Santiago en mí

Los entierros de Martí (V)

El quinto entierro de Martí

Por. Armando Céspedes

El 30 de junio parte el cortejo fúnebre del Apóstol en un armón de artillería y recorre las céntricas calles de Santiago de Cuba, 52 años, 2 meses y 12 días después de su gloriosa caída en el combate de Dos Ríos. A su paso el pueblo deja caer rosas blancas. En la necrópolis los veteranos entregan la urna para colocarla en la cripta, donde hasta hoy reposan. Es el quinto entierro de José Martí,  Héroe Nacional de la República de Cuba, el bien nombrado ENTIERRO CUBANO DE JOSÉ MARTÍ.

Los restos de José Martí son inhumados del Retablo de los Héroes el 29 de junio de 1951, y sus cenizas son sacadas de la urna de zinc que tenía para colocarlas en una nueva de bronce, iniciativa muy patriótica de los veteranos dela guerra. Estaban presentes los cubanos de buena voluntad que habían llevado a término tan magna y patriótica obra.

Así, son trasladados para la sede del *Palacio Provincial de Gobierno, sito en la parte céntrica de la ciudad, exactamente en el Salón de los Espejos situado en su segunda planta, ocasión en que el coronel  Ramón Garriga, presidente del Consejo de Veteranos, el comandante José García, Luís Casero Guillén, uno de los máximos ejecutores del proyecto y Rafael Argilagos, depositan la urna con los restos del Maestro.

Traslado restos del Apóstol 1951 frente al Edificio del Palacio Provincial de Gobierno

En ese lugar, con la presencia de todo el pueblo santiaguero, de las autoridades nacionales, provinciales, municipales, de personas de todos los sectores del país y los representantes diplomáticos, se inicia el postrer homenaje a nuestro Apóstol.

Las guardias de honor se sucedieron durante todo el día: la primera con las maestras de la escuela pública No. 3 Spencer, a la que siguieron otras, entre ellas, las del senador Eduardo Chibás Rivas, Ramón Grau San Martín, expresidente de la nación, el Dr. Juan Marinello, siendo la última integrada, entre otros, por el Dr. Carlos Prío Socarrás, a la sazón presidente del país, quien fuera defenestrado meses después por Fulgencio Batista y Zaldívar con el golpe de estado del 10 de marzo del siguiente año.

Algo después de las 3 de la tarde del 30 de junio, se recogen todas las ofrendas florales recibidas y se procede al traslado de la urna con los restos, envuelta en una bandera cubana, hacia el frente del edificio, donde está el armón militar, que será tirado por dos caballos y que lo llevará hasta su morada final en el cementerio de Santa Ifigenia.

Los coroneles del Ejército Libertador Guillermo Fernández Mascaró y Ramón Garriga y de las Cuevas, su ayudante personal en tierras cubanas y custodio de su diario de campaña hasta su caída en combate, serían los encargados de trasladar la valiosa urna, junto a los periodistas Guido García Inclán y Rafael G. Argilagos, hasta la entrada del Palacio de Gobierno.

Es entonces, cuando ante una silenciosa multitud, el cortejo subela calle Aguilera hasta Calvario, baja porla de José A.Saco o Enramadas, y a la altura de la de Estrada Palma o Santo Tomás dobla para buscar el Paseo de Martí. En la esquina de esta vía con la Calzada de Crombet se ha levantado un arco de triunfo con una campana enorme, que para sorpresa de todos, se abre lanzando pétalos de rosas que caen encima del armón. El espectáculo, de una delicadeza y sencillez extraordinarias, se completa con el toque de sendas locomotoras situadas exactamente en la vía ferroviaria que divide en dos a ese lugar santiaguero.

Mausoleo a Martí en Santiago de Cuba 1951, durante el traslado de las cenizas del Apostol

El cortejo, con los valiosos restos, llega exactamente a las 4 de la tarde a la entrada del cementerio, momento en que resuenan 21 salvas de artillería en memoria  del Apóstol. De inmediato, el entonces presidente de la República, Carlos Prío recibe la urna de manos de Garriga y Argilagos, ante la presencia de un grupo de veteranos de la Guerra de independencia, y la traslada hasta la cripta situada dentro del mausoleo, al tiempo que vibran las enardecidas notas del Himno de Bayamo, nuestro Himno Nacional, 21 salvas de artillería rasgaban el espacio y aviones de las fuerzas armadas volaban por encima del cementerio, y una trompeta interpretaba el más luctuoso toque de despedida.

Aquel lugar y el Mausoleo brillan más que nunca por el enorme simbolismo que tendrá a partir de ese instante por los sagrados restos que guardará para siempre. En contra del protocolo oficial establecido, el público, desbordado por la emoción, traspasa las barreras que le imponen, y llega hasta el mismo borde superior del monumento; desde allí contemplan con el alma y el corazón sobrecogido, la solemne ceremonia.

Acto seguido comienzan los discursos oficiales. El primero corresponde al Dr. Felipe Salcines Morlote, presidente del comité POR UNA TUMBA DIGNA PARA EL APÓSTOL. El entonces rector de la Universidad de Oriente, relata las vicisitudes pasadas para lograr la magna obra que recibía los restos del Maestro. La primera, el NO cumplimiento de los acuerdos tomados por el Ayuntamiento de la municipalidad y aprobado por sus concejales. También menciona a una ley, propuesta por el Dr. Antonio Bravo Correoso y aprobada por el  Congreso Nacional que destinaba 30 mil pesos para ese fin, que NO aparecieron tampoco para la realización de tan patriótica iniciativa. Por si fuera poco, otra ley, por valor de 50 mil pesos no fue aprobada.

El Mausoleo a Martí en el Cementerio Santa Ifigenia durante el traslado de los restos del Apostol

Señaló, además, la iniciativa del Club de Rotarios de Santiago de Cuba, a raíz de una celebración, en el cementerio de Santa Ifigenia,  del Homenaje a los Médicos el 3 de diciembre de 1948, día del natalicio del Dr. Carlos J. Finlay. El acuerdo, tomado bajo juramento, señaló que trabajarían si descanso hasta lograr una tumba digna del Apóstol. Inmediatamente se recibió el apoyo de todo el país, destacándose el periodista Guido García Inclán, los ingenieros Ravelo y Cruz Bustillos, así como el fallecido Dr. Elio Filomeno de Cárdenas. Este último presentó el proyecto para el mausoleo que fue aprobado, con 100 mil pesos, por el entonces presidente Ramón Grau San Martín. Verdadero conmoción, aunque no sorpresa, causó la noticia que de esa cifra solamente se usó la mitad, pues la otra parte fue utilizada en “hermosear”, el cementerio, lo que lógicamente indica la manipulación, más bien el robo de los fondos para tan magna obra, en la que entró el cambio del mármol blanco del mausoleo por gris, mucho más barato.

Por último indicó que ningún cubano estuvo presente en el primer entierro en Remanganagua, pues su obra aun no estaba cumplida en esa ocasión, pero en este momento su pueblo lo acompañaba solemnemente, estaba junto a él por lo que significaba para la libertad de Cuba.

Aquel 30 de junio de 1951 fue saldada la deuda que tenía los cubanos con el Maestro, el Apóstol, el Delegado del Partido Revolucionario Cubano y nuestro Héroe Nacional. Era el quinto entierro de José Martí.  Curiosamente, casi dos años después, un joven abogado nombrado Fidel Castro Ruz, asaltaría la fortaleza militar del regimiento No. 1 Antonio Maceo o Cuartel Moncada, y el Céspedes de Bayamo, el 26 de julio de 1953 y en su posterior defensa afirmaría que el “autor intelectual de esa acción era José Martí.”

Mausoleo a Martí en Santiago de Cuba en 1951

ANOTACIONES GEOGRÁFICAS

*Palacio Provincial de Gobierno. Lugar de interés gubernamental en la cuenca y la ciudad de Santiago de Cuba, SC, en los 20°01’18”lat. N y los 75°49’45”long. O, a15,0 mde altitud, MUN. SC. Fue construido el 26 de junio de 1926 para el Gobernador de la antigua prov. de Oriente. Es la sede dela Asamblea Provincialdel Poder Popular y del Consejo de la Administración del Poder Popular Provincial. Es un urbanónimo hispano procedente de la actividad gubernamental correspondiente. IMPORTANCIA HISTÓRICA: Fue sede de las honras fúnebres de José Martí (El quinto entierro) en 1951. / Monumento Nacional

Anuncios

Navegación en la entrada única

4 pensamientos en “Los entierros de Martí (V)

  1. ramon guerra díaz en dijo:

    Quiero felicitar al autor o los autores de este sitio sobre Santiago de Cuba, lugar entrañable para mi. Mi búsqueda comenzó por los entierros de Martí pero luego seguiré leyendo estos trabajos que me son tan cercanos. estudie en Santiago y si no fuera guantanamero quisiera ser santiaguero.
    Muy buen gusto, mantengan el trabajo y cuenten con un lector permanente
    Ramón Guerra Díaz
    Especialista
    Museo Casa Natal de José Martí

  2. Sara Li Salazar en dijo:

    Me gusto mucho este Blog… Gracias por dejarme compartir con mi familia y amigos datos historicos tan importantes sobre mi Santiago de Cuba. Los felicito! Sara Li Capella’ Portuondo Viuda del Dr. Carlos Humberto Salazar y Sanchez, tambien de familia santiaguera…. BISABUELA SANTIAGUERA / En el Exilio desde 1960 al Presente – Agosto 23, 2015 – Miami, Florida U.S.A.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: