Santiago en mí

Archivo para la etiqueta “teatro”

Teatristas tomarán las calles de Santiago de Cuba

Durante toda una semana se extenderá la Jornada de Teatro Cubano, en Santiago de Cuba. Del 22 al 28 de enero calles, parques, centros educacionales y hospitalarios, salas de teatro y otras instituciones de la ciudad acogerán el quehacer de varias de las principales agrupaciones teatrales santiagueras.

Dedicada al actor Dagoberto Gaínza y la actriz Fátima Patterson, la jornada incluye en su programa la realización de exposiciones, talleres teatrales para niños, espectáculos de variedades, la conferencia Martí entre nosotros y la exhibición de un documental dedicado a la vida y obra de Dagoberto Gaínza y Nancy Campos.

El 28 de enero, a las ocho y treinta de la noche (8:30 pm), en la sala del Cabildo Teatral Santiago, quedará clausurada la jornada. Unas horas antes (6:30 pm), el Teatro Martí acogerá una gala artística con la participación de estudiantes de la Escuela Vocacional de Arte José María Heredia.

La Jornada del Teatro Cubanoa tiene lugar cada año en el marco de las celebraciones por el Día del Teatro Cubano, instituido en recordación de los Sucesos del Teatro Villanueva, ocurridos el 22 de enero de 1869.

Anuncios

Desempolvando a Pini, a sus 40 años…

Pini

José Pascual Varona (Pini)

Aclaro, de vida artística. Sí, porque José Pascual Varona, más conocido como Pini, hace mucho dejó los cuarenta detrás.

Conductor y director artístico del espacio histórico-cultural “Desempolvando”, que cada tercer viernes de mes tiene lugar en el patio del Archivo Histórico Provincial; Pini cumple ya dos décadas de trabajo sobre las tablas (entiéndase esto como un facilismo; pues a veces también sobre el pavimento; los mosaicos, en fin).

Como si estuviera signado por la providencia, nació un 27 de marzo, justo dos años después de que se decidiera celebrar en esta fecha, el Día Mundial del Teatro. Con esa estrella, no podía dedicarse a otra cosa que no fuera actuar.

Y en eso mucha “culpa” tuvo, Josefina Jardines, maestra de primaria a quien Pini debe sus primeros pasos en la actuación, aun cuando el proscenio no fuera más que el patio de una escuela. Emocionada, Josefina recibió el agasajo de su alumno. Todos nos pusimos de pie, ante la grandeza del magisterio, hecho persona.

Contrario a lo que se pudiera pensar, la más reciente edición de “Desempolvando”, no fue, como se dice, un autobombo por parte de Pini. Puedo dar fe de ello pues me invitó a actuar como entrevistador.

Yo, que apenas comienzo a caminar en la tercera década de mi vida, poco conocía de la trayectoria artística de Pini, más que la última parte, ese hijo que también encuentra en Desempolvando. Sin embargo, recorrer junto a Pini sus cuarenta años (no de vida, recuerdo), es hacerlo por buena parte del acontecer cultural santiaguero.

afiche desempolvando 1

afiche desempolvando 1

El teatro de aficionados; los Festivales de teatro; las noches culturales de la Calle Heredia; teatrova; la creación del Fondo Cubano de Bienes Culturales y sus espectáculos en el Balcón de Velázquez, Calibán Teatro y mucho, mucho más que ha marcado la impronta cultural de Santiago de Cuba; han tenido el toque de José Pascual Varona.

En cada caso, Pini homenajeó humildemente a quienes compartieron con él esos instante, habló de cuánto le aportó como profesional, y no dejó de sorprender con algunos flashazos de obras en las que se vio involucrado; como una muy simpática representación de una novia; de la cual, lamento ahora mismo no tener constancia gráfica, a pesar de tantas fotos que necesariamente se tomaron.

Tarde de homenajes en “Desempolvando”, ese espacio que se ha asentado entre las peñas que hoy florecen en la ciudad. Gracias, no solo a la labor de un hombre que, como en familia, quiso compartir con amigos su “cumpleaños”, sino también de un colectivo laboral, el del Archivo Histórico, al cual le fue reconocido su quehacer con la entrega del Reconocimiento al Mérito Laboral, por parte del Sindicato Provincial de la Ciencia.

Felicidades a todos.

Felicidades Pini, y que vengan muchos más.

Desempolvando: la crónica que pudo ser

Hoy casi no se habla de otra cosa en Santiago de Cuba, que del paso del huracán Sandy y sus efectos devastadores, en una ciudad que se acerca al medio milenio de vida. La vida, aunque inmersa ya en su cotidianidad, no permite, aunque se quiera, olvidar las secuelas. Todavía resta mucho por hacer. Pero como parte de ese proceso innegable de recuperación, hay eventos que pueden pasar inadvertidos, aún cuando, si se analiza bien, son una muestra fehaciente de nuestra resiliencia.

Ya lo decía hace poco el MSc Rafael Duharte Jiménez, al reiniciar el curso de Historia de la cultura cubana, cuando aún el edificio del Centro Cultural “Francisco Prat Puig” sacudía los restos de la tormenta: “actividades como estas también ayudan a la recuperación de la población”.

De ahí que, más que desatino (¿quién asistirá a estos eventos?), es digno de elogio la decisión de retomar varios de los espacios culturales de la ciudad: librerías, teatros, peñas culturales, poco a poco, retoman sus calendarios.

Dentro de ellos, una de las primeras Peñas en “renacer” fue “Desempolvando, espacio que cada tercer viernes de mes celebra el Archivo Histórico Provincial (AHP) de Santiago de Cuba y que, en esta ocasión, tal y como ya habían anunciado hace unos meses sus organizadores, se dedicó precisamente, a la historia del edificio que ocupa el AHP; temática en la cual, no puedo dejar de notar una más de las coincidencias misteriosas que rodean a esta peña: pues qué fue sino Sandy para esta ciudad, y dentro de ella el Archivo, que un hito dentro de la historia.

Así que, conocido el tema, me alisté para participar una vez más en este espacio. Pero las cosas no siempre salen como uno las espera. Contrario a otras ocasiones, antes de dirigirme hacia el Archivo decidí hacer una parada previa en mi trayecto. Justo en ese momento, comenzó a llover sobre Santiago de Cuba, luego de varios días en los que el tiempo había sido generoso para con los que aún no tienen un techo que los proteja o, en el mejor de los casos, los que viven bajo las cubiertas rescatadas de las garras del ciclón.

Llovió con insistencia sobre Santiago y yo dividía mis preocupaciones entre lo que en mi casa se estaría viviendo en esos momentos y la segura (pensaba) cancelación de la Peña. Para la nueva edición del Desempolvando se había anunciado a la Banda Municipal de Conciertos y a la destacada agrupación coral Música Áurea, por lo que, pensé, era difícil reacomodar a tantos artistas, instrumentos y posible público en uno de los salones que habían salvado de anteriores aguaceros al quehacer de la peña.

A las cinco de la tarde ya casi no caían gotas sobre la ciudad. A las cinco de la tarde debía haber concluido el espacio que, ante la prisa de los ocasos por estos tiempos, comenzaría media hora antes de lo acostumbrado. ¿Qué hacer? ¿Cómo saber si en definitiva la lluvia rompió planes?

Pues curiosos como somos, decidimos darnos un salto hasta el AHP, para averiguar qué fue del Desempolvando.

No más llegar nos percatamos que todo había concluido. ¡La peña no creyó (una vez más) en lluvias, y se celebró entre los pasillos del Archivo, y lo que fuera la antigua capilla de la Cárcel Provincial de Oriente.

Al llegar al AHP me dirigí a un grupo donde, entre otros, se encontraba la MSc Zelma Corona, directora de la institución, y Pini, Director Artístico y conductor de Desempolvando.

Al verme, Zelma me comentó: “De lo que te perdiste”, y antes de que pudiera justificarme (ni que hiciera falta), a mis espaldas Pini corrigió: “de lo que te salvaste”.

Y ahí me contaron una historia en la que yo tendría en mi poder un antiguo brazalete del Movimiento 26 de julio y, ajeno a todo, sería protagonista de una de las escenas preparadas para la ocasión, durante la cual, “guardias del ejército de Batista” me requisarían y me encerrarían en uno de las celdas (hoy oficinas) en las que tantos próceres cubanos habían estado prisioneros. Mientras me narraban pícaros lo que me habían deparado, sentía en mi una extraña mezcla de tristeza y alivio: tristeza de no haber podido compartir otra de las ocurrentes tardes ideadas por los organizadores del Desempolvando, aliviado, porque no me imagino cómo me hubiera sentido en medio de tamaña jugarreta, si hubiera sido capaz de no enrojecer de timidez hasta lo indecible.

Ahora no sé si agradecer o lamentar la lluvia que me impidió asistir a la más reciente edición de Desempolvando. No obstante, agradezco la perseverancia de sus organizadores y la confianza de involucrarme en sus andanzas. A cambio, les regalo esta crónica de lo que pudo ser.

Desempolvando parques y plazas santiagueras

 

Plaza de la Libertad (Plaza de Marte), Santiago de Cuba 1945

Plaza de la Libertad (Plaza de Marte), Santiago de Cuba 1945

Más de un mes de espera para el reencuentro, y al fin fue. Lástima que no con todos los glamoures esperados. Con ausencias de entrañables y otras de última hora. Con reajuste de programas y sillas vacías. Pero como bien se dijo: “estábamos lo que teníamos que estar”.

Estábamos no pocos fieles a la Peña Cultural “Desempolvando”, que retomó su horario y espacio habitual del tercer viernes de cada mes en el patio interior del Archivo Histórico Provincial de Santiago de Cuba (AHPSC); luego de un receso programado en el mes de julio.

El tema de esta nueva edición (ya se pierden en los números en el recuerdo de tantas) se había anunciado desde el pasado mes de junio: los parques y plazas de Santiago de Cuba.

Fue un recorrido extenso, pero ameno; cargado de curiosidades y anécdotas, como las que puede tener cualquier santiaguero que se haya sentado en uno de los tantos parques y plazas que se asientan en la ciudad.

Fue un recorrido que nos llevó (como se hace costumbre en este espacio) desde aquellos orígenes fundacionales, de estricto cumplimiento a las Leyes de Indias, donde la estructura y crecimiento de la villa giraba entorno a la Plaza de Armas; con la iglesia mayor frente a la Casa de Gobierno, y la Casa del Gobernador a un lado de la misma (y de ahí la pregunta; ¿no es acaso Santiago de Cuba, una de las pocas, si no la única ciudad cubana que cumple exactamente con estos dictámenes?); hasta los más recientes parques y plazas de un ciudad que (siempre lo he pensado) pudiera discutirle el apelativo de Ciudad de los Parques a la vecina Holguín.

No es que queramos arrebatarle a los nororientales su epíteto; pero como tal y como ocurre con el trazado urbanístico holguinero, en Santiago de Cuba también es posible encontrar un “eje” de parques y plazas que se extiende en toda la longitud de la urbe.

En alguno de los documentos celosamente protegidos en el AHPSC ya se hacía mención a ese “eje”. Claro que por entonces apenas estaba constituido por el Parque de Céspedes (Plaza de Armas), el Parque José V. Aguilera (Parque Dolores), y la Plaza de la Libertad (Plaza de Marte).

Pero hoy, siguiendo ese recorrido, los transeúntes pueden refrescar del bochorno de una tarde santiaguera, en no pocos parques y plazas que guardan en sí detalles tan curiosos como el del llamado Parque del Amor, en la Avenida Manduley del afamado reparto Vista Alegre, donde se muestra el (quizás) único busto de José María de Heredia Girard, primo del poeta del Niágara, José María Heredia y Heredia; a quien se dedica también un hermoso parque a unos pocos metros de distancia.

También se habló de tradiciones que nacieron asociadas a los parques, como las retretas, esas descargas musicales que amenizan hoy las noches de fines de semana del Parque de Céspedes, y que son motivo de orgullo de la ciudad desde los siglos XVI y XVII.

En efecto, documentos históricos que también conforman los fondos del AHPSC, brindan detalles sobre esta costumbre.

Por ejemplo, en un documento de 1788, se afirma que las retretas, protagonizadas por agrupaciones musicales de pequeño formato, integradas por negros y mulatos, se celebraban los jueves y domingos a las 9 de la noche en verano, y una hora antes en invierno.

Pero, más allá del fin lúdico de esta costumbre, también cumplía por entonces con otra función: al finalizar la última pieza del programa, quedaba señalado el momento justo en que todos debían regresar a sus casas so pena de recibir una multa si permanecían en la calle dos horas después de tocada la ultima nota. ¡Cosas del Santiago colonial!

Parque Zoológico Santiago de Cuba 1950

Vista del primer Parque Zoológico de Santiago de Cuba. 1950

Otros parques y plazas fueron objeto del desempolvar de algunos especialistas invitados, como la MSc Elsa Almaguer, quien brindó algunos detalles sobre la Alameda Michaelsen y el MSc. Alfredo Sánchez, encargado de profundizar en la historia del primer Parque Zoológico de la ciudad (1911), ubicado al inicio de la Avenida Manduley, en la misma entrada del reparto Vista Alegre.

Así, entre historias recontadas, remembranzas y quizás alguna que otra nostalgia de los que lucen canas, transcurrió esta tarde de reencuentro en la que, sin embargo, se extrañaron otras opciones culturales; aunque vale destacar un cierre de lujo con artistas de la Compañía de Teatro Macubá, con la obra “La gran contada”, una de las que tal vez haya sido presentada también, en algún que otro parque de la ciudad.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Un año “desempolvando” la ciudad de Santiago de Cuba

Un año de existencia en la conjunción del arte y la ciencia muestra el Archivo Histórico Provincial de Santiago de Cuba con la peña Desempolvando, experiencia debatida en el Foro de Comunicación de la Ciencia que tiene como fecha culminación este viernes 18 de mayo.

Precisamente como cierre del evento, los participantes se trasladarán a la sede habitual, el patio del antiguo Vivac, donde en esta ocasión con el título “Aire de lluvia” el tema de la peña serán las flores.

Pretenden desmentir la hipótesis de que mayo es el mes de las flores, y participarán en esta ocasión Ana Lourdes Brito quien fuera por muchos años la directora del Centro Provincial de Meteorología además de Manolito Caluff, director del Jardín de los Helechos de esta ciudad.

La parte artística la proveerán el Trio Kuerda Libre, el cuerpo de baile español que dirige de la profesora Nina, la Orquesta Típica Tradicional, el Club de Danzones Electo Rosell Chepín, todos bajo la acertada guía del director artístico y conductor del espacio el actor José Pascual, más conocido como Pini.

Adentrarse en la historia de Santiago de Cuba de una forma original, a partir de una exquisita mezcla entre el arte y la archivística como ciencia documental, es el ingrediente irrepetible y singular de la peña Desempolvando que todos los tercer viernes de cada mes se realiza en el Archivo Histórico Provincial de esta urbe sur oriental.

Temas como los terremotos, los matrimonios, y la danza han ocupado este espacio santiaguero, una mezcla donde el arte y la ciencia apuestan por la divulgación científica, experiencia debatida en el Foro de Comunicación de la Ciencia.

Tomado de Portal de la Ciencia Cubana 

Navegador de artículos