Santiago en mí

Archivo para la etiqueta “poesía”

Unas amistades muy peligrosas

EL CENTRO PROVINCIAL DEL LIBRO Y LA LITERATURA
les invitan a la peña literaria

Amistades Peligrosas

Invitado: Reynaldo García Blanco

Sábado 24 de enero, 5:00 pm
Librería Ateneo Amado Ramón Sánchez
(Calle Enramadas)

Libros, literatura, competencias, lectura de textos y exhibición de audiovisuales.

Anfitriones: RodolfoTamayo Castellanos y Noel Pérez García

Crónicas florales

Crónicas de mi ciudad

Este viernes 9 de mayo se celebrará una nueva edición de la peña cultural «Crónicas de mi ciudad», en su ya habitual sede de la Casa Natal «José María Heredia». En esta ocasión estará dedicada a la próxima celebración de los 18 Juegos Florales de Santiago de Cuba (22 al 24 de mayo) y se leerá las crónicas que, sobre este tipo de eventos, escribió Carlos Forment Rovira. Entre los invitados estarán trovadores y poetas y se recordará a Antonio Desquirón, recientemente fallecido en esta ciudad.

Desempolvando para un amigo…

Esta debió ser la reseña del espacio cultural “Desempolvando”, que cada tercer viernes de mes centra sus acciones en los interiores del Archivo Histórico Provincial de Santiago de Cuba (AHPSC). Debió serlo y, en cierto modo, lo es. Pero les pido disculpa a Pini (director artístico y conductor de la peña), y a todos los organizadores del encuentro de este 17 de enero pasado, si estas primeras impresiones tienen un tinte personal, una muestra de aprecio hacia un amigo.

A Maury Hernández Correoso (Maury, sencillamente) hace mucho no le hace falta la vista. La perdió en algún recodo de su camino, cuando todavía no se había cruzado con los míos. Pero, repito, hace tanto que aprendió a mirar de otras tantas formas, que a veces el “nos vemos por ahí”, con que solemos despedirnos es sencillamente eso. Porque Maury es un ser extraordinario que lleva la luz en su persona, y la transforma en poesía.

Nos conocimos en uno de los talleres literarios de la ciudad, y con su voz de locutor y sus cuentos de haitianos, se ha convertido en uno de los imprescindibles. Entonces qué sorpresa llegar a las cuatro de la tarde al AHPSC, y ver entre el público esa figura inmóvil, en primera fila, como a la espera de esos sonidos que le traigan la luz.

¡No puedo creer que ese ‘señor’ sea Maury!, digo a sus espaldas y me responde con esa sonrisa que tanto ha vivido. De inmediato la confidencia, la broma, la conversación que se nos negó el sábado anterior. Y luego me dice, ¡van a leer uno de mis poemas!

Y así fue. En voz de Pini, se leyó un hermoso poema dedicado a Padre Pico, su calle, esa que “nace bendecida por el santo Francisco”. Allí estaba la voz de Maury, esa forma de verso que cada sábado le escucho. Y yo tan emocionado como quizás lo estaba él, orgulloso como hijo frente a los logros del padre. Gracias le doy a “Desempolvando” por tener en cuenta esos talentos de esta ciudad, esos que a veces se esconden de todos por la vorágine de lo común.

No fue casual la lectura del poema a Padre Pico, de Maury. El tema escogido por los organizadores de la peña fue precisamente “el desarrollo urbanístico de Santiago de Cuba”.

Otra vez, se extrañó la presencia de los especialistas que pudieran soportar el andamiaje de conocimientos sobre el tema; sin embargo, mucho no se hizo sentir. Pini logró suplir decentemente esa ausencia, y de una forma amena, breve, y coherente, llevara a efecto una peña sencilla pero sentida.

Además de Maury también se leyeron simpáticas décimas de la ya habitual María Magdalena Cabrera.

En el apartado musical, la siempre impresionante actuación de Zulema Iglesias, con esa voz que eriza, embruja, se idolatra.

Para el mes de febrero se anuncia una edición especial…pero solo eso diré. El resto lo dejo a su imaginación.

Alegrías de vivir

Pensé que tendría que volver sobre esas recurrentes impuntualidades de la “hora cubana”. A las dos y treinta de la tarde Ahmed me dijo por tercera vez que estaba a punto de irse, y una abuelita había preguntado otras tres veces “cuándo comenzaría la actividad”. Yo veía alejarse mi primera incursión en el Encuentro de Poetas del Caribe y el Mundo.

Entonces llegó la guagua.

Luego de casi una hora de espera, bastaron apenas unos minutos para las orientaciones: Miguel, Marisol y Ahmed permanecerían allí; nosotros partimos hacia nuestro objetivo, unos metros más adelante: la Casa de Abuelos “Alegrías de vivir”, en el reparto Sueño de esta ciudad.

No más llegar y ¡sorpresa!, todo parecía indicar que no nos esperaban. Y ahora, ¿qué hacer? Ya valorábamos la posibilidad de volver y unirnos a los colegas que habíamos dejado atrás, cuando apareció Santiago, el administrador de la Casa…y nos invitó a pasar, luego de pedir disculpas por la demora, totalmente justificada.

De repente nos vimos en el comedor de la casona, frente a miles de años vividos que nos escrutaban con curiosidad; y la pregunta que hasta entonces no se había revelado apareció ¿qué leer?, ¿cómo llegar a estos abuelos?

Por suerte, la duda duró menos que la espera; teníamos a mano un arma infalible: Erika Abad; poeta, narradora, doctora en Medicina y futura mamá (en ese orden); quien a todo esto, une una pasión por el canto, valga decir, pasión correspondida.

Con la primera canción, Erika nos ganó al público. Luego todo fue más fácil. La narradora Yurina Parada leyó sus cuentos, algunos llenos de una picardía que no escapó a los sentidos octagenarios; Manuel Gómez compartió tres fragmentos de su novela recién escrita, en la que juega con la historia del sombrero robado a la estatua de Miguel Matamoros, en pleno parque Serrano de esta “ciudad-caldosa”, “ciudad-orinal”. Impulsado por unos abuelos que atendían como si en lo que dijéramos le fuera la vida (¿no habrá alguna verdad en eso?), leí tres de mis poemas, incluido uno dedicado a mi abuelo.

Erika nos marcaba el ritmo con otra canción, esta de Benny Moré, casi un ídolo entre los dueños de casa. Una segunda ronda de cuentos, incluido uno “picantico” del Marqués de Sade que, tres siglos después todavía provocó carcajadas en un público exquisito.

A esa hora se nos unieron los poetas Miguel Fransisco, Marisol Mendoza y Ahmed Espino, que habían concluido su lectura en la cercana Casa de Abuelos “Corazones contentos” y; dejados llevar por ese ambiente creado entre poetas, narradores y abuelos; quisieron compartir también un poco de su obra.

¿Se han peguntado cuál es el mejor público para leer poesía? Ahora sé que no son esos intelectuales y seudointelectuales, que aplauden al delirio mientras menos entienden, que dan palmadas aprobatorias en la espalda que acuchillan, que beben y conversan mientras al frente alguien suda sus versos, pensando tal vez en unirse pronto al jolgorio y conversar y beber mientras otro suda a su vez.

El mejor público es esa veintena de ancianos en el comedor de “su casa”, que te aplauden y ríen, y acompañan las canciones con voz rajada, que nos dedican dos canciones con las que también se complacen entre ellos, y se muestran tal como son a diario, con esas alegrías de vivir que aún tienen, aún cuando desde una semana atrás son uno menos.

“No nos olviden”, dicen ellos, “gracias por venir, que se repita”, nos piden con unas sonrisas que les acompañan aún cuando se van, jabita en mano, como tal vez a esa hora hagan sus nietos en una escuela cercana.

Yo también agradezco, no sé a quien, a la vida, a los organizadores de este Encuentro de Poeta (coordinado por Teresa Melo) que me invita, cuando aún el título me queda inmenso. Agradezco a esos abuelos de “Alegrías de vivir” y a todos los que también debieron estar esa tarde con nosotros…agradezco, simplemente agradezco, porque el regalo fue para mí.

Páginas abiertas en Santiago de Cuba

Desde el pasado enero, cada mes le nacerá un nuevo libro a Santiago de Cuba. Un libro excepcional, en el que hacen simbiosis la música, el cine, las artes plásticas y, por supuesto, la literatura. Por tanto, un libro para disfrutar con todos los sentidos. Un libro de autoría múltiple, pero de la mano de un compilador excepcional: Reynaldo Cedeño.

Y es que el destacado periodista y escritor santiaguero, una vez más apuesta por la promoción literaria, y convoca a los amantes de las artes y la literatura a reunirse cada último viernes de mes, en el Centro Cultural y de Información- Biblioteca Monseñor Pedro Maurice Estiú, de la catedral santiaguera, a esta “Página Abierta”.

Este 15 de febrero (de forma excepcional ante los compromisos de Cedeño con la Feria del Libro), se celebró su segunda edición, amenizada por la música del cuarteto de cámara Arkos, y las páginas habituales, entre las que destaco “El Panel de la Sabiduría”, momento que, más allá de lo lúdico, apuesta por el conocimiento sobre la literatura y la intertextualidad con otras artes y medios.

Dedicada en esta oportunidad a santiagueros ilustres, Página Abierta también dedicó un acápite a la “Palabra de poeta”, en esta ocasión con los versos de Jesús García Clavijo; así como a “El libro que vendrá”, con un adelanto de un texto en preparación, dedicado al eminente historiador santiaguero Francisco Ibarra Martínez (1905-1977).

La invitación está hecha, cada último viernes de mes, a la lectura de otro libro especial, nacido del ímpetu creativo de Reynaldo Cedeño.

Más información en http://laislaylaespina.blogspot.com

Navegador de artículos