánto puede “estirar” un lanzador un juego en busca de la “famosa” decisión.

En cuanto a los 17 equipos…bueno, ya de eso hablé…¡otra barbaridad! que no solo atenta contra el necesario incremento de calidad en nuestro béisbol, implica estadísticas falseadas y gastos de recursos (recordar que jugamos de día para ahorrar combustible [sic]); sino que va contra lo que pide la gran mayoría (por no absolutizar, que no me gusta) de una afición conocedora de la pelota como pocas en el mundo.

Lo que sí parece haber cumplido su objetivo inicial es la elevación del montículo de los lanzadores hasta 15 pulgadas, en busca de equilibrar el balance entre bateo y pitcheo. Comparado con la Serie Nacional50 (AVE: 298 y PCL: 5,25) en esta edición se bateó para 283 y se lanzó para un ¡buenísimo! 3,40[2]. PERO (ya pensaron que no había un pero), ¿eso demuestra un salto de calidad en nuestro pitcheo?

Claro que no. ¿Qué sucederá cuando los lanzadores seleccionados para formar parte del “equipo grande” tengan que subirse a un montículo unas pulgadas más pequeño? Bueno, en verdad no me preocupan tanto los lanzadores que, a fin de cuentas, son los que mejor han lucido en los últimos eventos internacionales; sino los bateadores que, enla Serie Nacional se las dan todos de slugger y a la “hora de los mameyes”…pero me salgo del tema (o tal vez no).

Muchas otras preguntas podrían hacerse, que minen las bases del supuesto de que con esta Serie Nacional que recién concluye se ha evidenciado un salto de calidad en nuestra pelota.

Afortunadamente (ahora soy yo el optimista) ya se ha venido anunciando en las trasmisiones de la pelota, un encuentro científico para discutir sobre nuestras series de béisbol. Ojalá en el mismo también esté presente la opinión de los aficionados y que una vez celebrado no nos depare nuevas sorpresas para la edición 52 de nuestros clásicos, porque ya sabemos que a veces, el remedio es peor que a enfermedad.


[1] Denominación (a mi entender) arbitraria con que se conoce a los equipos Industriales y Ciego de Ávila, respectivamente

[2] Estadísticas tomadas del sitio oficial del béisbol cubano. http://www.beisbolcubano.cu

Orgullo santiaguero

Por: Ismael Francisco. Tomado de Cubadebate

Visitar la ciudad de Santiago de Cuba resulta siempre interesante para cualquier persona, ya sea cubana o no, pues esta ciudad, caliente por naturaleza, con sus costumbres únicas y sus amables moradores “atrapan” al más serio de los humanos.

Pero amigos míos, si esta visita coincide con una serie de Beisbol entre los locales y el equipo Industriales de la capital, las cosas toman una dimensión especial. Dondequiera que usted se presenta, allí estará la peña, el debate, en fin, la discusión. Que si los Azules son los payasos, que mejor juegan a la pelota o de que los periodistas los sobredimensionamos.

En la carpeta del hotel, en el bar, en las plazas en las escuelas, en calle Trocha hasta en la mismísima Catedral, rodeada de sobriedad, solo se escucha hablar de Pelota. Apenas pude participar de unas entradas en el majestuoso Guillermón Moncada, y desgraciadamente, fue para presenciar una fuerte disputa ante una jugada de interferencia, de la que resultó expulsado Lázaro Vargas, director de los capitalinos, enseguida un señor mayor, cerca de mi me dijo -claro, tenían que emparejar, en el partido anterior expulsaron al director santiaguero.

Cumplimentando una apretada agenda de trabajo que incluyo visitas a varios municipios santiagueros, apenas quedó tiempo para disfrutar de buen béisbol. Pero sí de muchas trifulcas entre campesinos cuentapropistas, barberos, dirigentes y cuanta persona tropecé en estos 4 días en el Oriente cubano, por supuesto todos tratando de sugerir estrategias para devorar al León capitalino.

Último partido de la Serie que favorecía 2-1 a los del Oriente, también era mi última noche en Santiago, terminé tarde, y un colega y gran amigo me invitó a visitar su casa, y bueno, hasta allá fuimos.

Al llegar a la casa, la primera perjudicada fue su pequeña hija, quien resultó enviada a ver los muñequitos al televisor del cuarto, y así comenzó una charla entre colegas, al son de una botella de exquisito ron santiaguero, mientras el juego estuvo empatado todo transcurría normal, ya en el 7 capitulo, Industriales comenzó a darle una “soberana” paliza a los santiagueros, y de pronto mi colega José Ángel, que aparentaba no atender al Juego, se puso de pié, apagó la tele, y nos dijo, negüe, tenemos que ahorrar…

Otra vez Santiago-Industriales

Otra vez el clásico entre Santiago e Industriales llenó estadio. Ya se extrañaba ver las gradas repletas del Gillermón justo cuando en el terreno se enfrentaban dos de los equipos de más tradición en nuestra pelota.

Lo cierto es que las pobres actuaciones de ambas novenas durante las campañas anteriores hicieron mella el ánimo de los fanáticos, quienes no acudieron a la cita programada durante los seis juegos de la temporada anterior.

Pero hoy, por suerte, el escenario es otro. Ambos conjuntos están metidos de a lleno en zona de clasificación (muchos especialistas los dan por seguro en la pos-temporada), mostrando un juego que, más allá de limitaciones propias de cada alineación, los mantiene con grandes aspiraciones de volver acaparar titulares en la prensa nacional.

En sus primeros enfrentamientos durante esta Serie Nacional 51, los del Este sacaron la mejor parte llevándose dos triunfos a casa y un juego que no se pudo celebrar a causa de la lluvia. La suerte entonces quiso regalarles a los de esta tierra la posibilidad de ver en cuatro ocasiones el “gran duelo” de la pelota cubana.

Anoche se celebró el primero de estos juegos y una vez más los indómitos se agenciaron el triunfo. Así, aseguran al menos un empate en la subserie particular entre ambas escuadras, cambiando la historia de la serie anterior cuando los de la capital cubana ganaron cinco de los seis encuentros.

El mérito principal la tercera victoria indómita (cinco carreras por tres) la tuvo en esta ocasión el lanzador Danny Betancourt quien se ha mostrado en una excelente forma en la presente temporada y promete, en unión de Yaumier Sánchez y Dennis Alá, formar una tercia de abridores capaces de llevar a los de la Ciudad Héroe de vuelta a planos estelares.

Muchos confiamos en el regreso de una súper final entre santiagueros y capitalinos; esa que se vive con la misma intensidad en todas partes, pero sobre todo en los terrenos propios. Creo que en medio de las polémicas que han envuelto a nuestro deporte nacional en los últimos años, este sería un buen bálsamo.

Todavía resta un poco a esta atípica Serie Nacional, a la cual, críticas más o críticas menos, no se le puede negar que ha aportado espectáculo.

Mientras tanto, el público santiaguero seguirá disfrutando del “regreso” del súper-clásico; excelente regalo para el estadio Guillermón Moncada que el próximo 24 de febrero celebrará sus 50 años y que hoy, de seguro, volverá a mostrar sus gradas rebosantes de público.

_____

Navegador de artículos