Santiago en mí

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Tarde de estrenos, tarde de crónicas

Por primera vez en más de dos años, la fotografía centra la atención de Crónicas de mi ciudad. Y es curioso que así sea, cuando es innegable que este se ha convertido con el tiempo en un medio expedito de cronicar el día a día de una persona, una familia, una sociedad. Pero llegó el momento, y fue este viernes 8 de abril, cuando Giselle Lage, anfitriona de las Crónicas invitó a David Álvarez, fotógrafo de la vecina ciudad de Palma Soriano.

De formación autodidacta, David se mueve entre la fotografía comercial (desde la creación de su estudio Oriente, en su ciudad) y la fotografía artística, avalada, esta última, por varios premios y reconocimientos en diversos certámenes. Sobre su quehacer, sus preocupaciones y retos como fotógrafo conversó con Giselle, además de presentar una copiosa e interesante muestra de su obra.

Fue esta, se puede decir, una tarde de estrenos en el patio de la Casa Natal José María Heredia, pues con el tema de la fotografía, y David, se presentaron también algunos invitados que llegan por primera vez a esta peña.

Fue el caso del Dúo Iglesia (conformado por Fito Iglesia y Odalis). Dueños de una singular manera de interpretar la música, el dúo regaló a los presentes varios temas que muestran su línea de trabajo, y en el que destacan el bolero y la trova tradicional.

Por vez primera también la declamadora Nancy Aurora, invitada por una de las asiduas a la peña: Jacquelin Ferraton, quien, a su vez, leyó una de sus crónicas, una suerte de declaración de amor por Santiago de Cuba, a horas de emprender un viaje hacia su Francia natal. Ya lo ha dicho uno de sus amigos queridos, Jacquelin pudo haber nacido en Santiago de Cuba, y lo hizo. Así de grande es su pasión por esta ciudad.

Georgina Soler marcó tarjeta en esta tarde de viernes. Pícara como siempre, se ha convertido en una imprescindible en estas Crónicas mensuales. Como lo es sin dudas ya, para los diversos espacios culturales de Santiago.

El cierre de la tarde a cargo de Giselle (al piano) y Carlos Javier (Dúo Estocada), también estrenando algunos nuevos temas y maneras de hacer.

Siguen las Crónicas de mi ciudad en su espacio habitual. Cada segundo viernes de mes, en la Casa Natal José María Heredia.

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Dos años contando la ciudad

segundo aniversario crónicas de mi ciudadLa cantante solista, Giselle Lage Gil, invita a la celebración por el segundo aniversario de la peña cultural “Crónicas de mi ciudad”, que tendrá lugar en su sede habitual de la Casa Natal José María Heredia, el próximo viernes 11 de septiembre, a las 4:00 pm.

Será una oportunidad para el reencuentro con varios de los artistas que nos han acompañado durante el último año, y con ese público fiel que cada segundo viernes de mes, se unen a Giselle y sus colaboradores para contar a esta quincentenaria ciudad, desde quienes viven y trabajan en ella.

La música será la protagonista de la tarde, con algunas sorpresas y, algo que no puede faltar en los cumpleaños… (eso nos lo reservamos, por ahora).

“Crónicas de mi ciudad” surgió en septiembre de 2013, y sus dos primeras ediciones las celebró en la Sala de Arte del Museo Provincial Emilio Bacardí. Cuando esta institución cerró sus puertas para una reparación capital, la Casa Natal Heredia acogió la idea.

Entre los invitados que han prestigiado las tardes de Crónicas se cuentan: la Dra.C. María Elena Orozco, el trovador José Aquiles, el guitarrista concertista Aquiles Jorge, el bolerista Joel Leyva, la investigadora Julieta Aguilera (antigua cronista de la ciudad), el periodista y escritor Reinaldo Cedeño, entre otros infaltables colegas y amigos.

Crónicas entre plumillas y acuarelas

Quienes lo conocen (y no fue difícil percatarnos que son muchos) aseguran que si algo lo caracteriza es su versatilidad. Graduado de Ingeniero en Automática en la extinta Unión Soviética, docente en la Universidad de Oriente durante más de treinta años, Pedro Milá sorprende no solo por su carácter afable que tantos amigos le ha ganado, también por el trazo firme, el talento que demuestra en plumillas, acuarelas, óleos que llevan su firma.

Precisamente por su arte, por esas piezas en las que la ciudad de Santiago de Cuba muchas veces es protagonista, Pedro Milá fue el invitado especial a las Crónicas de mi ciudaddel mes de julio.

No deja de asombrar el quehacer de Milá, el detallismo en sus obras, en las que es posible hallar un registro visual del Santiago decimonónico: la Catedral; el Club San Carlos; la otrora vivienda de una de las familias de alcurnia de la ciudad, donde hoy se erige el Centenario Hotel Casa Granda; y en medio de todo el escenario, sus habitantes, sus costumbres, su vida.

Pedro Milá

Las artes plásticas le vienen de familia, aun cuando, como en su caso, no pasaran de ser una afición.

Afición o no, siempre le han acompañado, incluso en aquellos tiempos en la Unión Soviética cuando, junto a un amigo yugoeslavo, tuvo que pintar durante días, un gran mural: «esa fue mi escuela», asegura. O en los tiempos del Grupo Santiago, en la Universidad de Oriente, de donde le llegan los recuerdos de exposiciones y obras, algunas aún hoy en oficinas y salones de la Casa de Altos Estudios santiaguera.

De su vida, de su arte, de su pasión por el pirograbado, de lo hecho y lo por hacer, conversó Giselle Lage, anfitriona de Crónicas, con Pedro Milá. Éste, con humildad, con sencillez, nos regaló su mundo, ese que lleva en el trazo firme y paciente de su mano, y lo convierte en arte.

Pero mucho más tuvo la más reciente edición de las Crónicas de mi ciudad. Hasta el patio de la Casa Natal del poeta José María Heredia llegó, una vez más, la gracia de Georgina Soler (como Milá, maestra) quien dedicó un hermoso homenaje a Nicolás Guillén, con el acompañamiento espontáneo y sorprendente de uno de los presentes en el público que, dejado llevar por el momento, mostró dotes histriónicas y musicales al improvisar un fondo de bongó, solo con la voz.

Otro que regresó a este encuentro fue el trovador Fernando Guerrero, fundador de la peña; quien ofreció tres temas de su autoría y, como en aquellos primeros meses del espacio, acompañó enotros a Giselle Lage.

Por último (y como dice la necesaria coletilla: no menos importante), destacar la presencia de los buenos amigos y colaboradores del Dúo Estocada (Carlos Javier y Julio), quienes tuvieron a su cargo una buena parte del momento musical de la tarde y cerraron con el tema Santiago, de la autoría de Carlos Javier; dedicado al 500 aniversario de la fundación de la otrora villa.

Otra tarde entre amigos, entre fieles que se vuelven imprescindibles cada segundo viernes de mes. Ahora un descanso estival durante el mes de agosto y el reencuentro queda planeado para el mes de septiembre y la celebración del segundo aniversario de Crónicas de mi ciudad.

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Las amistades peligrosas: Ricardo Hodelín Tablada

El neurocirujano e investigador histórico Dr.C. Ricardo Hodelín Tablada, será el invitado a la próxima edición de la peña literaria “Las amistades Peligrosas, a celebrarse este domingo 5 de julio, a las 6:00 pm, en la librería Ateneo Amado Ramón Sánchez.

Autor de Las enfermedades de José Martí, un libro singular dentro de la historiografía sobre el Héroe Nacional cubano, y por el cual mereciera el Premio de la Crítica Martiana Medardo Vitier, el Dr.C. Ricardo Hodelín se desenvuelve exitosamente en la investigación histórica y científica, desde su puesto de Jefe del Servicio de Neurocirugía del Hospital Provincial Clínico Quirúrgico Saturnino Lora. Sus cinco Premio Anual de la Salud y el Premio de la Academia de Ciencias de Cuba 2013, así lo avalan.

Las amistades peligrosas es un espacio dedicado fundamentalmente a la promoción del libro y la lectura y busca hallar en los invitados, esos libros que lo forman como intelectuales.

Nuestras crónicas para las madres

Sencillo, pero sentido. Con las canciones de siempre y otras nuevas. Con el recuerdo de la madre de madres, la de todos los cubanos, la de los Maceo. En compañía de los fieles, de los nuevos, y de quien desde la distancia se hace tan presente como esas tardes en que compartió crónicas y besos en las dos mejillas: Jacquelin Ferraton.

De todo eso y más tuvo la más reciente edición de la peña Crónicas de mi ciudad, dedicada, este viernes 8 de mayo, al Día de las Madres.

Esta vez fue una peña familiar, porque familia, hermanos, son los amigos de siempre: Giselle, Erick, Carlos y Julio (Dúo Estocada); porque en esto de celebrar la intimidad, los de siempre saben a mucho.

Pero también los nuevos. Como Lisbet Lima Hechavarría, joven que da sus primeros pasos, ya en trote, en el ámbito literario santiaguero, y de cuya obra regaló más que una muestra a los presentes. Zona inexplorada se llama el plaquette publicado por la Colección Tábanos Fieros, de la Universidad de Oriente. Dos cuentos que le valieron el Premio Quijote, convocado por la Facultad de Letras de la Casa de Altos Estudios.

El trovador Erick Ramírez regaló unas de las dinámicas que caracterizan su peña Atrovamiento

Por primera vez, también, Erick compartió una muestra de los que se puede disfrutar en Atrovamiento, su propio espacio que cada segundo domingo de mes, lo reúne con sus propios fieles, y los amigos todos, en el Salón Parroquial de la Iglesia Sagrada Familia, en Vista Alegre. Una dinámica donde música y conocimiento se vuelven uno.

Por último, el acostumbrado espacio ¿Qué sabe Ud. de Santiago?, esta vez dedicado íntegramente, a las madres, en especial a Mariana Grajales, justo en medio de las celebraciones por su bicentenario. Otra de las tantas fechas que enorgullecen esta ciudad.

El dúo Estocada, amigos que no pueden faltar en las crónicas

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