Santiago en mí

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Desempolvando parejas relevantes de Santiago de Cuba

Fue la edición 33 y, como no podía ser de otra manera, estuvo dedicada al amor; sin más pretexto que el que no existen pretextos para hacerlo.

El espacio histórico-cultural “Desempolvando”, del Archivo Histórico Provincial de Santiago de Cuba (AHPSCU), quiso desempolvar algunas de las parejas más relevantes de la historia santiaguera, desde Doña Guiomar y Juanes de Ávila, Don Emilio Bacardí y Elvira Cape (a quienes se les dedicó de forma especial la tarde) hasta aquella pareja que en una peña anterior, se convirtió, en su momento, en el matrimonio más reciente de Santiago de Cuba.

Otras parejas también recibieron su homenaje entre ellas: las de la bailarina y coreógrafa Dalila Urgellés y el maestro Buenaventura, profesor de percusión en esta ciudad y los 61 años de matrimonio de Eloína Miyares y Vitelio Ruiz, Héroes del Trabajo de la República de Cuba, y maestros del lenguaje, no solo en esta ciudad, sino en el país.

A ellos regaló Pini (director y conductor del espacio), el poema “Hago constar”, de Pedro López Cerviño; mientras María Magdalena Cabrera, hacía reír a todos con las ocurrencias de sus décimas.

Invitadas también Maritza Télles y Sara Inés, investigadores que contribuyeron a un acercamiento a ese matrimonio ilustre que conformaron Don Emilio y Doña Elvira.

Para el cierre, un fragmento de la obra “Amor con amor se paga”, un clásico ya en el quehacer de Pini y (su esposa) la actriz María Teresa García.

De esta forma se acerca “Desempolvando” a su tercer aniversario, a celebrarse el próximo mes de marzo, como es usual, el tercer viernes de mes a las 4 de la tarde, en su sede habitual del AHPSCU.

Desempolvando jueces y pleitos en Santiago de Cuba

afiche desempolvando

afiche desempolvando

Convertirse en asiduo a las peñas de la ciudad, suele tener sus riesgos. Quizás, perder esa inocencia de los inicios, cuando se acepta con cierto embeleso lo que se propone —cierta pasividad, si se quiere—; y entonces llega un momento donde nos movemos inquietos en los asientos, y exigimos más, mucho más, de lo que en ocasiones se hace contra viento, marea e incomprensiones, por quienes todavía apuestan por una ciudad cultural.

Pero tal vez esto no sea del todo malo; porque todavía, luego de dos años de encuentros continuos, somos capaces de disfrutar como el primer día, y agradecer un espacio como “Desempolvando” —peña o no—, del Archivo Histórico Provincial.

Estemos claros: el gran reto siempre lo tienen los organizadores de estos espacios mensuales (dígase “Desempolvando”, la Peña del Menú, el Café Concert, las Páginas Abiertas, y otras muchas), de ofrecer cada día algo diferente, dentro de una línea central más o menos inamovibles.

Por eso agradezco infinitamente lo vivido este viernes 21 de junio, en el patio del antiguo VIVAC de Santiago de Cuba. Dedicado a los más famosos jueces y pleitos de la ciudad, el espacio cultural dirigido y conducido por José Pascual Varona (Pini), demostró que todavía tiene espacio para la originalidad.

Bien ideado, organizado y conducido, como pocas veces se logró imbricar el necesario —aunque a veces extenso— acápite histórico de esta peña, con los momentos culturales, tomando lo uno como pretexto de lo otro; complementando la ciencia con la cultura; y separando, inteligentemente, la historia de casi quinientos años de aconteceres en la ciudad, en bloques cronológicos lógicos.

Otro acierto fue el indicar, sin extenderse en su uso, la documentación que el archivo resguarda, referente a la temática tratada en la edición de cada mes. De esta forma se siembra en los presentes, historiadores o no, la curiosidad por revisar una documentación de innegables valores históricos.

Ya en detalles: por el patio del archivo desfilaron algunos de los más populares y recordados jueces santiagueros, representados por el Lic. Antonio Bravo Correoso, el juez de instrucción Arturo Manduley y la Lic. Palmira, primera fiscal del tribunal provincial de Santiago de Cuba; todos, dueños de una extraordinaria ocurrencia y protagonistas de no pocas leyendas urbanas.

Bailarín Abdel Elías

Bailarín Abdel Elías

En el apartado cultural prestigiaron la tarde el joven coreógrafo y bailarín Abdel Elías y el trovador Jorge Noel, quien interpretó una canción de su cosecha y homenajeó a los juristas con el tema “El Mayor”, de la autoría de Silvio Rodríguez.

Además, y a esto dedico una mención especial, la actuación de la cantante Zulema Iglesias, a quien, muy ocurrentemente, Pini juzgó —con toga y toda la seriedad de un proceso penal— por sus “hábitos noctámbulos” en restaurantes y “espacios subterráneos” (en alusión al bar-restaurante Subway, en la calle Aguilera) de la ciudad.

Zulema fue “condenada” a cantar a los presentes, y podemos decir que cumplió con su condena, de forma extraordinaria; con la interpretación de la “Danza ñáñiga” de Ernesto Lecuona, con música de Chucho Váldes, tema que ya la identifica dentro del panorama musical santiaguero.

Zulema Iglesias

Zulema Iglesias

Los aplausos para la más reciente edición de Desempolvando. Se demostró que con un poco de imaginación y pocos recursos se hacen grandes cosas en materia cultural. Otra vez los organizadores subieron la cota de este espacio. ¿Por qué no confiar entonces en que sabrán superarlas?

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Desempolvando bancos y monedas de Santiago de Cuba

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¿Se imagina haciendo las compras del mes con naipes en vez de billetes? Parece algo descabellado, pero por una vez en la historia de esta ciudad que se aproxima al medio milenio, la idea no fue tal alocada, y en cambio sirvió para paliar una de las tantas crisis de circulación monetarias que afectaron al Santiago de Cuba colonial.

Es que Santiago de Cuba no deja de sorprender, aún con sus canas arriba, y de vez en cuando, después de la sorpresa, nos arranca un “no me extraña”, que más que chovinismo, es clara muestra del orgullo de sentirse santiaguero.

Precisamente a la caza de estas notas curiosas de esas historias a veces ocultas bajo la inexorabilidad del tiempo, se lanzan cada tercer viernes de mes los organizadores del espacio histórico-cultural “Desempolvando”, en su sede habitual del Archivo Histórico Provincial (AHPSC).

Este mes de mayo, el tema a desempolvar fue “la Banca y las monedas que han circulado en Santiago de Cuba”, justo un día antes de que los banqueros santiagueros (y cubanos) celebraran el aniversario 30 de la fundación del Banco Popular de Ahorro.

De la mano de Pini, conductor y director artístico del espacio, y la asistencia de Raúl Rodríguez, trabajador del Banco Financiero Internacional y Presidente de la Asociación Numismática de Santiago de Cuba (quien debió haber asumido mayor protagonismo en la tarde), fuimos testigo de las primeras monedas y billetes que circularon por esta ciudad durante la colonia; así como de textos tan extraños como “Monedas de Santiago de Cuba en la época colonial”, de J.A. Pulido Ledesma; todo, en medio de un recorrido (algo extenso cabe decir) por la historia de bancos y monedas.

En el apartado cultural destacó la juventud. Primero, la actuación de la joven cantante Giselle Lage Gil,, quien interpretó “Sabor a mí” y una extraordinaria versión de “Es más, te perdono”, de Noel Nicola; siempre acompañada por el guitarrista Alejandro Duany.

Luego, la impresionante coreografía titulada “Elogio a la palabra”, danzada por Abdel A. Elías. Y para cerrar, la actuación de
“Residenciales”, un trío de jóvenes raperos (¿reguetoneros?) a quienes, más allá de mi poca afinidad por este tipo de ritmos y la dificultad en entender parte del discurso cantado, les reconozco la idea de estrenar una canción dedicada especialmente para los trabajadores bancarios presentes; al final, los más entusiastas.

De esta forma suma “Desempolvando” una nueva edición, en su línea de rescatar costumbres y tradiciones de una ciudad de casi medio milenio. Cada tercer viernes de mes se propone un encuentro con la historia y la cultura santiaguera: ambas, verdaderas fuentes inagotables de ideas para próximos espacios.

Desempolvando: Crónica de un viaje nocturno

«Desempolvando» es un espacio histórico cultural (niega a llamarse así mismo Peña, aunque de cierta forma lo sea) que cada tercer viernes de mes acoge el patio del Archivo Histórico Provincial de esta ciudad. A lo largo de estos dos años, he tenido el placer de publicar mis crónicas sobre lo que allí acontece. Luego de este tiempo, motivos mayores me impidieron asistir a su más reciente edición, sin embargo, manos amigas me hacen llegar esta crónica que hoy comparto con ustedes:

Crónica de un viaje nocturno

Eran las 4 de la tarde, pero “Desempolvando” nos propuso viajar por las noches santiagueras, desde la fundación de la villa hasta nuestros días.

Y ya nos vamos acostumbrando a las sorpresas que José Pascual (Pini), y el equipo del Archivo Histórico Provincial nos preparan para los terceros Viernes de cada mes. Y así viajamos de aquellas primigenias “descargas, bailes y guitarreo” de los conquistadores del siglo XV hasta las tabernas, figones y mesones que le siguieron, para llegar al “pollo del arroz con pollo”, al decir de Pini: los clubes nocturnos y los cabarets de Santiago.

El mismo término, Cabaret, ya nos pone en contacto con aquellos franceses que llegaron a Santiago a poner un toque distinto en nuestra cultura y por ello ya nos aparecen documentos con ese término en siglo XIX , pero no será hasta esa “nortemericanización” de la vida nocturna de Santiago que caracterizó la República , que pululan y alcanzan renombre “San Pedro del Mar”, “Rancho Club”, “Níspero Club , el “King Ranch”, dentro de los grandes, y aquellos más pequeños como el “Copa Club”,“ Lido Club”, “Maracas“, “Paticas “ y una larga lista ,donde “El Turey” tuvo su momento especial en la tarde pues allí inició su vida artística la que fue sin dudas la estrella de la tarde : Esperanza Ibis.

La carismática cantante narró anécdotas , cantó, bailó , y se declaró, desde ya, parte de esta “familia” del Archivo . Y con ella y su época, retornaron a Santiago directores como Hidalgo y Andrés Gutiérrez , y tomó su lugar el Roof Garden del Casa Granda , de cuya mano alcanzaron posiciones cimeras solistas como el joven Joel Leyva , figura indiscutible del actual “Tropicana Santiago”, quien junto al piano de Rafael Mustelier nos sorprenden con un bolero de Rodulfo Vaillant, compositor y Presidente de la UNEAC que se incorpora al anecdotario , y con él la memoria de Rosita Fornés , Omara Portuondo, Moraima y otras tantas figuras que en sitios como “El Rodeo” de “Los Cangrejitos” hicieron brillar las noches de Santiago.

¡Ay! ¡Ay!…suspiramos todos por la desaparecida “Volanta” sitio de descarga y encuentro de tantos noctámbulos y tertulianos de la ciudad. ¿Dónde fue a parar su famosa lámpara? ¿ Dónde están los cantineros y esa variada coctelería que formaba parte de nuestra sana cultura etílica, bien lejana del ron “al pelo” y la borrachera sin ton ni son”?

De que la pasamos bien en este “Desempolvando “dan fe las palabras de Esperancita: ¡Qué bien me siento aquí, caballeros! … y aquel “Cantarle a la luna” con que Vaillant nos sorprendió.

Así son las cosas en este sui géneris espacio cultural al que las amenazas de lluvia y hasta la lluvia misma nunca han podido detener.

¿Qué nos depara el 17 de Mayo? Ya nos lo anunciaron. Así que si quieren conocer y “desempolvar” historias de la Banca y de monedas en Santiago nos encontraremos a las cuatro de la tarde en ese histórico edificio de Aguilera y Padre Pico.

Desempolvando ciclones (+fotos)

Existe un mito popular (del cual también en algún que otro momento de mi vida me hice portavoz) según el cual Santiago de Cuba se encuentra protegido del azote directo de los ciclones gracias al sistema montañoso de la Sierra Maestra que de cierta forma “espanta” de estas tierras los derroteros de ciclones y huracanes. Empero, el mismo mito asegura que, la presencia de estas montañas se convierte en arma de doble filo si es que uno de estos fenómenos atmosféricos “burla” su custodia y se adentra en los ámbitos citadinos, donde quedaría apresado, aumentando así su poder destructivo, por las mismas laderas que antes le impidieron el paso (muchos corroboran este aspecto con lo sucedido con el tristemente célebre ciclón Flora, en 1963).

Sin embargo, el pasado viernes 15 de junio vi derrumbarse ese mito, ante la fuerza de la evidencia: a lo largo de su historia, la ciudad de Santiago de Cuba ha sido afectada por 67 ciclones tropicales, de los cuales, 27 cruzaron sobre la más caribeña de las ciudades cubanas.

De estos y otros interesantes datos sobre los ciclones pudimos conocer en la decimosexta edición de la Peña Cultural “Desempolvando”, espacio que, bajo la dirección artística y conducción de José Pascual Varona (Pini), organiza cada tercer viernes de mes, el Archivo Histórico Provincial de Santiago de Cuba, y que en este mes de junio escogió a ciclones y huracanes, como eje central.

Como es costumbre, la profundización en la temática escogida estuvo a cargo de una especialista en la materia. En esta oportunidad tuvimos la extraordinaria oportunidad de contar con la presencia (por segundo mes consecutivo) de Ana Lourdes Brito, meteoróloga, por muchos años al frente del Instituto Provincial de Meteorología.

Ana Lourdes, “un verdadero ciclón” como la definiera Pini, no solo demostró sus conocimientos sobre ciclones y su relación con esta urbe santiaguera; sino que, con unas cualidades histriónicas excepcionales (de las cuales ya había hecho gala en la edición anterior), contribuyó a que el desarrollo del tema se hiciera de forma amena y eficaz.

Varias preguntas respondió la especialista acerca de los misterios y mitos que rondan a estos fenómenos atmosféricos, cuyos antecedentes se remontan a los primeros habitantes de este archipiélago y sus pinturas rupestres y petroglifos alusivas a esos acontecimientos naturales; así como el término “huracán”, que supuestamente adquirió su forma actual como consecuencia de la transcripción castellana de “juracán”, forma en que parecían mencionarlo nuestros aborígenes.

La primera mención escrita de uno de estos fenómenos data de 1527, y narra la destrucción de la flota de cinco barcos capitaneada por Pánfilo de Narváez, frente a las costas de Trinidad.

Luego de este suceso, otros ciclones han pasado a la posteridad por sus efectos sobre esta ciudad, como el del año 1673, el del 28 de julio de 1810, los sufridos el 13 de agosto de 1811 y 1831, y el ya mencionado ciclón Flora.

Otro suceso curioso, relacionado con los ciclones, tuvo lugar en 1679, y del cual conocimos gracias a las Actas Capitulares que se atesoran en la institución anfitriona de este espacio. En este año, parece ser que la sequía que azotaba a la ciudad llegó a ser tan desesperante, que en una de las reuniones del Cabildo santiaguero, se acordó “respecto a la gran sequía que se padece” pedirle a las máximas autoridades eclesiásticas de la ciudad se hiciera una procesión con la imagen del Ecce Homo y de San Juan Crisóstomo, para pedir por lluvia.

Pues parece que la procesión tuvo tal éxito, o las súplicas fueron realizadas con tanta devoción, que poco después un ciclón devastó la ciudad.

En el acápite artístico, la Peña “Desempolvando” correspondiente al mes de junio tuvo momentos muy especiales.

El Ballet Santiago, que recientemente celebró su XX Aniversario, regaló el estreno mundial de la pieza “Gracias a la vida”, coreografía de María Isabel Pintado, bellamente interpretada por la bailarina Camila Arrate Fernández.

Por su parte, el bailarín y coreógrafo Yanosky Suárez, también estrenó una obra ideada de forma especial para esta edición de la Peña dedicada a los ciclones.

El guitarrista concertista Aquiles Jorge, fundador de la peña, regaló a los presentes una extraordinaria pieza dedicada a las manos de José Martí, según como las viera el pintor sueco Norman Herman, único que logró realizar un cuadro del Apóstol en vida.

El momento de homenaje se dedicó a los padres, quienes celebran su día este tercer domingo del sexto mes del año. Los organizadores de la Peña reconocieron a Enrique Boudet, trabajador de la institución anfitriona, a quien llamaron “Padre de todos los archivistas”; mientras que similar homenaje recibía Pini, de manos de Pascual Díaz, en representación del Consejo de las Artes Escénicas de la ciudad de Santiago de Cuba.

Para el cierre, la actuación de los jóvenes integrantes del grupo Jackson Fantasy, un proyecto de la Casa de la Cultura Miguel Matamoros, dedicado a la figura de ese otro “ciclón en escena” que fue Michael Jackson.

Para el próximo mes de julio “Desempolvando” anuncia un receso como consecuencia de la celebración de los Carnavales en esta ciudad (“contra los carnavales no hay quien compita”, dicen los organizadores de la Peña, y razón no les falta). Pero los temas promocionados para el regreso prometen interesantes reencuentros. Hasta entonces el agradecimiento a todos los involucrados en este espacio y el hasta pronto para seguir desempolvando historias, costumbres y tradiciones de esta (con el permiso de mi entrañable Tejera) ciudad de maravillas.

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