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A pesar de la lluvia…Café Concert

Alrededor de las cinco y media de la tarde llegué al antiguo Ayuntamiento de la ciudad; bajo una lluvia impertinente que a ratos adquiría matices torrenciales. Por segunda vez, desde que asisto a la cita de cada último viernes de mes conla Peña CaféConcert“Virtud y Conciencia”, del guitarrista concertista Aquiles Jorge, las inclemencias meteorológicas atentan contra la realización de la misma en su escenario natural: el patio interior de la hermosa edificación santiaguera, hoy Gobierno Popular Municipal.

Pero, quien conoce a este inmenso pequeño hombre, sabe que siempre logra lo que se propone, de ahí que bastó preguntar por la nueva locación de la Peña para que nos indicaran subir a la segunda planta del edificio. Desde ese mismo momento sentí que esta nueva edición de la también llamada Peña Mambisa, iba a resultar especial.

El nuevo escenario escogido para escapar de los humores grises de la tarde resultó, en definitiva, el mejor posible: un amplio y extraordinariamente bello salón, presidido por la bandera y el escudo nacional. Quizás el Café Concert ha encontrado un lugar que resalta, como ningún otro, su verdadera naturaleza, su intencionalidad de rescatar los valores patrióticos del santiaguero. ¡Suerte de lluvia que nos regaló esta oportunidad! ¡Lástima que sólo sea coyuntural!

Café Concert 27 de abril

Vista del Salón que sirvió de sede temporal al Café Concert

Así, en el ambiente histórico de ese salón, con un necesario retraso en espera de los fieles que burlaron las travesuras de la lluvia y con las notas de la pieza musical Himnos, del anfitrión de la Peña; comenzó el Café Concert del 27 de abril de 2012, dedicado en esta ocasión, al Aniversario 50 de la Fundación del Instituto Cubano del Arte yla Industria Cinematográfica (ICAIC).

En este sentido, momentos especiales fueron los dedicados a reseñar parte de la historia de la televisión y el cine en Santiago de Cuba, a través de la experiencia de hombres como Isauro Salas, destacado diseñador de esta ciudad, y de lo técnicos “Murgado” e Ismael (como todos los conocen). El primero de ellos dio a conocer cómo se trabajaban los dibujos animados en los inicios de la televisión en esta ciudad, con una cámara Cine-Kodak de fabricación canadiense (de 1938), muy similar a una de las que, gracias al Museo de la Imagen, pudo se apreciada por los presentes.

Cámara Cine Kodac 1938

Cámara Cine Kodac 1938

Por su parte, Murgado e Ismael, con más de cuarenta años de trabajo en el ICAIC (motivo por el cual fueron reconocidos durante la Peña por la Dirección Provincialde Cine), narraron las peripecias vividas para mantener en activo proyectores de 16 mmcon los cuales se llevó el cine hasta los más intrincado rincones de la serranía santiaguera. Uno de estos proyectores al cual, “cariñosamente”, apodan Frankenstein, fue el mejor testigo de la labor de estos hombres, al demostrar, ya al final de la Peña, su buen estado de conservación con la proyección de un fragmento de 15 minutos del Noticiero ICAIC Latioamericano del 2 de diciembre de 1976, de la autoría del destacado documentalista y cineasta Santiago Álvarez.

En esta ocasión, sin embargo, se extrañó la presencia del narrador oral santiaguero José Antonio Tejera, quien de seguro cuenta en su arsenal de crónicas, alguna relacionada con el séptimo arte, o el desarrollo de la televisión en esta ciudad.

En su lugar, el espacio dedicado al rescate de historias y tradiciones santiagueras fue ocupado magistralmente por Miguel Ronald Moncada López (Miguelito Moncada), “un verdadero santiaguero”, como le denomina Aquiles, quien hizo un recorrido por la historiografía de los cementerios de esta ciudad, apoyado por la proyección de imágenes de gran valor histórico.

Asimismo, de historia se conversó con Amauri Hechavarría, miembro de la Junta Nacionalde la Sociedad Cultural José Martí, invitado a nuestra ciudad por su homóloga provincial; quien comentó de la necesidad de rescatarla Ruta Martiana, desde su llegada a Playitas de Cajobabo, el 11 de abril de 1895, hasta el descanso eterno de sus restos en el Mausoleo del Cementerio Santa Ifigenia, en 1951.

En el orden musical, la tarde deparó excelentes actuaciones. Primero disfrutamos nuevamente de la joven cantante Giselle Lage, quien tan buena impresión causara en su anterior presentación en esta Peña, y que en esta ocasión vino acompañada a la guitarra por el joven trovador santiaguero Fernando Guerrero (recientemente ganador del concurso provincial de guitarra popular, celebrado en el marco del evento Cubadisco 2012) e interpretó los temas La gloria eres tú, de José Antonio Méndez, y Cómo fue, de Ernesto Duarte.

Giselle Lage  y Fernando Guerrero

Giselle Lage y el ganador del concurso provincial de guitarra popular (Cubadisco 2012), Fernando Guerrero

A continuación actuó el quinteto vocal Adalias quienes interpretaron En nosotros, de la autoría de Tania Castellanos, y una hermosa versión de Alfonsina y el mar, con texto de Felix Luna; acompañadas en esta ocasión por el laúd de la también muy joven Milagros (Milagrito) Albear.

No sé en qué instante la lluvia cesó, acaso rendida ante la perseverancia de los que se empeñan en hacer. O quizás porque todo cuanto aconteció en ese singular escenario de la segunda planta del Ayuntamiento de la ciudad, captó por completo nuestra atención y borró, momentáneamente, el resto de la ciudad.

Mis felicitaciones para Aquiles Jorge y sus invitados que lograron imponerse a las adversidades y nos regalaron una hermosa e inolvidable tarde.

«Desempolvando» matrimonios (+fotos)

Los matrimonios conformados por Don Juanes de Ávila con Doña Guiomar, y David Valdés de la Torre con Daneidis Guerrero Céspedes, coincidieron en tiempo y espacio este viernes 17 de febrero. Esto no causaría asombro si no fuera por a ambos los separan 468 años de distancia.

Los primeros quedaron registrados como el primer matrimonio santiaguero del que se tiene constancia escrita en esta ciudad y data de 1544, año en que Don Juanes de Ávila ejercía como gobernador de la ciudad, y sus relaciones con la viuda Doña Guiomar dieron mucho de qué hablar.

Los segundos quedaron asentados como el último matrimonio celebrado en Santiago de Cuba el 17 de febrero de 2012, poco después de las seis de la tarde, como colofón de la Peña “Desempolvando” que cada tercer viernes tiene lugar en el patio del Archivo Histórico Provincial de la ciudad y que en esta ocasión dedicó su edición del mes de febrero a: los matrimonios.

Un recorrido por algunas de las curiosidades históricas que rodean el tema de los matrimonios en esta urbe, matizó la oncena edición de “Desempolvando”.

Gracias a los fondos documentales de la institución anfitriona de este encuentro de viernes, supimos del primer matrimonio celebrado “por el civil” en el Caney, entre los mulatos Desiderio y Brígida, el 8 de enero de 1885, cuya partida de matrimonio muestra los sellos del Juzgado Municipal del Caney y del Arzobispado de la ciudad. Este documento pone en duda lo que se recoge en los textos universitarios de Derecho acerca de la fecha en que la iglesia dejó de tener el control absoluto sobre la celebración de las nupcias, y que, se dice, data de un año después, en 1886. Ya en 1918, comienzan a celebrarse matrimonios sólo por el Registro Civil, sin que obligatoriamente la iglesia tuviera que mediar en este acto.

Igualmente, los documentos conservados en el Archivo dan detalles sobre algunas de las dotes que marcaban el matrimonio como contrato en el Santiago colonial. Asombra leer que se recoge detalladamente una dote que constaba de: 4958 pesos con seis reales, 12 esclavos, 10 cubiertos, 1 aderezo de diamante, 1 cucharón, 2 canapé en buen estado y uno deteriorado, 10 taburetes, 1 armario y 1 herraje de plata; todo correctamente tazado en su precio de la época.

Pero no sólo la historia marcó el derrotero de la tarde noche de este viernes. La edición del mes de febrero de “Desempolvando” se prestigió con la presencia del quinteto vocal “Adalias”, una de las agrupaciones femeninas más destacadas de la ciudad; las muestras del grupo de modas Santiago Tropical, con una colección de vestidos apropiados para asistir a la celebración de matrimonios; y actores y actrices de los grupos de teatro “Calibán” (con una excepcional representación de una contemporánea “Penélope”) y “A dos manos”, quienes unieron su talento para, mediante la representación de una simpática “radionovela” de título “Se casa Pancho”, escrita por el José Pascual Varona (Pini), director artístico de la Peña, no sólo hicieron las delicias de los presentes, sino que abordaron inteligentemente nuevas aristas de las tradiciones matrimoniales del Santiago colonial.

Llega así “Desempolvando” a su oncena edición y; mientras flotaba por el aire el ramo de flores lanzado por la novia, hacia las manos anhelantes de las solteras, no dudo que por la mente de sus organizadores ya revoloteaban las ideas que habrán de materializarse en el mes de marzo, cuando este espacio celebre a su primer aniversario de creado.

Fotos cortesía de José Roberto Loo Vázquez y Ciencia cubana

Desempolvando matrimonios

Penélope. Excelente presentación del grupo Calibán Teatro

El grupo de teatro "A dos manos" representó la "radionovela" 'Se casa Pancho'

El ramo de la novia

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